Política

Bendaña: “No hay una política exterior coherente”

* Llama a tener buena relación con Colombia * ¿Por qué Ortega no fue a Campeche? Él tiene una respuesta

El analista internacional Alejandro Bendaña hace un balance crítico sobre los primeros cien días de la política exterior del gobierno sandinista. A su criterio no hay una política exterior coherente.
¿Hay una estrategia clara en la política exterior del gobierno?
En mi opinión no hay una política exterior coherente. Ortega opina una cosa, el Vicepresidente otra y el Canciller parece andar apagando los fuegos.
¿Es posible estar cerca de Chávez y de los americanos al mismo tiempo?
Eso lo deciden los americanos y el mismo Chávez en la medida que pretendan uno u otro condicionar la relación, pero en materia de intervención y tutelaje no hay duda que Estados Unidos no tiene rival.
¿Es adecuado el manejo del diferendo con Colombia?
Sí, pero sólo en la medida que se mantenga una política de Estado en defensa de la integridad territorial y que se insiste en llevar el diferéndum a las instancias internacionales correspondientes. El reto, sin embargo, es mantener una relación bilateral normal con ese país. No viene al caso tampoco oponerse a la presencia de Colombia en la Cumbre de Campeche. Calderón está en su casa y puede invitar a quien quiera.
¿Por qué no fue Ortega a Campeche?
Me parece que lo de Colombia debe haber sido un pretexto. Ya es la segunda invitación a México que rechaza, para no mencionar el desaire durante la flamante inauguración donde a Calderón lo trataron, junto a otros mandatarios, como gatos.
Quisiéramos pensar que la no participación tiene que ver con la oposición al Plan Puebla Panamá, que no es más que un invento de los grandes capitales mexicanos y norteamericanos para facilitar su expansión y hacer de Centroamérica una plataforma de exportación, promoviendo mega-proyectos que impactan negativamente sobre el medio ambiente.
Pero Ortega no ha mostrado señales de compartir esas preocupaciones claves de las organizaciones populares, incluyendo indígenas y ecológicas, para no mencionar el trato inhumano que en México reciben los indocumentados centroamericanos.
¿Cuál es su opinión del contrapeso que Calderón intenta hacer a Chávez?
Calderón tiene un par de problemas serios: primero carece de legitimidad interna por la elección robada, y segundo, la producción petrolera mexicana va en descenso, al menos en materia de reservas. Proyectarse hacia Centroamérica es una manera de distraer la atención, y por otro lado, construir una refinería nueva para abastecer al mercado mexicano y norteamericano, ya que la Constitución mexicana reserva al Estado el derecho exclusivo a la explotación petrolera.
¿Cómo evalúa la relación del gobierno con el FMI?
Hasta el momento, retórica aparte, la relación del gobierno de Ortega con el Fondo sigue siendo igual a la de Bolaños: “Sí señor, la estabilidad macroeconómica ante todo, congelar la masa salarial (salarios de empleados públicos incluyendo maestros) o bien ajustes nimios”. En otras palabras no hay ruptura real con el neoliberalismo, y el gran capital nica no podría estar más contento.