Política

Ciudadanía olvidó Ley de Acceso a la Información

* Información cautiva sigue siendo el problema

Más allá de la polémica que suscitó la creación de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), la ciudadanía debe exigir que se cumpla la Ley de Acceso a la Información Pública, coincidieron ayer Jorge Navas, del Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade), y el sociólogo Óscar René Vargas.
Según Navas, el desafío de la ciudadanía, esté o no organizada, es garantizar que se eliminen las trabas para que la información pública sea realmente del dominio público. “El aporte de la Ley (de Acceso a la Información) es que cambia la perspectiva del funcionario”, dice Navas, quien ve como avance el hecho de que “el funcionario deja de sentirse como el capataz”.
Navas y Vargas participaron en el “Foro nacional sobre el rol de los partidos políticos en la democratización de Nicaragua”, organizado por el Ipade. Una de las conclusiones más significativas del foro fue que es imposible un sistema democrático sin la eficaz participación de los partidos políticos. Pero es menester aclarar que los partidos políticos son simples instrumentos. “El sujeto es el ciudadano y su bienestar”, expresó Mauricio Zúniga, Director del Ipade.
No hay información
Una de las armas de las que se vale la ciudadanía para actuar contra los abusos de los funcionarios es la recién aprobada Ley de Acceso a la Información. De ahí su importancia, insiste Navas, quien está convencido que de aplicarse estrictamente, esta ley podría influenciar en las políticas públicas.
Vargas, por su parte, cree que uno de los principales inconvenientes por los que la ciudadanía no ejerce un rol protagonista al momento de tomar las decisiones es la falta de información proveniente, incluso del mismo gobierno. El sociólogo puso como ejemplo los índices de reducción de la pobreza que pregonaba Enrique Bolaños durante su gobierno, que disentían con la realidad.
Los retos
La democratización de los partidos políticos empieza porque éstos cumplan con lo que prometen. “Hay un gran distanciamiento entre la práctica y la teoría”, dice Mauricio Zúniga. Y se remite a las pruebas: la calidad de vida de los nicaragüenses en la Costa Caribe, a quienes nunca le han cumplido las promesas de campaña.
“La ciudadanía debe ser la contraparte, el monitoreo, el cuestionamiento, el que debe hacer cumplir”, sostiene el director de Ipade.