Política

Energía, un nuevo escenario de conflicto

* Thomas Shannon indica que producción de etanol entre Brasil y EU busca romper con dependencia del “petróleo extranjero” por parte de Centroamérica

El secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, indicó que el acuerdo para producir el biocombustible etanol entre el presidente George W. Bush y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene como objetivo romper con la dependencia de los altos precios del petróleo extranjero de parte de los países de Centroamérica y el Caribe.
De este modo, la tercia entre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el presidente Bush se traslada al punto neurálgico de la economía venezolana: la producción y exportación de petróleo.
Justamente en estos días, el presidente Daniel Ortega ha sido ambiguo respecto de los planes del país para producir biocombustibles, aunque ya los produce para exportación el Grupo Pellas. Un ministro venezolano llegó al punto de brindar declaraciones en nombre del gobierno de Nicaragua para criticar la producción de biocombustibles que ahora abanderan Lula y Bush.

Socios de pequeñas economías
Shannon aseveró que Estados Unidos y Brasil están listos para iniciar una nueva asociación con las pequeñas economías de la región para la producción de energía alternativa. Los países energéticamente independientes no están sometidos a los “aumentos abruptos de los precios” en la industria de los hidrocarburos, dijo Shannon en un foro auspiciado por Diálogo Interamericano, un grupo de políticas públicas con sede en Washington.
También afirmó que todos los países se benefician mucho cuando los presupuestos de su sector público no están sujetos a las “degradaciones” resultantes de tener que pagar enormes cuentas energéticas.
El funcionario destacó la importancia de que “el mundo sepa que Estados Unidos y Brasil están listos para trabajar juntos”. Es un mensaje que acarrea “enorme peso y resonancia” en las Américas, dijo Shannon.
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el canciller brasileño, Celso Amorim, firmaron acuerdos de cooperación durante la visita del presidente Bush a mediados de marzo, con el fin de ampliar el mercado de producción de biocombustibles. Ambos países producen el 70 por ciento del etanol que se comercializa en el mundo.

Implicaciones profundas
“Las implicaciones políticas de los combustibles alternativos, al menos para Estados Unidos, son profundas, porque seremos menos dependientes del petróleo, lo que es bueno para nuestra seguridad nacional, así como también nos ayuda a ser buenos guardianes del medio ambiente”, declaró Bush en una mesa redonda con periodistas de América Latina el siete de marzo.
Ocho de cada diez vehículos nuevos en Brasil funcionan con etanol producido con caña de azúcar, que los expertos dicen que es 33
por ciento más barato de producir en Brasil que en Estados Unidos. Estados Unidos usa maíz para producir etanol.