Política

Papa pide ayudar a embarazadas

* Pontífice ofrece apoyo de los obispos para mantener un diálogo sincero con el gobierno

El papa Benedicto XVI pidió a las autoridades y sociedad nicaragüense que ayuden a las mujeres que tienen graves problemas obstétricos, y expresó su reconocimiento al gobierno por defender “el respeto a la vida”, sin embargo, la procuradora de la Mujer, Débora Grandinson, afirmó que todavía no existen condiciones para brindar una atención integral y de calidad en las unidades de salud del país.
El Pontífice catalogó de muy positivo que el año pasado la Asamblea Nacional aprobase la derogación del aborto terapéutico. “A este respecto, es imprescindible incrementar la ayuda del Estado y de la sociedad misma a las mujeres que tienen graves problemas con su embarazo”, dijo el alto jerarca de la Iglesia Católica.
La Procuradora expresó que “hay que evitar que mujeres sigan muriendo a causa de embarazos de altos riesgos y por ello debe haber un control más estrictos en los hospitales y otras instituciones del Estado.
“Me ha tocado acompañar a mujeres en el hospital ‘Bertha Calderón’ después que fueron golpeadas por sus maridos y las hicieron abortar a golpes. Es por ello que se necesita una atención integral donde esté la Procuraduría de Derechos Humanos, la Policía, el Ministerio de Salud, la Fiscalía, con el fin brindar una atención integral a las mujeres y la niñez del país”, expresó Grandinson.
El Papa también instó a la “necesaria intervención de las instituciones públicas con programas educativos apropiados en lo que se refiere a la organización de la vida social”.
Rescatar y promover valores
Benedicto XVI comentó que en Nicaragua, como en tantos otros países, se percibe “una urgente necesidad de rescatar y promover los valores humanos y morales, ante tantas formas de violencia, incluso en los hogares, a menudo fruto de la desintegración de la familia o de la degradación de las costumbres”.
La Procuradora Grandinson afirmó que con la derogación del aborto terapéutico se debe comenzar a hablar de prevención. “Tenemos que enfocar el problema desde el punto de vista de la educación sexual y el uso de los preservativos, no sólo en el caso de las mujeres, sino también en los hombres, que es donde hay mayor resistencia”, dijo la Funcionaria.
La funcionaria dijo que no podemos seguir engañándonos, pues según las estadísticas, hay niñas y adolescentes que inician la actividad sexual a los once años, e incluso antes. “Muchas veces por la falta de comunicación y educación las jóvenes salen embarazadas y son partos de alto riesgo que ponen en peligro sus vidas”, Grandinson.

Demanda gestión pública con honradez y transparencia
El Papa afirmó que “para alcanzar estos objetivos” es “fundamental la transparencia y la honradez en la gestión pública que, frente a cualquier forma de corrupción, favorecen la credibilidad de las autoridades ante los ciudadanos y son determinantes para un justo desarrollo”.
Asimismo, pidió a las autoridades del país que reconozcan los esfuerzos de la Iglesia Católica “por hacer crecer la conciencia y responsabilidad de los ciudadanos fomentando su participación y su empeño por atender las necesidades de quienes a menudo están sumidos en la pobreza y la marginación”.
El Papa ofreció estas declaraciones durante la ceremonia de entrega de credenciales del nuevo embajador de Nicaragua ante la Santa Sede, José Cuadra Chamorro. El diplomático refirió al Papa que las prioridades del gobierno nicaragüense son lograr la llamada “Hambre cero”, combatir el problema de las drogas, incrementar la alfabetización y eliminar la pobreza.

Los obispos
“Los obispos en Nicaragua (...) ofrecen su disponibilidad a mantener un diálogo y una comunicación constante y sincera con el gobierno”, anunció el Papa, revela una nota de Kelly Velásquez, de AFP.
No obstante, las posiciones de las Diócesis de Matagalpa, Jinotega, Granada y Chontales han sido críticas al gobierno, y sus obispos, en nombre del clero, han expresado su negativa a trabajar con la Comisión de Reconciliación que preside el cardenal Obando porque afirman “no creer en la reconciliación que pregona dicha comisión”.