Política

Vargas no llegó ni a primera

* Sociólogo lamenta que por haber ofrecido una opinión el canciller Santos lo llamó para cancelarle nominación * “Pensar es peligro en Nicaragua”, sostiene

Consuelo Sandoval

El gobierno del presidente Daniel Ortega canceló la designación del sociólogo Oscar René Vargas como embajador ante el gobierno de Francia, según le habría transmitido el ministro de Relaciones Exteriores, Samuel Santos.
Vargas confirmó que Santos le transmitió vía telefónica la decisión de Ortega, y las razones las atribuyó a unas declaraciones que brindó a un medio de comunicación en la que mencionaba que a alguna gente le molesta que los demás piensen.
Yo no he criticado nada. Yo dije que pensar era peligroso en Nicaragua, y quise decir eso, lo que sucedió (cancelación). Yo no estaba dispuesto a no seguir pensando, soy una persona que he expresado siempre mi criterio, he escrito 47 libros y no estaba dispuesto a ser mudo. Yo iba a apoyar y a resolver los problemas del gobierno desde mi puesto (de embajador), pero que también iba a expresar mis ideas”, reveló Vargas.
Rememoró que en la campaña electoral compareció en varios programas, defendiendo al Frente Sandinista, y que “nunca me regañaron por eso”.
Se había preparado para viajar
Negó que se haya expresado mal del presidente Ortega, sin embargo, en la entrevista hace un abierto cuestionamiento a la clase política, “porque en los últimos veinte años no ha dado cabida a la renovación de sus liderazgos”, evidentemente en una abierta crítica al gobernante que es líder del Frente Sandinista desde la década de los años ochenta.
Vargas dijo que no pedirá explicaciones por la decisión gubernamental y mostró cierto malestar porque al parecer incurrió en gastos para trasladarse a residir a la nación europea.
“Si sos una persona seria, vos crees en la seriedad de la nominación, porque me llamaron en nombre del Presidente y yo creí, después supe por parte el embajador francés (en Managua) que el gobierno había solicitado el plácet a París y me comunicó que su gobierno estaba en plena disposición de aceptarme como embajador y que se sentían orgullos por mi nominación”, relató el intelectual.
Garantizó que no se siente resentido y que no se irá del Frente Sandinista, al que pertenece desde 1967, es decir, hace 40 años.