Política

Día de discursos y estómagos vacíos

* Trabajadores arrastrados en la vorágine partidista * Sindicatos que antes eran oficialistas, ahora son de oposición y viceversa

Para los policías nicaragüenses, dos mil 200 es un número mágico. Tan mágico como la varita de la madrina de la Cenicienta, que se esfuma rápido después que tardó mucho en aparecer.
¿Qué hacer para tener un buen salario siendo policía? “Ser un subcomisionado o un comisionado”, contesta uno de los tantos policías de tránsito de este país, un joven de 24 años para mayores descripciones, de mirada desconfiada y moreno por estar viendo circular vehículos a medio sol en una calle de Managua.
Éste es un muchacho menudo de algún barrio de la capital pero que puede ser cualquiera, que conserva su identidad para conservar su trabajo, un trabajo inusual en un nica: “Amar a la Patria”. “Por amor a la Patria”, responde cada vez que se queda sin respuestas. Y a cada instante se queda en silencio, como se ha de quedar sin dinero, porque con 2,200 córdobas es difícil pagar las cuentas de los servicios básicos y la comida. ¿Y para salir de “bacanal”? “Menos”, responde.
No tiene hijos ni madre que mantener, pero resiente de su pírrico salario a como lo hacen los que sí tienen “una pandilla” de chavalos que alimentar.

Ecos de otro mundo
“Ustedes (medios de comunicación) han creado el ambiente para que otros sientan el complejo de culpa y hagan locuras como éstas”, dijo el magistrado del Consejo Supremo Electoral, René Herrera, refiriéndose a la posible aprobación de la iniciativa de Ley de Regulación Salarial, que reduciría el salario de los funcionarios de mayor jerarquía.
Y no se le crisparon los pelos a Herrera cuando dijo eso. Para él es una locura dejar de ganar 41 veces más que un policía. Sus cinco mil dólares son bien merecidos y vale defenderlos.

Por los trabajadores
Hoy los trabajadores, divididos, como lo están desde 1986, último año que marcharon unidos, pedirán al presidente de la República, Daniel Ortega, que asuma sus compromisos de campaña y apoye a los sindicatos, que piden un aumento del salario mínimo del 25%.
Los sindicatos, hoy oficialistas, congregados en el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), han expresado que el incremento del 25% del salario mínimo oscila entre los 60 a 120 dólares mensuales. Éstos también demandan bajar los salarios de todos los altos funcionarios del Estado.
Según el FNT, que reúne a unos cien mil empleados públicos y privados, hoy darán su respaldo público al Presidente de la República. Y esperan el respaldo público del Presidente, quien, si se le juzga por su ministro de Hacienda y Crédito Público, se ha puesto de acuerdo con los empresarios para aumentar sólo el 10% al salario mínimo.
La próxima semana se efectuará la octava ronda de negociaciones para el incremento del salario mínimo, que se espera sea la última para que las tres partes --gobierno, empleadores y trabajadores-- firmen la nueva Ley del Salario Mínimo.
A la par del festejo por el Primero de Mayo está una huelga parcial de maestros que demandan incremento salarial de 30 dólares.

Los tintes políticos
Contrario a las celebraciones de los años anteriores, que homenajeaba a los “mártires de Chicago” y servía para luchar por las reinvindicaciones salariales, este año la conmemoración ha tenido ribetes políticos.
Diputados de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) acompañarán al Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT), sindicatos antisandinistas que marcharán aparte.
Para Mario Quintana, de la Coordinadora Civil, lo lamentable de que los partidos políticos participen en las manifestaciones por el Día Internacional del Trabajo es que luego “los gremios permiten que los partidos políticos los subordinen”.
El ex dirigente de la Juventud Sandinista, Vladimir Soto, deploró el hecho de que las centrales sindicales celebren divididos el Día Internacional de los Trabajadores, sin embargo, cifró sus esperanzas en que eso podría terminar con un poco de voluntad gremial.

Demandas urgentes
A propósito de la fecha, la Organización de Discapacitados, Pensionados y Asegurados (Odispa) del Ministerio de Gobernación pide una reforma al presupuesto asignado a la Policía Nacional y la exoneración de aranceles por trámites para obtener la licencia de conducir, entre otros trámites, a los oficiales que ganan menos de tres mil córdobas.
Mientras sus demandas son escuchadas, el policía de tránsito, como todos los del país, espera en la sombra que los gobernantes reconozcan el trabajo de “amar a la patria”, como los médicos y los maestros esperan que se les reconozca el de educar y sanar.

(Con la colaboración de Ary Pantoja)