Política

“Nadie puede extender período de alcaldes”

* Expertos constitucionalistas señalan que los mandatos votados por el pueblo no pueden ser ni aumentados ni restringidos * García Quintero opina que se trata de “otro negocio” que ahora asumen unos cuantos alcaldes para meterse con la misma “filosofía” del pacto Ortega-Alemán

Edgard Barberena

La propuesta de unir las elecciones municipales a las generales “implica comenzar a desvaciar el contenido democrático que tuvo la reforma constitucional de 1995, porque la separación de los comicios municipales se realizó con el propósito de que el ciudadano tuviera la oportunidad de elegir directamente a sus autoridades edilicias evitando el voto en cascada”.
Así lo expresó para EL NUEVO DIARIO el ex presidente de la Asamblea Nacional, doctor Cairo Manuel López, quien es del criterio que prorrogar el actual período de los alcaldes y concejales vía reforma constitucional es de nulidad absoluta, pues nadie, ni la Asamblea Nacional, puede cercenar un período ya votado por el pueblo.
Dijo que para unificar los comicios municipales con los generales se ameritaría una reforma parcial a la Constitución Política que no podría tener efecto sobre los mandatos ya votados.
Recordó el jurista que en otros países de América Latina generalmente se trata que las elecciones municipales sean separadas de las elecciones nacionales con el propósito de que la población de cada municipio vote por personas idóneas que respondan a los intereses de la población, más que a los partidos políticos nacionales.

El pacto detrás
No descartó el jurista que detrás de la pretensión de unir las elecciones municipales con las nacionales está el interés de los grandes partidos políticos (FSLN y PLC), y “creo que estos partidos tenderían a disminuir el número de electores a su favor en una próxima elección municipal y previendo ese riesgo, están tratando de evitar una convocatoria a las próximas elecciones municipales”.
Mientras tanto, el doctor Sergio García Quintero dijo a END que ahora resulta que un grupo de alcaldes “con la cara llena de gustos está queriendo que se viole la Constitución Política y la Ley No. 40 (Ley de Municipios), así prácticamente ellos se alargarán ‘por sus pistolas’ tres años más de lo que podría llamarse el botín de los bienes municipales que nunca ha sabido cuidar con hidalguía ni eficiencia”, dijo.
Llamó la atención que ya son muchos casos los que han surgido (actos de corrupción) en algunas alcaldías y que después han tenido que dirimirse en los tribunales.
Estimó que la propuesta de extender el plazo de los alcaldes “no tiene asidero legal ninguno pero sí forma parte de toda la tramoya y la espectacular particularidad con que Daniel Ortega está manejando este asunto, como para consolidar ya los respectivos ejes del establecimiento de una dictadura que va siendo cada día más inevitable y más segura, y ante la indiferencia de nuestra ciudadanía”.
El jurista dijo que mientras en Nicaragua siga siendo una de sus aspiraciones la descentralización de las elecciones, como para que puedan hacerse comicios por separado, inclusive la de los diputados a la Asamblea Nacional, “ahora se pretende volver con el viejo vicio de las planchas”.
Familias como
las del Padrino
Recordó que ahora los partidos políticos en Nicaragua “están funcionando como verdaderas familias y no como partidos políticos, y en esa forma los alcaldes no quieren quedarse atrás, sino formar también ellos, en sus respectivas localidades, sus pequeñas familias parroquiales donde puedan manejar de una manera dolosa los bienes municipales”.
Ante esta situación “nuestro pueblo va a tener que actuar de manera directa como cuando lo hicieron con la quiebra de los bancos en la que, al ver, la ciudadanía, amenazados sus intereses que estaban siendo objeto del despojo de un sistema bancario que manejaban cuatro vivos que andan libres, se levantó y demandó la entrega de sus depósitos.