Política

Discapacitados demandan cédulas

* Más del diez por ciento de la población tiene alguna discapacidad, según INEC

Consuelo Sandoval

El Consejo Supremo Electoral (CSE) y dirigentes de varias organizaciones de discapacitados acordaron ayer promover un censo nacional para determinar el número de personas con capacidades diferentes que no poseen cédula, a fin de tramitarles su documento de identidad.
Los discapacitados que ayer se reunieron con el magistrado José Luis Villavicencio, plantearon la necesidad de que el Registro Civil y el CSE desburocraticen los trámites para obtener la partida de nacimiento que les permita gestionar su cédula, documento que les permitiría ejercer su derecho al voto.
“Según los datos del INEC, nosotros somos el 10.25 por ciento de la población, eso significa que somos más de 650 mil nicaragüenses, y de éstos 350 mil ciudadanos están en edad de ejercer el voto y muchos no votan porque no tienen cédula”, expuso Alma Nubia Baltodano, Secretaria Nacional de la Organización con Discapacidad Físico-motor.
Mejores condiciones
en JRV
En tanto, Mario José Soto Jarquín, de la Organización de Ciegos “Marisela Toledo”, reclamó mejores condiciones en las Juntas Receptoras de Votos, tales como ubicarlas en locales que tengan puertas amplias, rampas que les permitan desplazarse con facilidad, y personal que les ayude a orientarlos.
Demandó, además, que el CSE elabore boletas electorales en sistema Braille para que las personas no videntes no necesiten de acompañantes al momento de la votación.
Villavicencio informó de la intención de ese Poder del Estado para poner en práctica un proyecto que contemple establecer mecanismos que permitan facilitar a los discapacitados ejercer su derecho al voto durante las próximas elecciones municipales, dando continuidad al proyecto piloto ejecutado el año pasado.
Dijo que el proyecto se compone de tres etapas, y la primera implicará el levantamiento del censo que tendría un costo aproximado de 600 mil dólares, dinero que según dijo, gestionarán ante varios organismos internacionales.
La segunda fase contempla dar cobertura a los discapacitados que no estén organizados, y la última incluye solicitar la colaboración de los medios de comunicación para propagandizar el proyecto.