Política

“Medios terroristas”

* Retórica fuerte y llama “hijos de Goebbels” a los medios que fiscalizan su errática gestión * Elogia al Cardenal, habla de guerrilla, critica al imperio pero perdona al Ejército de Estados Unidos

El presidente Daniel Ortega conmemoró el vigésimo octavo aniversario del Ejército de Nicaragua lapidando a “algunos” medios de comunicación. No dijo nombre alguno, sólo señaló la ideología con la que trabajan: nada menos que con la de Joseph Goebbels. “Parece que algunos medios de comunicación aquí en Nicaragua fueron preparados por Goebbels”, dijo Ortega, mientras señalaba con su brazo la tarima donde estaban los periodistas, pero sin voltear el rostro hacia ellos.
El Goebbels del que habló el mandatario fue el creador de la retórica de Adolfo Hitler y del Ministerio de Propaganda del gobierno nazi. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”, decía Paul Joseph Goebbels, famoso por la frase aquella que le ha dado vida a tantos gobiernos: “Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”.
Ortega insistió en el “periodismo destructivo y difamador” que hacen algunos medios de comunicación nacional, quienes, según él, quieren hacer ver que Nicaragua vive un clima de inseguridad. “Nosotros estamos tranquilos a pesar de todos los problemas que vivimos, pero lo que sale al exterior son las mentiras que lanzan algunos medios de comunicación”, expresó.
“Terroristas nazis”
Y luego de exaltar las cualidades conciliadoras del cardenal Miguel Obando y Bravo agregó: “Los que buscan la paz tienen que pagar con las calumnias que dirigen los terroristas nazis”.
En una parte de su discurso habló de los “periódicos hijos de Goebbels”, que, en su momento, distorsionaron la información cuando la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, denunció que funcionarios de la embajada estadounidense hacían uso de la base de datos de los ciudadanos nicaragüenses que tiene Migración y Extranjería.
“Terrorismo se llama eso”, aseguró Ortega refiriéndose a la labor de los medios de comunicación a los que no llamó por su nombre y que “están dedicados a la maldad, a destruir”.
“EU necesita de nosotros”
“No se pierdan, no, no son los yanquis quienes sostienen este Ejército, es el pueblo con su sudor”, dijo el mandatario después de criticar al gobierno de los Estados Unidos por los “chunches” que le dona al Ejército.
Ortega Saavedra exaltó la lucha contra el narcotráfico realizada por el Ejército y la Policía Nacional, que se ayuda con fondos provenientes del gobierno estadounidense. Para el Presidente, esta labor “es un favor que se les hace” a los Estados Unidos porque los residentes de este país son los mayores consumidores de drogas. “La Policía Nacional controla el consumo aquí, éste es un favor que nosotros le hacemos. Estados Unidos necesita de nosotros”.
El Presidente subestimó la ayuda que los Estados Unidos le da al Ejército, pues, aseguró, “sólo tiran centavos por aquí, centavos por allá y no se pueden aceptar esos chunches viejos”.
Luego empezó a mencionar las armas de los militares en formación. Inició con los fusiles, después los helicópteros, los camiones, etcétera, todo “¡de fabricación soviética!”, exclamó, y acto seguido preguntó: “¿dónde están las donaciones norteamericanas? Yo no las veo, todo es colaboración del heroico pueblo de Lenin”.
La ayuda de los gringos, que Ortega prefiere llamar “abono” a la enorme deuda que éstos tienen con los nicaragüenses, “ha llegado a cuentagotas”. A pesar de los señalamientos contra los Estados Unidos, el mandatario les pidió tanques y camiones porque “tampoco se trata de descalificar”.
Ah, pero el Ejécito EU no
Y después, inexplicablemente, deslindó de responsabilidad al Ejército de los Estados Unidos. Dijo que “una cosa es el Ejército y otra es la política del imperio”. Además, aseguró estar elaborando un plan que presentará a los gobernantes de la región para que juntos le propongan al gobierno estadounidense que destine mil millones de dólares para combatir el narcotráfico en la región.
De todo un poco
Ortega Saavedra habló de todo un poco en el acto que las Fuerzas Armadas organizaron para celebrar sus 28 años de vida. Aprovechó para recordar las anécdotas que los militares retirados Joaquín Cuadra y Javier Carrión vivieron durante la lucha guerrillera, pero no quiso hablar de las pericias del general Omar Hallesleven, “porque de él ya hablaron mucho los periódicos”.
Insistió en la necesidad de que haya “generalas” en el Ejército, ya que hasta en México hay mujeres con el grado de General en el Ejército. “¡Y eso que los mexicanos son machistas!” También mandó al Ministro de Educación a que ordene cantar el Himno Nacional, “aunque sea una hora al día”.
“Y ya termino, para que no se vayan a desmayar más compañeros”. Tres horas habían pasado desde que el acto empezó con una hora de retraso, como ya es habitual en actos adonde asiste el Presidente. Antes de iniciar el desfile militar el mandatario leyó, sin mucha locuacidad, un poema que Rubén Darío escribió sobre Simón Bolívar.
Enrique Bolaños no volteó a verlo nunca, ni cuando le llamó “nuestro querido ex presidente, porque ni modo él fue presidente, así hay que llamarle”.

Trivelli: “No son chunches viejos, son nuevecitos”
Luis Galeano
Entre los concurrentes estaba el embajador de los Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, quien hizo hincapié en que el compromiso de su país no es con el Gobierno sino con el pueblo nicaragüense.
“La retórica ha sido bastante regular, pero nosotros tenemos una política, un compromiso y es nuestra intención seguir con ello, el presidente tiene su discurso y nosotros nuestro compromiso”, dijo.
De igual forma, Trivelli rechazó que donen “chunches viejos”. “Yo creo que toda la asistencia que hemos dado al Ejército y a la Policía ha sido bienvenida. Y no son viejos, porque este año yo entregué un equipo de comunicación de 750 mil dólares, nuevecito, te lo aseguro”, dijo el embajador, quien calculó en cinco millones la ayuda para el Ejército este año.
El diplomático también rechazó las afirmaciones de Ortega, de que en el gobierno anterior tenían oficinas en el Ministerio de Gobernación, la Procuraduría y la Cancillería para controlar lo relacionado con los emigrantes.