Política

Emergencia para largo

* Ejército Nacional aún no tiene capacidad de evaluar a Bosawás, cuyos daños son incalculables * Gobierno apoya idea de construir casas anti-huracanes en el futuro

Esteban Solís

El gobierno aseguró que la tragedia provocada por el huracán “Félix” y sus consecuencias van para largo, porque requerirá no menos de seis meses enviar alimentos a las casi 200 mil personas afectadas, 185 mil de las cuales están en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
El presidente Daniel Ortega y autoridades del Ejército mostraron su preocupación por el impacto ambiental que pudo ocasionar el fenómeno natural contra la reserva de Bosawás.
Ortega presidió ayer la cuarta sesión del Consejo Nacional de Emergencia, en donde también se hizo un relato cronológico de los hechos que precedieron al impacto del huracán, los momentos de crisis y las labores de auxilio posteriores a su salida de territorio nacional.
En esta oportunidad, el presidente Ortega admitió por primera vez que el Sistema de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) presentaba algunas debilidades, producto de la desatención gubernamental de los últimos años, que en caso contrario, pudo enfrentarse con mejores posibilidades, ese tipo de fenómenos.
Ortega informó que se comunicó con el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, quien de inmediato ha dispuesto el envío de una brigada médica y muy pronto destinará una cantidad no especificada de dinero para coadyuvar a la reconstrucción del Caribe norte.
Ejército aún no evalúa Bosawás
Por su parte, el jefe del estado mayor del Ejército, general Julio César Avilés, llamó la atención en que las fuerzas armadas hacen todo lo posible para evaluar el impacto del huracán sobre la reserva de Bosawás y sus 20 mil kilómetros cuadrados, sobre todo a los más de 7 mil kilómetros de bosques.
El presidente Ortega calificó de “terrible” los daños al medio ambiente y a la ecología, tras indicar que por ahora es difícil cuantificar los daños en la parte económica, al medio ambiente, a los bosques y a la infraestructura.
Ortega aprovechó para ratificar que su gobierno ha enviado a la Asamblea Nacional el proyecto de reforma presupuestaria que incluye 215.6 millones de córdobas para la emergencia en la RAAN, y otros 269 millones para el programa Hambre Cero.
Sobre esta última reasignación, el mandatario dijo que una parte de esos fondos será también destinada para la emergencia en la zona del caribe norte, no sin antes informar que el gobierno está en comunicación constante con representantes de la comunidad internacional, con la que se coordina para potenciar mejor la ayuda.
Más de un millón de libras de alimentos
A la fecha, el Ejército, con la utilización de todos sus medios terrestres, aéreos y marítimos, y el apoyo de otros medios proporcionados por países como Venezuela, Estados Unidos, España y Honduras, ha trasladado hacia la zona del desastre un millón 305 mil libras de alimentos, frazadas, agua y medicinas.
El presidente informó que ayer mismo, en el marco de un encuentro en La Habana, de misiones de los países que integran la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), han decidido que un programa aprobado para Nicaragua de cara a la construcción de escuelas, centros de salud y viviendas, se reoriente hacia la RAAN.
El programa será ejecutado por Cuba y financiado por Venezuela. Ortega dijo que es posible que a estas construcciones se les dé un carácter de refugio, o sea, que sean más sólidas sus construcciones que incluirán centros religiosos.
Anunció que la próxima semana llegarán a Managua diferentes autoridades de la RAAN para discutir con el Comité Nacional de Emergencia, los planes de desarrollo aprobados por ellos para sus comunidades y la mejor forma de reorientar esos recursos.