Política

“Yo creo que valió la pena”

Noel Ramírez defiende lo que hizo durante la emisión de los Certificados Negociables de Inversión, Cenis; títulos valores que dejaron al Estado una deuda interna superior a los cuatrocientos millones de dólares. Para Ramírez, es simplemente el costo por haber salvado a Nicaragua

Se salvó por un pelito. Cuando me dio esta entrevista rogaba a Dios y a las siete mil vírgenes para que los contralores actuaran apegados a ley. Para él, apegados a la ley era decir: Noel Ramírez actuó correctamente. Dos días después los contralores se pronunciaron. “El autor intelectual por la emisión de los Cenis es Noel Ramírez Sánchez”, dijo el presidente de la Contraloría, Luis Ángel Montenegro, pero para suerte de Ramírez, la Contraloría sólo puede ver cinco años atrás, y sus acciones fueron hace seis.
Ahí terminó el suplicio de Ramírez. La firma de los contralores colegiados le provocó el suspiro de alivio que le había faltado desde que se criticó la formulación de los Cenis, títulos emitidos mientras él fue presidente del Banco Central de Nicaragua. Noel Ramírez fue el director de la orquesta que estafó a Nicaragua, dijeron muchos.
La estafa la estamos pagando todos, tiene color y valor, es verde y se cuenta en 492 millones de dólares. La pagarán nuestros hijos también. Su historia empieza en 2000, cuando quiebran cuatro bancos y Arnoldo Alemán, para ese entonces presidente de la República, decide intervenirlos.
Lo que quedó de los cuatro bancos --Interbank, Banco Mercantil, Banco del Café y Banco Nicaragüense de Industria y Comercio-- se lo llevaron el Banco de la Producción, el Banco de Finanzas y el Banco de Crédito Centroamericano. Estos tres últimos se hicieron cargo de todas las deudas y de los depositantes.
Ahí la historia apenas está a la mitad. El gobierno emite títulos valores a favor de los tres bancos y lo demás ya lo sabemos: esos títulos dejan una deuda interna de 492 millones de dólares que luego, durante el gobierno de Enrique Bolaños, se reestructuró, quedando en 320 millones de dólares.
La entrevista tiene que empezar porque las lágrimas amenazan con inundar el rostro de Noel Ramírez. “Quiero aclarar todo porque mis ‘princesas’ (sus dos hijas) y mi hijo han sido los más perjudicados”.
¿Se arrepiente de todo lo que hizo siendo presidente del Banco Central?
No, yo no me arrepiento. Todo lo que hice fue correcto. Cuando fui presidente del Banco Central de Nicaragua formé parte de un equipo que contribuyó a que la economía creciera, que la inflación se mantuviera controlada, que la devaluación se redujera, que consiguiéramos la condonación de la deuda.
El principal señalamiento que se le hace es que cuando se emitieron los Cenis hubo muchas violaciones a las leyes. Por ejemplo, las altas tasas de interés; el haber permitido que miembros de los bancos quebrados estuviesen en las juntas liquidadoras... ¿Cómo se defiende ante estos señalamientos?
Creo que no se trata de defenderse, sino explicar una vez más la naturaleza de esta operación. Debe quedar claro que quien decide la intervención de un banco es el Superintendente de Bancos. En segundo lugar, los que deciden qué hacer con los bancos intervenidos son las comisiones de la venta o la subasta, que son los miembros de las juntas liquidadoras, nombradas por el Superintendente de Bancos. La decisión correcta, a mi juicio, de proteger a los ahorrantes nicaragüenses, no era una decisión del Banco Central, sino del gobierno de la República. Decisión con la que he estado de acuerdo.
Lo que usted quiere decir, entonces, es que quienes decidieron cómo se iban a emitir los Cenis fueron los miembros de la Superintendencia de Bancos y de la Junta Liquidadora, entonces, ¿qué hacía el presidente del Banco Central?
Es importante dejar claro que como presidente del Banco Central no quebré bancos, ni intervine un banco ni nombré a las juntas liquidadoras, ni establecí las condiciones de las ventas o subastas, ni participé en la renegociación de esos títulos, ni en la subasta masiva que se hizo en el gobierno del ingeniero Bolaños.
Las condiciones de las ventas o subastas eran establecidas por las juntas liquidadoras, que están facultadas para eso. El papel del Banco Central se reduce a ser un simple ejecutor de una decisión del gobierno. El BCN como banquero del gobierno simplemente cumplió. La mejor prueba de que eso es así es que desde el año 2002 hasta 2007, la Asamblea Nacional ha dicho que el gobierno debe rembolsar al BCN todos los gastos en los que incurrió porque actuó en nombre del gobierno.
¿Usted deslinda responsabilidades?
Totalmente correcto. El presidente del Banco Central no interviene bancos, no establece las condiciones en las que se van a dar las subastas. Y hay algo importante: al día de hoy no hay una sola autoridad competente en el Poder Judicial que cuestione la legalidad de esta operación. Y lo que es más importante, es que si no se hubiesen quebrado los bancos fraudulentamente no hubiera habido necesidad de emitir esos Cenis.
La Contraloría General de la República mandó a hacer un informe especial para determinar las responsabilidades de cada quien. Usted pertenecía, como presidente del BCN, a un consejo directivo conformado también por el ministro de Hacienda y Crédito Público, por el presidente de la Superintendencia de Bancos, entonces, ¿por qué ahora dice que sólo ejecutó?
El BCN únicamente le está dando cumplimiento a una decisión del gobierno, que emite un decreto presidencial ordenándole al ministro de Hacienda que el BCN actuando en nombre del gobierno emita los títulos necesarios para proteger al ahorrante. El BCN simplemente dio cumplimiento a esa decisión, que siempre he dicho, fue apegada a la ley, fue correcta.
Una cosa fue la decisión y otra el proceso de ejecución, que está viciado, ya lo han dicho los mismos contralores. ¿Usted está de acuerdo, por ejemplo, con las tasas de interés por las que ahora estamos pagando más de 300 millones de dólares?
Hasta el día de hoy no ha habido una sola autoridad competente que ponga en tela de juicio todo ese proceso. Es más, durante siete años la Asamblea Nacional a través de la Ley General del Presupuesto, que es la ley más importante en materia económica, ha dicho que el BCN actuó en nombre del gobierno y por lo tanto debe rembolsar sus recursos.
No me contestó, ¿está de acuerdo con las tasas de interés que se están pagando? Otro ejemplo: las juntas liquidadoras debían de durar seis meses y podían ser prorrogadas otros seis meses, y todas duraron más de un año.
El nombramiento de las juntas y su funcionamiento son responsabilidad exclusiva del Superintendente (de Bancos), ellas reportan al Superintendente. Las tasas de interés fueron parte de las condiciones establecidas por esas juntas liquidadoras. El BCN nada tiene que ver con ese aspecto.
Usted, como economista, ¿cree que todo fue hecho correctamente?
En todo lo que yo participé fue correcto, necesario, fue apegado a la ley, de lo contrario, ni siquiera como miembro del Consejo Directivo hubiese respaldado darle cumplimiento.
Le pregunto a usted como economista, ya que dice que no tuvo que ver más que en la ejecución, ¿está de acuerdo en la forma como se emitieron esos títulos?
Claro, porque si no se hubiese hecho la economía hubiese colapsado y el régimen democrático del país hubiese estado en entredicho.
¿Cree que es correcto pagar una deuda con tasas de interés que ascienden el 20%?
Esas fueron las reglas del juego, las bases de la subasta establecidas por las juntas liquidadoras, y con esas reglas los bancos participaron en esas compras. Esas reglas no las puso el Banco Central, fueron las juntas liquidadoras y administradoras.
¿Entonces si no se hubiesen puesto esas condiciones, los bancos no compran los bancos quebrados?
Es que las juntas liquidadoras no establecieron tasas de intereses, sino mecanismos para determinar las tasas. Ellas dijeron, se gana el banco quebrado aquel banco que esté dispuesto a recibir las tasas más bajas por los Cenis, porque eran subastas. Así fue como funcionó.
Pero debe aceptar que a raíz de esa decisión tenemos una enorme deuda. Y, además, la ciudadanía y los consabidos en el tema identifican a una persona principalmente como el responsable de esa deuda: Noel Ramírez. Da la impresión que lo han dejado solo, a pesar que usted insiste en que sólo ejecutó, que no es sólo responsabilidad suya la deuda.
Lo que te estoy diciendo es que la intervención la hace el Superintendente, la venta y la subasta de los bancos la hacen los miembros de la Junta Liquidadora nombrada por el Superintendente por una decisión que luego fue ratificada por el ingeniero Bolaños.
El mismo Arnoldo Alemán ha dicho que si alguien tiene que explicar por la emisión de los Cenis ese es Noel Ramírez. ¿Acaso lo dejaron solo con esta responsabilidad?
Yo nunca he escuchado decirle eso. Lo que él le dijo a la Fiscalía es que autorizó esa operación y que si la tuviera que volver a autorizar, lo volvería a hacer. Es importante que la gente sepa que esa deuda hoy existe porque personas quebraron fraudulentamente cuatro bancos. Donde hay que poner los ojos es en aquellos que quebraron los bancos.
¿Pero no cree que fue peor el remedio que la enfermedad?
Esto lo podemos comparar con un niño que tiene una pierna engangrenada. Sé que es dolorosísimo tenerle que amputar la pierna, pero si ese es el costo para salvarle la vida, yo sé que vos y yo estaríamos de acuerdo. Es cierto, ahora hay un costo de más de 400 millones de dólares por haber salvado a Nicaragua, yo creo que valió la pena.

“Yo gozo de simpatía en el PLC”
En términos políticos Noel Ramírez goza del apoyo de Arnoldo Alemán, pero no de las bases del PLC. Entrevistado antes de que la Contraloría lo exonerara, “siendo el principal responsable”, según dijo Luis Ángel Montenegro, Ramírez recuerda que no estuvo solo tomando las decisiones, que también estuvieron Arnoldo Alemán, Esteban Duquestrada, Noel Sacasa y muchos otros.
Y su vida política, ¿qué fin tuvo?
Sigo siendo Secretario Nacional del Partido Liberal Constitucionalista.
Pero es un Secretario Nacional del PLC sin apoyo.
¿En qué sentido?
Cuando se habla de la emisión de los Cenis nadie sale a defenderlo, como vemos que ellos actúan, por ejemplo, cuando se trata de Arnoldo Alemán.
Te quiero contar una anécdota. Hace unas dos semanas, el mismo doctor Alemán comentó en una reunión del Comité Ejecutivo Nacional que cuando estaba la campaña presidencial, miembros del equipo de campaña del doctor Rizo le solicitaron reabrir el caso de los Cenis para atacar políticamente a Eduardo Montealegre, otro liberal, y que para justificar el ataque a don Eduardo Montealegre, o legitimarlo, debían incluir también a Noel Ramírez, pasando por alto que toda esta orden venía del mismo doctor Alemán, que como dice, si tuviera que tomar esta decisión, la volvería a tomar y yo lo volvería a respaldar.
Es un secreto a voces que José Rizo y José Antonio Alvarado le exigieron a Arnoldo Alemán que lo sacaran de la lista de diputados ante la Asamblea Nacional. Y lo sacaron. ¿Qué pasa dentro del PLC? ¿No lo quieren?
Dentro del PLC hay una gran cantidad de personas de las cuales yo gozo de su simpatía y con las cuales me siento muy a gusto. Como un partido grande que es, uno no es monedita de oro, y hay personas con las que no se tiene las mejores relaciones.
Usted no espera que se partidice, pero cualquier persona que pertenece a un partido político ha de esperar un mínimo de apoyo.
Tal vez en eso soy un poco diferente. En este caso las instituciones tienen que pronunciarse apegadas a derecho.
Pero las instituciones están partidizadas. En todo caso, en la Corte Suprema de Justicia o en la Contraloría hay personas de su partido.
Yo esperaría que el día que los miembros de la Contraloría se tengan que pronunciar, lo hagan apegadas a la ley, porque eso vendría a abonar en beneficio de la imagen.
¿Apegados a la ley para usted es que digan que la emisión de los Cenis fue correcta?
Para mí apegados a la ley significaría que la emisión de los Cenis ordenada por Arnoldo Alemán fue totalmente apegada a la ley. Yo dejé la presidencia del BCN el nueve de enero de 2002, ya lo que ocurrió después de ese momento no lo conozco en detalle.