Política

Escepticismo con rumbo de Fenosa

* Diputados no creen que haya condiciones

Consuelo Sandoval

Representantes de tres bancadas parlamentarias pusieron en duda que el Gobierno del presidente Daniel Ortega esté en capacidad de asumir la distribución de la energía eléctrica en caso que Unión Fenosa decida abandonar el país.
El diputado liberal Wilfredo Navarro se mostró preocupado por el anuncio de Ortega, quien aseguró que Nicaragua está lista para asumir la responsabilidad que abandonaría la trasnacional española.
Consideró que el gobierno no tiene capacidad para solucionar la crisis y teme que la economía podría profundizar su desaceleración en caso que el problema energético se acentúe, porque implicaría parálisis de la industria, comercio, la producción, así como en mayor escasez de agua.
“Yo creo que hay que negociar con Unión Fenosa, no es posible que se hable de confiscar o de quitar concesiones. A Unión Fenosa se le debe de exigir que cumpla con la ley, pero no podemos hacer uso de mecanismos superficiales y arbitrarios para atacar y destruir a la empresa privada sin tener la capacidad para asumir la distribución energética”, advirtió.
Secretismo y oscurana
El presidente del Movimiento Renovador Sandinista, Enrique Sáenz, dijo que no se puede pronunciar por un plan alternativo porque debido al secretismo gubernamental se desconocen las opciones que plantea el Gobierno para resolver la crisis energética.
No obstante, Sáenz propugnó para que Fenosa cumpla con su compromiso de propiciar las inversiones para ampliar la cobertura y mejorar la calidad del servicio, pues los apagones continúan afectando a los usuarios.
El problema es otro
Eliseo Núñez, representante de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), aseguró que “cuando no hay algo que repartir, nadie está listo para repartir”, advirtiendo que con cualquier compañía que venga a asumir la distribución continuarán los apagones, porque el problema es de generación.
Núñez cree que la única alternativa es incentivar la generación de energía eólica, térmica e hidroeléctrica, y desestima que el Estado pueda hacerse cargo de la distribución energética.
Jarquín dice que ENEL está lista
Contrariamente, el diputado Agustín Jarquín, de la Convergencia Nacional, negó que exista una disposición gubernamental para que se vaya Fenosa, sin embargo, valora positivamente el planteamiento de Ortega, aduciendo que si la empresa abandona el país, quedaría un vacío que pudiera ser llenado por la Empresa Nicaragüense de Energía (ENEL).
“Lamentablemente el pasivo de Unión Fenosa con la generación de energía y de transmisión continúa subiendo y ronda los 50 millones de dólares, y no hace inversión en el mejoramiento de la red.
“Debido a lo anterior, las pérdidas siguen y las generadoras privadas han manifestado la disposición de parar sus plantas por la no provisión de combustible; se está buscando cómo se pueda garantizar el suministro de Venezuela, apalancándose en los créditos de corto y largo plazo”, dijo Jarquín.