Política

Dolor y consternación en funerales de Javier Bolaños

* Presidente Ortega habló diez minutos con Enrique Bolaños en la funeraria * Último adiós en cementerio central de Masaya

Esteban Solís

Abatido, terriblemente adolorido, el ex presidente Enrique Bolaños en menos de dos años ha sepultado a dos de sus hijos. El entierro del segundo fue este martes. El rostro del ex mandatario reflejaba el profundo pesar que le ha provocado la pérdida de su hijo menor, Javier Gregorio, que a mediados de la semana pasada se rindió a la muerte tras padecer una larga enfermedad.
No obstante el sufrimiento, el ex presidente dijo que su hijo había peleado valientemente hasta el último momento tras recordar que en distintas ocasiones Javier Gregorio le escribía diciéndole que esos años de lucha contra la enfermedad, habían sido los mejores de su vida, porque le permitieron acercarse a Dios y a su familia.
Poco antes del mediodía llegó el féretro al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino procedente de Estados Unidos. Bolaños y doña Lila T., así como la esposa e hijas de Javier Gregorio, lo acompañaron en su lecho hasta que expiró.
Inmediatamente fue trasladado a la funeraria Don Bosco, hasta donde llegaron familiares, amigos, embajadores, representantes de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional, dirigentes políticos, magistrados del Poder Judicial y ex funcionarios, entre otras personalidades.

Hablan Ortega y Bolaños
El presidente Daniel Ortega y el canciller Samuel Santos también llegaron a la funeraria para ofrecerle sus condolencias al ex mandatario. Ortega y Bolaños hablaron unos diez minutos en voz baja en una de las habitaciones del local fúnebre.
Ortega dijo que se solidarizó con el ex presidente tras recordar que tuvo una muy buena amistad tanto con Jorge, que murió hace más de un año, como con Javier Gregorio, incluso, dijo que hubo identificación política a pesar de las diferencias ideológicas, y eso lo sabía el propio Enrique Bolaños.
El Obispo de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, y el nuncio Jean Paul Goebels celebraron junto a un grupo de sacerdotes el oficio religioso en la iglesia Nuestra Señora de la Asunción, en Masaya.
A la misa de cuerpo presente asistió la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro, así como la jefatura nacional de la Policía Nacional, encabezada por la primera comisionada Aminta Granera.
Alrededor de la seis de la tarde el ex presidente y su familia le dieron el último adiós a Javier Gregorio en el cementerio central de Masaya, en donde descansa ahora junto a sus dos hermanos, Alberto, muerto hace varios años, y Jorge.