Política

Gobierno debe asumir un no alineamiento

* Relación con Venezuela no debe empañar vínculos comerciales con Estados Unidos

Ary Pantoja

Una posición de “no alineamiento” es la que debe asumir el gobierno del presidente Daniel Ortega para evitar que las relaciones diplomáticas con Venezuela perjudiquen los vínculos comerciales entre Nicaragua y Estados Unidos, ésta es la principal recomendación que en materia internacional hizo ayer el director ejecutivo del Grupo Cívico Ética y Transparencia, Roberto Courtney.
“El respeto a la soberanía y la autodeterminación de un país es un valor fundamental de este pueblo y no de un reacomodo de aliados y enemigos. En todo momento hemos criticado la injerencia de representantes de otros países en la vida interna de nuestro país. Lo hicimos respecto a personeros de Estados Unidos en las pasadas elecciones”, señaló Courtney al dar lectura al primer informe sobre la gestión gubernamental a la fecha.
Agregó que “hoy nos corresponde señalar que la tarima otorgada a los discursos entrometidos de los presidentes de Venezuela (Hugo Chávez) y de Irán, (Mahmud Ahmadinejad) es, además de injerencista, peligrosa para la paz y el progreso del país”.
Una posición diferente
En este sentido, Courtney exhortó al gobierno a asumir una posición diferente en materia de relaciones internacionales e insistió en una postura de “no alineamiento”. “Debemos abandonar tanto la sumisión como el activismo ideológico en política exterior y reemplazarlos por un accionar maduro, no alineado, responsable y prudente”, señaló.
Agregó que el gobierno de Nicaragua “debe evitar tomar parte activa y apasionada en conflictos que involucren a nuestros vecinos, socios comerciales y potencias militares que pueden llevar al país a situaciones extremas y calamitosas”.
Consultar reformas constitucionales
En el informe, Courtney instó a las diferentes fuerzas políticas a realizar una amplia consulta de las reformas constitucionales antes de someterlas a la consideración de los diputados en la Asamblea Nacional.
“Preocupa que temas que refieren la reingeniería del Estado, el parlamentarismo y el planteamiento de otras formas de democracia ocupen y traten de impulsarse sin previa consideración y sin definirse aún en el discurso de las nuevas autoridades de gobierno. La esencia de la democracia directa es que toda reforma constitucional debe ser presentada sujeta a ratificación por el electorado en un referendo”, expresó.
En torno a la posibilidad de establecer la reelección presidencial, Courtney señaló que también debería someterse a la consideración de la población votante a través de un referendo.
Según el informe de Ética y Transparencia, el nuevo gobierno aún tiene pendiente la tarea de “limpiar y evitar la corrupción gubernamental, así como racionalizar los costos y gastos del sector público”; aunque reconoció que ya se dieron los primeros pasos al decretarse la reducción salarial de los altos funcionarios del Poder Ejecutivo.
Señaló también la responsabilidad de los partidos políticos de “fortalecer la institucionalidad a través del balance y la independencia de los poderes del Estado”, e insistió en la necesidad de consultar ampliamente las reformas constitucionales para lograr este objetivo.