Política

Jarquín señala y Rodríguez evade

* Maximino Rodríguez se hace “el de a peso” esperando la señal de El Chile * Eliseo Núñez Morales advierte de venganza política y chantaje PLC

Esteban Solís

Ninguna de las dos bancadas mayoritarias en la Asamblea Nacional tiene una posición oficial sobre el caso del diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Eduardo Montealegre, a quien el ente fiscalizador estableció presunción de responsabilidad penal por el refinanciamiento de los Certificados Negociables de Inversión, Cenis.
El diputado de la Convergencia, Agustín Jarquín, dice que al menos hay dos elementos para la resolución de la Contraloría General de la República, CGR, sobre el caso de Montealegre: uno de ellos es que el dirigente de la ALN recibió instrucciones precisas del entonces presidente Enrique Bolaños para que los bienes de los bancos fuesen subastados a precio de mercado y no lo habría hecho.
Otro indicador es que el licenciado Montealegre, valiéndose de su cargo en el gobierno de Bolaños, tenía información privilegiada, y prueba de ello es que una de sus empresas adquirió un hotel que estaba prendado por el banco a un precio irrisorio, aseguró.
Jarquín también se pregunta por qué fue eximido el ex presidente del Banco Central de Nicaragua, BCN, Noel Ramírez, por mucho que los contralores hayan manifestado que su acción en la emisión de los Cenis había caducado.
PLC sin decidirse
Por su parte, el jefe de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista, Maximino Rodríguez, informó que mañana lunes analizarán la resolución de la CGR.
Aunque dijo que no conocía la resolución de la CGR, considera que sólo el hecho de que haya presunción de responsabilidad penal es un problema muy serio porque el caso es remitido a los tribunales, y luego el juez de la causa pide la desaforación del diputado.
“Es venganza política”
Para el directivo nacional de la ALN, Eliseo Núñez Morales, está claro que la resolución de la Contraloría contra Montealegre y todos los ex directivos del BCN, con excepción de su ex presidente Noel Ramírez, es una venganza política.
“El vocero del PLC, Leonel Téller, lo deja bien claro, porque dice que no hay que seguir atacando al partido, mucho menos al doctor Arnoldo Alemán, esto es un chantaje, entonces ya sabemos por dónde viene la cosa”, comentó.
No obstante, Núñez Morales dice que están claros de las consecuencias de esa resolución, sin embargo, van a luchar por mantener la nueva opción política que representa la ALN, por la confianza depositada en ese partido por más de 700 mil nicaragüenses y porque hay que “seguir luchando contra una dictadura bicéfala o de una cabeza”.
“Lo triste de todo esto es que hemos retrocedido a una época en donde el dictador de turno agarra a sus oponentes y los envía a la cárcel a como sea”, observa el político de la ALN.