Política

Pañuelazos rojos entre Navarro y Quiñónez

* Quiñónez: “Payaso, prosandinista, resentido, narcisista” * Navarro: “Tenía su feudo con todos sus compinches que andaban con él en francachelas y parrandas que les pagaba la Asamblea” * Sacan a relucir las razones por las cuales el gobierno de Estados Unidos le canceló visa a Quiñónez

Una nueva fisura interna podría abrirse en las filas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), por el conflicto entre los directivos Wilfredo Navarro y Enrique Quiñónez, quienes se acusan mutuamente de corrupto, narcotraficante, sinvergüenza, grosero y hasta de respaldar las posiciones del Frente Sandinista en la Asamblea Nacional.
Mientras Quiñónez tildaba de “payaso” prosandinista a Navarro, éste le replicaba recordándole que todo su malestar se debe a que en el partido le pusieron freno a sus actos de corrupción durante la legislatura pasada.
Navarro reveló que Quiñónez chantajeaba al ex presidente del Parlamento Eduardo Gómez, para que pagara con fondos públicos los salarios de unas 30 personas, entre conductores, cuatro escoltas y hasta creó un sindicato blanco que servía a sus intereses.
“Quiñónez tenía su feudo con todos sus compinches que andaban con él en francachelas y parrandas que les pagaba la Asamblea, pero no trabajaban. El único sindicato que protesta por los despidos es el que organizó Quiñónez. Es una inmoralidad, una corrupción el hecho de estar tratando de apañar y proteger sinvergüenzadas”, expresó Navarro.
Quiñónez ripostó y reafirmó que Navarro con sus actitudes está demostrando que es pro sandinista al apoyar el despido de más de 150 trabajadores legislativos.
Para Quiñónez sandinista es mala palabra
“Si habla de corruptos, quisiera que aclarara si recibía o no estipendios cuando estaba en el gobierno (de Arnoldo Alemán), y es de los que critica y salió de un barrio de Managua y ahora no vuelve a ver a nadie, es una persona resentida, frustrada, con complejos, narcisista y además pro sandinista, yo sigo y defiendo a los trabajadores, no me molesta lo que pueda decir Wilfredo Navarro”, reaccionó Quiñónez.
Quiñónez no confirmó, ni negó que la embajada estadounidense le haya suspendido su visa, acusado de “depravación moral y narcotráfico”, según declaró Navarro.
“Me aplicaron muchas cosas, y siempre he dicho que Estados Unidos tiene todo el derecho de suspender las visas y nosotros de decir que si tenemos un caso pendiente en Estados Unidos lo vamos a enfrentar”, respondió.
Reto de calle
Quiñónez emplazó a Navarro a que diga la hora y el lugar si quiere debatir sobre los asuntos personales de ambos.
“Si el señor Navarro quiere que toquemos cuestiones personales y que toquemos cosas que a él le pueden doler, que me diga lugar y hora, y podemos gozar de las críticas suyas con empleados que anduvieron con él, que lo cuestionaron y que se vieron involucrados en muchos actos, no sé a qué le llama depravación, siempre le he dicho que he tenido un lenguaje bien grosero con las empleadas liberales que trabajan en la Asamblea”, cuestionó Quiñónez.
La contradicción entre los dos legisladores tiene raíces profundas e inició cuando Navarro se sintió traicionado por Quiñónez, quien habría roto el compromiso de respaldarlo para obtener la candidatura presidencial por el PLC.
El problema se profundizó en enero pasado, tras la elección del sandinista René Núñez en la Presidencia legislativa, quien decidió limpiar la planilla parlamentaria y despidió a un sinnúmero de supuestos “supernumerarios” que habría contratado Quiñónez.