Política

Con pacto no hay unidad de liberales


Esteban Solís

La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) dejó claro ayer que mientras el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) no rompa el pacto con el FSLN, no habrá unidad. El directivo nacional de la alianza Eliseo Núñez Morales aseguró que la unidad no es posible si el ex presidente Arnoldo Alemán mantiene el pacto con el líder sandinista Daniel Ortega.
Ayer mismo, el PLC a través de un comunicado invitó a sus correligionarios de la ALN a “detener los ataques sistemáticos” y subjetivos en contra del partido, su dirigencia y su líder.
“El propósito es crear un ambiente propicio de fraternidad para la unidad, porque solamente unidos los demócratas podemos derrotar al verdadero adversario político, el FSLN, en las elecciones municipales y nacionales”, señala la comunicación.
El comunicado del PLC fue a propósito de las declaraciones a EL NUEVO DIARIO del directivo nacional de la ALN, Eliseo Núñez Morales, quien afirma que la resolución de la Contraloría General de la República (CGR) que le estableció presunción de responsabilidad penal al presidente de la ALN, Eduardo Montealegre, es una venganza política de los liberales constitucionalistas.
Que se acabe el pacto
Núñez Morales rechazó de plano el contenido del comunicado señalando que decir la verdad no significa atacar al PLC. “El arreglo político entre Alemán y Ortega se refleja en la resolución de la CGR, el doctor Alemán le está ayudando a Ortega a quitarse de encima a un adversario”, razona el político de la ALN.
“Si el pacto se acaba, buscamos la unidad, esa es la condición”, dijo en forma tajante el diputado del Parlamento Centroamericano (Parlacén) Núñez Morales.
Recordó que la ALN le ha ofrecido al PLC los mecanismos para romper el pacto, como es el caso de la derogación de las leyes 511 y 512, que tienen que ver con la Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep) y el Instituto de la Propiedad Urbana y Rural (Inprur).
Dijo que el PLC salió oficiosamente en defensa del FSLN porque aseguró que ambas iniciativas eran una monstruosidad jurídica y que solamente se derogaban con 56 votos, lo que significa una reforma parcial a la Constitución y en dos legislaturas.