Política

EU preocupado por influencia iraní

* El informe también toma nota de críticas al gobierno por preeminencia del cardenal Miguel Obando y de los US$ 670,000 dólares para becas de la Unica * Iglesias evangélicas se quejan de que les obstaculizan las exoneraciones y se las facilitan a la Iglesia Católica

Eduardo Marenco

Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre la libertad religiosa en Nicaragua al 2007, toma nota de la creciente influencia o presencia de la comunidad chiíta de nacionalidad iraní entre los ciudadanos musulmanes radicados en el país.
“Hay aproximadamente 1,200 a 1,500 musulmanes, sobre todo sunitas, que son extranjeros residentes o ciudadanos naturalizados de Palestina, de Libia, y de Irán. Los musulmanes profesan su fe libremente. El Centro Cultural Islámico en Managua sirve como el centro primario del rezo para los musulmanes en la ciudad, con aproximadamente 320 hombres asistiendo regularmente. Los musulmanes de Granada, de Masaya, de León, y de Chinandega también viajan a Managua el viernes para los rezos”.
En Granada, Masaya, y León también tienen centros de oración más pequeños. “En mayo de 2007 despidieron, debido al aumento de influencia iraní en la comunidad musulmana, al líder suní del centro de oración de Managua (al) ser sustituido por un líder religioso chiíta”, sigue el informe. “Para el final del período de divulgación no se había identificado al líder chiíta. La comunidad musulmana tenía planes para construir una mezquita en Managua”, agrega el reporte.
La mención cobra relevancia debido a los recientes lazos políticos entre el presidente Daniel Ortega y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, lo que hace previsible un mayor flujo de iraníes en Nicaragua, algo normal en la región de acuerdo a las autoridades de Gobernación.

Hassan: “Nuestro imán tiene que ser sunita”
Fhamid Hassan, Presidente de la Asociación Islámica Nicaragüense de Nicaragua, explicó a END que ellos como sunitas jamás orarían detrás de un imán de origen chiíta, con quienes tienen diferencias religiosas. “Pero es más lo que nos une que lo que nos separa”, aclaró.
Hassan negó, pues, el contenido del informe estadounidense, al mismo tiempo que explicó que no pueden sostener un imán permanentemente en el país, aunque esperan a uno para los días del Ramadán, que están muy cerca. “Nuestro imán tiene que ser sunita”, advirtió Hassan.
También afirmó que recientemente se ha inaugurado un Centro Cultural Islámico, que efectivamente es de origen chiíta, pero desestimó una creciente influencia iraní en Nicaragua.
Sobre los lazos entre el gobierno sandinista y el gobierno de Irán, consideró que se limitarán a programas de cooperación económica. END visitó el nuevo Centro Cultural Islámico, pero no localizó a sus responsables.

La preeminencia del Cardenal
Aunque el informe señala que no hay discriminación de Estado por motivos religiosos, sí recoge el malestar de ciertos sectores políticos por la preeminencia del cardenal Miguel Obando y Bravo en el gobierno sandinista, respecto a iglesias cristianas de otras denominaciones.
El informe también hace notar que las iglesias evangélicas se quejan de que se les obstaculiza el acceso a las exoneraciones fiscales para introducir bienes para destino humanitario, mientras a la Iglesia Católica se le da prevalencia, como fue históricamente el caso de Coprosa.
El reporte también destaca los US$ 670,000 en becas para la Universidad Católica, dirigida por el Cardenal, como el caso más importante de beneficios del Estado a una iglesia en particular. El informe recuerda que el Estado nicaragüense se declara laico, promulga la igualdad ante la ley y la no discriminación por razones religiosas.