Política

Barren a más de cincuenta en Intur


María Haydée Brenes

A cincuenta y cuatro asciende el número de despedidos en el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) en los últimos dos meses, situación que ha sido calificada por trabajadores y ex trabajadores como un verdadero huracán al que no saben si llamar “Nubia” o “Ninnete”, en referencia a las titulares de la institución con las que inició la romería de personal a las calles.
De acuerdo con los despedidos, al iniciar el gobierno del presidente Ortega, a través del discurso que ofreció el arquitecto Mario Salinas, primer Presidente Ejecutivo, se garantizó la estabilidad del personal, y esto fue tomado por los trabajadores como una muestra del interés del nuevo gobierno en la “industria sin chimenea”, que generó 231 millones de dólares en el año 2006.
Sin embargo, al renunciar a la presidencia el arquitecto Salinas y asumir el cargo la hasta entonces vicepresidenta Nubia Arcia, las cosas cambiaron y comenzaron los despidos, bajo el argumento de la entonces titular de “poner gente del partido en las instituciones”.
No pasó mucho tiempo para que la misma Arcia saliera del Intur. Dos semanas después de haber sido ocupada la plaza de la vicepresidenta ejecutiva por Ninnette Marcenaro, Arcia fue despedida. Al parecer Marcenaro continuará ejerciendo a largo plazo su función de presidenta interina, pues aún no se vislumbra un nuevo nombramiento.
Leyes pendientes
Entre los despedidos, además de personal administrativo como conserjes, conductores y técnicos hay directores de las áreas jurídica, de recursos humanos, adquisiciones, administración financiera, informática, promoción y mercadeo, planeamiento y desarrollo turístico, ordenamiento territorial, servicios turísticos y protección al turista e inspectoría turística, también fueron enviados a sus casas sin más explicación que una carta y sin tomar en cuenta que muchos estaban inscritos en la Ley de Carrera Civil.
Los despidos afectan las coordinaciones de Nicaragua con otros países de Centroamérica por medio de la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA), con quien se da a conocer la oferta turística de la región en Europa bajo la marca “Centroamérica, tan pequeña, tan grande”.
También deja en espera una serie de solicitudes de reformas y leyes para mejorar el ambiente de inversión turística en Nicaragua.
“Este año hay muchas leyes sobre el tapete que determinarán el destino del turismo en Nicaragua como la Ley de Costas, la reforma a la Ley de Pensionados y Rentistas, incluso la misma Ley de Propiedad, que garantizará el futuro de la inversión, pero no se avanza porque no hay titular, y cuando haya no contará con el personal calificado”, destacaron.
Otros que no se salvaron de la escoba del Intur fueron los delegados departamentales, quienes fueron capacitados por medio de un convenio del Banco Interamericano de Desarrollo.

¿Lucha de poderes?
Según fuentes dentro del Intur, quien le solicitó la renuncia a la licenciada Arcia fue Ninnete Marcenaro. De acuerdo con la fuente, la primera fue colocada en el Intur con la bendición del grupo de Bayardo Arce, y la segunda fue mandada por Rosario Murillo. EL NUEVO DIARIO solicitó a la oficina de prensa del Intur una entrevista respecto de los despidos, sin obtener respuesta.