Política

“Un político tiene que ser de mente abierta”

Cuando el asalto al Palacio del 22 de agosto de 1978, Stanford Cash Dash tenía tres meses de no asistir a una sesión parlamentaria. “Ya me daba vergüenza sólo cobrar el cheque”, rememora. Cuando decidió acudir a una sesión, escapando de una mesa de cervezas, no imaginaba el tremendo susto que le tocaría vivir. “Aquello fue como el fin del mundo”, cuenta ahora que asume de nuevo una curul conservadora

Eduardo Marenco

Al final de la conversación, le pregunto a Stanford Cash Dash cuántos hijos tiene. Contesta con evasivas y presenta a uno de sus hijos, marino estadounidense, quien ha estado en Irak y Afganistán y lo acompaña en el Hotel Sabor Costeño de Managua, donde se hospeda de visita en la capital. “Me vino a hacer una visita sorpresa”.
Pero no responde la pregunta, así que insisto y responde en voz baja casi en susurro: “Tengo catorce hijos... Cinco de ellos por fuera de matrimonio... Pero eso fue antes de ser pastor”.
Este sacerdote anglicano retirado del ejercicio por meterse a la política, viste guayabera gris, usa lentes gruesos y sobre su calvicie descansan sus 72 años, repartidos entre el magisterio, la contaduría, la consejería espiritual... y, por supuesto, la política.
Fue conservador aguerista y posteriormente rompió para aliarse a Somoza Debayle a fines de los setenta. La Operación Chanchera la vivió en el plenario de la Cámara de Representantes. Ahora ha regresado al hemiciclo legislativo, para ocupar el escaño que antes correspondió a Alejandro Bolaños Davis, quien lo perdió por decisión del Poder Electoral y la Corte Suprema de Justicia.

¿Cómo fue su niñez?
Yo nací en Bluefields, en 1935. Mi niñez fue buena porque nací en un hogar religioso; mi mamá una mujer religiosa, anglicana, una iglesia anglo católica. No es protestante como muchos creen, es una iglesia que formaba parte de la Iglesia Católica Romana. En el mundo hay tres clases de iglesias católicas: la Romana, la Anglicana y la Iglesia Ortodoxa. Eran una sola cosa. En el siglo X la Iglesia Ortodoxa se separó. Y en el siglo XVI la Anglicana. Todo es igual, los servicios, la forma de vestir, hasta la lectura de los domingos.
¿Usted es pastor anglicano?
Sacerdote anglicano.
¿Se pueden casar?
Así es.
¿Cómo llega a ser diputado?
Yo llegué a la Asamblea Nacional Constituyente en 1972, con el Partido Conservador, bajo la dirección del doctor Fernando Agüero Rocha. Me inicié en el Partido Conservador en 1958, cuando me gradué de bachiller y de contador privado en el Instituto Cristóbal Colón. Trabajé en el magisterio como director del colegio San Marcos. Cuando me metí a la política lo hice porque queríamos que acabara la dictadura somocista. Una vez llegó el doctor Agüero a proponerme ser juez electoral departamental. Y después diputado conservador.
¿A usted lo secuestran en la Operación Chanchera en 1978?
Ahí estuve. Para mí era el final del mundo, yo creí que allí se iba a terminar todo porque fue horrible. Era un susto del diablo que nadie creía. Yo no era sacerdote en aquel entonces...
Tal vez por eso le salió el diablo...
Puede ser, puede ser...
¿Dónde estaba usted cuando suenan los disparos, cuando irrumpen los guerrilleros?
Voy a contarte. Yo tenía tres meses de no asistir a una sesión. Y esa vez dije: “Qué horrible esto, cobrando, sin ir a trabajar”. Entonces me decidí a venir a esa sesión. Yo vivía en las inmediaciones de “Armando Guido”, en el Hospedaje Atlántico. Esa mañana me levanté tempranito, me bañé y dije: “Voy a cobrar mi cheque antes de ir a la sesión y hago unas compras”. Cuando voy a cobrar, me encuentro a un empleado que está de vacaciones y me dice: “Diputado, vení, vení, vení diputado. Vamos a tomarnos unas cervezas...”. “Vamos”, dije yo. Y nos fuimos. Como a las nueve le digo que tengo que irme a bañar para ir a la sesión. “No te vayas hombre, me rogaba”. “No, cómo es posible, tengo tres meses de sólo ir a cobrar”, le digo.
¿Estaban instalados parrandeando?
Sí, cervecitas (y hace el gesto de empinar el codo)... Mi amigo me decía: “No hombre, no te vayás hombre, en esa reunión van a estar hablando babosadas, de un préstamo de cincuenta millones de dólares, eso no te interesa”. Yo le decía: “No hombre, pero da vergüenza, tengo tres meses de no ir a una sesión”. Y me levanté, “lo siento mucho” --le dije. Me vine al hotel, me bañé, me vestí, bajé, me monté al carro, cuando llego al Palacio faltan diez minutos para las doce. Compro el diario, subo al plenario de la Cámara de diputados, me siento en mi curul y empiezo a leer el periódico.
Cuando de repente oigo “¡pum pum!”... yo decía que eran triquitraques, pero sigue y sigue. Esto no es normal, pensé. Cuando miro, hermano, que entran los muchachos, empiezan a disparar contra el techo, se levanta Luis Pallais, Presidente de la Cámara, y dice: “Más respeto, éste es el Congreso Nacional”. Y entonces se levanta “Cero” y dice: “¡Qué congreso Nacional... ésta es la Chanchera!.. ¡Frente Sandinista de Liberación Nacional!”... (y simula el sonido de las metralletas)... Hombre, dije yo, a qué hora vine a esta sesión.
¿Sufrió alguna herida o lo maltrataron?
Me desmayé, al día siguiente me desmayé completamente y cuando abrí los ojos estaba frente a mí el doctor René Sandino Argüello, José Joaquín Cuadra y no me acuerdo quién era el otro. Llega el día siguiente y salimos libres.
En mayo de 1979 fue la última sesión del Congreso y al salir estuve platicando con Ralph Muddie. Le dije: “Ralph, esto está color de hormiga mi hermano, yo me voy a Estados Unidos, voy a pasar un mes ahí con mi señora y tal vez esto se calma y me voy”. Y un día, leo en el periódico: “Diputado asesinado por el FSLN: Ralph Muddie”...¡Ay Dios mío!, me dije.

“Cada partido tiene un dueño”
Stanford Cash se quedó entonces en el exilio hasta 1991, trabajó como maestro, se convirtió en pastor anglicano y hace dos años se reactivó en la política acompañado de Mario Sebastián Rappaccioli y Eduardo Chamorro Coronel, colega suyo en los setenta.
¿Cómo regresa a la política?
Yo no quería meterme de nuevo en política, pero me pidieron colaborar con el Partido Conservador. Cuando llegaron las elecciones me propusieron a la lista de diputados. Acepté, pero les dije que me pusieran de suplente.
Fue un poco sui generis la manera en que se convierte en diputado propietario. ¿Qué opina del caso de Alejandro Bolaños?
Hombre, es lamentable su caso. Me da un poquito de rabia cuando la gente me dice “¡Felicidades!”, porque no fue una cuestión de competencia entre Alejandro y mi persona. Y no fue una elección entre los dos. Yo quisiera que la gente me dijera: “Te deseamos lo mejor”.
¿Usted renunció a ser sacerdote activo?
¡Upa!.. ¡Hace más de dos años! Y he estado ayudando al obispo a buscar un sacerdote.
¿Va a votar con ALN?
Claro, porque yo pertenezco a esa bancada. Lo que pasa es que la gente ha tergiversado los hechos, han dicho unas cosas que yo nunca he pensado ni nunca he dicho.
Por ejemplo, yo soy conservador, pero mi partido está aliado con la ALN, entonces tengo que estar en esa bancada. Hay una cosa que dije y quiero que esté clara: llego a la Asamblea y llego a apoyar todos los proyectos que van en beneficio del pueblo nicaragüense y la Costa Atlántica. Es decir, si un partido lanza un proyecto que es en beneficio de la Costa Atlántica, ¿por qué me voy a ir en contra? Yo no voy en contra, porque es en beneficio de la Costa Atlántica.
Es como la autonomía. La autonomía fue promulgada por los sandinistas. Yo no soy sandinista, pero rindo el sombrero y digo que hicieron algo muy bueno, aunque la autonomía tiene muchas lagunas, hay que reformar la autonomía.
¿Qué opina del gobierno de Daniel Ortega?
Hombre, yo como opositor, no puedo estar a favor. Yo creo una cosa: el político tiene que pensar con una mente abierta, es decir, el mal que existe en Nicaragua es que cada partido tiene un dueño. Eso es lo malo. Y lo que dice el cacique es lo que se tiene que hacer. Si mañana Eduardo Montealegre lanza un proyecto de ley perjudicando a la Costa Atlántica, (Caribe) sería el primero en levantarme a decir: “Señores, no. Yo no apoyo eso”.
¿Y qué piensa de Daniel Ortega?
Daniel Ortega hizo una campaña fenomenal. ¡Fenomenal!.. con la reconciliación, reconciliación y reconciliación. Pero para mí, creo que le falta todavía completar esa reconciliación. Hay lagunas.
¿Arnoldo Alemán?
Arnoldo Alemán para mí es un gran líder, pero también ha fallado. Y él tiene que reconocer que ha fallado.
¿Enrique Bolaños?
Si él hubiera hablado cuando fue vicepresidente, jamás hubiera llegado a la presidencia. Entonces, el viejito fue ágil, nunca dijo nada en aquel entonces. Hasta que llegó a ser presidente.
¿Eduardo Montealegre?
Eduardo Montealegre para mí es un joven, tiene la buena voluntad, pero yo creo también que a veces no consigue la asesoría que él necesita.
¿Edén Pastora?
(Ríe a carcajadas) Ya que hablás de Edén, una vez me encuentro con Edén y le digo: “¿Edén, cuando estuvimos en el Palacio, nos iban a matar?”. “Claro que sí”, me contestó, “esa es la misión que yo llevaba, pero sabés una cosa, ¿vos creés que sólo vos estabas así (con miedo)?.. ¡Nosotros también! ¡Porque eso iba a ser una matancina del diablo!”.

Fuera de juego
Alejandro Bolaños Davis quedó fuera del juego legislativo después que el Consejo Supremo Electoral (CSE) emitiera una resolución anulando su inscripción como candidato a diputado y en consecuencia, su elección durante los comicios de 2006.
Bolaños ha denunciado que su caso tiene motivaciones políticas, lo cual ha negado el CSE. La junta directiva del parlamento, al recibir la resolución del CSE, sometió un recurso innominado al conocimiento de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), la cual lo declaró improcedente y validó, de este modo, que el caso era del resorte del Poder Electoral.
Bolaños denunció un caso de extorsión contra inversionistas nicaragüenses y norteamericanos, en el cual habrían participado dirigentes sandinistas. Stanford Cash, su suplente, afirma que permanecerá en la bancada de ALN, pero “con mente abierta”.
El caso de Bolaños Davis despertó molestias en lo interno de la bancada de ALN debido a que los conservadores no se habrían sentido lo suficientemente acuerpados. El PLC amagó con apoyar la causa, pero después cerró filas con el FSLN en el Poder Electoral y en la Corte. Sin embargo, el apoyo que los dos directivos parlamentarios de ALN dieran al recurso innominado sometido a la Corte, sigue despertando interrogantes. ¿Cayeron en una trampa? ¿Fue falta de pericia? ¿O la ALN sacrificó una pieza para conservar la curul?