Política

“El país se está pasmando”

Nicaragua pasa por un momento político sumamente difícil, y para salir de esa situación se necesita del consenso de todos los sectores, según se desprende de las declaraciones del ex contralor Agustín Jarquín, actual diputado aliado del partido gobernante.

El gobierno del presidente Daniel Ortega y los distintos actores políticos, económicos y sociales del país han caído en una progresiva intolerancia, en la cual ninguno cede, creyendo que está haciendo lo mejor; sin embargo, según el ingeniero Agustín Jarquín, con esas actitudes se está minando gravemente la institucionalidad y, cada día, procesos que debieran ser normales se tornan atropellantes.
Jarquín lamenta cómo la oposición no reconoce ni un ápice del carácter democrático del FSLN, cuando su principal líder fue actor importante en el proceso de paz de Esquipulas y admitió su derrota electoral frente a Violeta Chamorro en 1990.
El dirigente socialcristiano fue una de las principales víctimas del pacto libero-sandinista, cuando la Asamblea Nacional ratificó, en el año 2000, las reformas constitucionales que dieron al traste con su cargo de contralor de la República.
Jarquín fue encarcelado por el gobernante Frente Sandinista que presidía Ortega en la década de los ochenta, y en 1999 por el gobierno liberal de Arnoldo Alemán, ambos autores del pacto.
Irónicamente, Jarquín se convirtió en aliado del FSLN, fue compañero de fórmula de Daniel Ortega en los comicios de 2001, y actualmente está pujando por convertirse en el candidato a la Alcaldía por la comuna capitalina.
Usted ha sido como un referente de honradez y rectitud para algunos sectores de la sociedad, pero últimamente no se explican por qué, desde su condición de aliado del FSLN, avala algunos desaciertos de este partido ahora en el gobierno, entre ellos el pacto.
Yo soy crítico y lo sigo siendo, como lo es mi partido. Para la UDC, el pacto del año 2000 ha traído más aspectos negativos que positivos para el país, y creemos que se debería avanzar en una reforma institucional en la cual se contemple una Contraloría unipersonal, una Corte Suprema de Justicia de doce miembros, un Consejo Supremo Electoral más pequeño. La distribución que existe en estas instituciones no es positiva para el país.
Pero eso debe ser llevado también con la aceptación de que el sandinismo y Ortega tienen verdaderos compromisos democráticos. Para esto la Asamblea Nacional es el escenario para llegar a acuerdos políticos de una mayoría.

A usted se le ha visto muy crítico en las últimas semanas, particularmente contra el secretismo oficial, en el caso de la empresa Kamusi de Panamá. ¿A qué responde esta actitud de Agustín Jarquín?
Mi actitud ha sido permanente. Claro el caso Kamusi está en la agenda y por eso se destaca. Yo creo y lo cree la UDC que la transparencia en los actos públicos es una necesidad para la buenandanza del país, no sólo para disminuir la cantidad de actos de abusos en los recursos públicos y de corrupción concretamente, sino que eso contribuye a que haya una mejor gestión pública. Cuando los funcionarios públicos tienen mayor discrecionalidad con los recursos que le ponen bajo su responsabilidad pueden cometer errores. Y si estamos siendo observados es una medición necesaria para tener una mejor rendición de cuentas.
En el caso de esta empresa no conozco mayores detalles, más de los que se han ofrecido por los medios, creo que han hecho un buen trabajo de investigación y los felicito. Sí he señalado críticamente el manejo no abierto que han hecho los funcionarios y creo que no es un ejemplo a seguir, debieran de actuar diferente.
La última resolución de la Contraloría sobre los Cenis deja por fuera al ex presidente Arnoldo Alemán y al presidente del Banco Central, Noel Ramírez; algunos la han visto como política, porque aparentemente apunta a perjudicar a Eduardo Montealegre. Usted fue contralor, ¿qué opinión le merece este caso?
En cuanto al doctor Alemán hasta donde conozco el caso de los Cenis, no hay méritos para que él tenga responsabilidad; en el caso del doctor Noel Ramírez hay una abundante evidencia que lo vinculan incluso con un conflicto de intereses en uno de los bancos. Sí preocupa esta exclusión, se alega prescripción y en este sentido creo que la Contraloría debió haber actuado con mayor diligencia. En esto ha habido mucha investigación y el caso estaba casi listo desde el año pasado. Esa resolución abre un campo de especulaciones que no es sano para la imagen de la Contraloría misma.

Esto le da la razón al interés de esa mayoría de la cual usted habla y que predomina en la Asamblea Nacional
Por eso. Esas especulaciones dan a entender como si hubiera un amarre que no creo que lo haya. Yo he hablado con el presidente de la Contraloría, el licenciado Montenegro (Luis Ángel), y es un hombre probo, también los otros miembros. La actuación, en este caso de la Procuraduría y la Fiscalía, puede ser distinta, hay evidencias que indican que fue un golpe a las finanzas públicas.

Mucha gente lo entiende a usted como militante cristiano, pero, ¿no cree que los diputados se sobrepasaron al condenar a muerte a miles de mujeres, al penalizar absolutamente el aborto?
No es eso lo que nosotros aprobamos. Aquí se ha promovido el aborto como un método anticonceptivo y si usted ve en los documentos que elaboraron aquellos grupos que promueven el aborto terapéutico, entre comillas, en ninguno de ellos se reconoce que el óvulo fecundado por el espermatozoide ya es un ser con derecho, igualmente con derecho la mujer, ese es un principio fundamental que estos grupos y organismos desconocían; ese es el asunto que estamos decidiendo.
Es un tema que no se cierra porque hasta la fecha no conozco --y hemos hecho indagaciones con el Minsa-- de casos de mujeres que en un momento de problema médico. No hay un solo caso que se haya penalizado a algún médico por no hacer frente al caso descrito.

Pero muchas madres
han muerto
Pero no por esa situación. Hablando con objetividad no hay ningún caso de este tipo que haya registrado. Nosotros estamos en contra del aborto. Mi esposa padeció rubeola a los tres meses de embarazo y la recomendación era que abortara, sin embargo no se hizo, y ahí están las gemelas que han dado felicidad a mi hogar con mis nietos.
Pero se cuestiona que detrás de la decisión hay una actitud política, incluso pareciera que la Iglesia ha estado más flexible que ustedes
Ojalá no haya excesos para provocar muertes para justificar su posición del aborto terapéutico pero en todo caso, si hay que revisarlo, hay que hacerlo, se debe estar abierto a conversar sobre estos asuntos.
Los críticos del gobierno del cual usted es aliado hablan de la actuación errónea de la intervención de un plantel de la Esso que le ha traído costos muy altos, ¿Usted cómo lo ve?
La Esso tomó una posición cerrada en defensa de su condición cuasi monopólica que tiene en el país; ellos controlan un poco más del sesenta por ciento de importación y distribución de los combustibles, y por otro lado, una oportunidad para que el país se beneficie de un acuerdo que desde hace siete años se había logrado con el acuerdo de Caracas firmado primeramente por los presidentes Enrique Bolaños y Hugo Chávez.
El procedimiento jurídico fue atropellado y francamente eso nos ha generado un costo grande. La imagen de país no genera confianza con la inversión, el costo fue muy alto para Nicaragua y los nicaragüenses, menos mal que se ha impuesto la sensatez.

El gobierno y los medios
En buena parte de la entrevista, Jarquín se ocupa de hablar de la relación borrascosa entre el gobierno de Daniel Ortega y los medios de comunicación en general.

¿El caso de La Prensa es la punta del iceberg en la mala relación con los medios?
En el caso de La Prensa, francamente considero que la reforma que se hizo con la Ley 528 (Reformas y Adiciones a la Ley de Equidad Fiscal, conocida popularmente como “Ley Arce”), que establece la manera para hacer uso del derecho que permite la Constitución, yo creo que es inconstitucional, por eso creo que debiéramos avanzar en el acercamiento del gobierno con los medios a un punto de entendimiento; no se trata de sometimiento, creo que la sana crítica y el ejercicio de la libertad de expresión es necesario para que el país marche bien.
Considero que el artículo 68 de la Constitución es categórico y establece una excepción general para papel, equipos, materiales, insumos que utilizan los medios impresos, televisivos y radiales.
Este caso va a traernos un costo para el país, también.

Pero ha habido una actitud confrontativa de parte del gobierno hacia los medios
Ha sido recíproco esto. Los medios han sido duros, han tenido una posición de intransigencia y no objetiva con el desempeño del gobierno.
Pero aquí no se trata de que si esto justifica lo otro, debiéramos de hacer un esfuerzo, todos, y por supuesto el gobierno, porque es el que tiene la responsabilidad de la gerencia y se deberá calificar si su trabajo es bueno o no.
Para el beneficio de todos deberíamos hacer un alto, buscar los temas que nos convocan.

Gran parte del conflicto surge porque el gobierno no informa
Hay que ver los orígenes.

Usted cree que el gobierno tiene voluntad
Por supuesto

No pareciera ser así
A veces se tiene esa percepción. Hay que preservar todo lo que signifique defender la libertad de expresión. Hay una relación importante entre el poder económico y algunos medios de comunicación y es por eso que a veces los medios actúan de acuerdo a los intereses del poder financiero.
Hay medios que proscriben a personas o actores por el hecho que actuaron en determinado momento en contra de ese poder financiero, es decir a las empresas que están detrás del medio. Este tema deberá resolverse sin detrimento de la libertad de expresión.
No cree que está generalizando, no todos los medios tienen capital financiero detrás
Pero es un tema importante, tienen un peso considerable. Yo creo que el gobierno debe hacer mayores esfuerzos para buscar una conciliación nacional, ese es el reto que tiene, ampliar las relaciones con otros sectores en el sentido de mejorar la institucionalidad, ir resolviendo la situación de exclusión social y marginalidad que se ha creado en estos años.

El candidato
Por las últimas declaraciones de Dionisio Marenco y Lenín Cerna, aunque ligeramente diferentes, pareciera que el candidato a la Alcaldía de Managua por el FSLN será un personaje no militante. Los estrategas del Frente Sandinista gustan jugar con lo emblemático. ¿Acaso están pensando enfrentar a un Jarquín contra otro Jarquín, el candidato del MRS, con la apuesta que la gente se confunda para bien o para mal?
Entiendo que se han replanteado las pláticas entre el FSLN y la UDC, y de ahí se desprende la posibilidad de que usted sea designado como candidato a alcalde de Managua.
He sido partidario de un diálogo nacional sobre la base de temas fundamentales, que nos convoque a todos. Ese diálogo es urgente, si no el país lo vamos a pasmar y si no generamos un ambiente de confianza.
En el proceso de pláticas entre la UDC y el FSLN se ha hecho el planteamiento de parte del doctor Luis Humberto Guzmán, de mi candidatura para la Alcaldía de Managua y la acojo, si en efecto ha sido resultado de un diálogo y un consenso; si se llega a un acuerdo seguimos hacia delante.
¿Y cómo ha reaccionado el FSLN?
Ha acogido la idea y están en proceso de tomar una decisión.
¿Cuál es su expectativa?
Esperar.