Política

Ortega lamenta juicio entre países pobres


El presidente Daniel Ortega lamentó que dos países tan pobres como Honduras y Nicaragua tengan que gastar millones de dólares para resolver estas diferencias que pueden saldarse en casa, refiriéndose al juicio oral que hoy inician ambas naciones en la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, Holanda.
“Somos hermanos, borremos las fronteras y nos unimos”, declaró Ortega en Guyana, adonde asistió a la XIX cumbre del Grupo de Río, que el fin de semana reunió en Georgetown a varios mandatarios de América Latina.
Nicaragua iniciará este lunes en la Corte Internacional de Justicia de La Haya sus alegatos ante la demanda que interpuso contra Honduras en 1999 sobre la delimitación de su plataforma marítima en el Mar Caribe, según reportes oficiales.
El ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, Samuel Santos, el pasado sábado viajó a Holanda para asistir a la presentación de los alegatos, proceso que durará varios días, declaró la vocera de la cancillería Vilma Aburto.
Informó que el grupo de abogados de Nicaragua, compuesto por tres extranjeros y tres nicaragüenses está siendo dirigido por el jurista Carlos Argüello.
Nicaragua abrirá la primera jornada de las audiencias públicas que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ha convocado para escuchar los argumentos de Managua y Honduras en el litigio que mantienen por la delimitación marítima de ambos países en el Caribe.
La CIJ deberá en este caso determinar dicha delimitación, la plataforma continental y la zona económica exclusiva en el Caribe que corresponde a cada uno de los países.
La denuncia ante la CIJ fue presentada en diciembre de 1999 por Nicaragua, que considera que “la delimitación marítima del Caribe en la costa hondureña nunca ha sido determinada”.
Honduras estima, en cambio, que ya existe una línea fronteriza de hecho que transcurre a partir de un punto fijado en la desembocadura del río Coco, en el paralelo 15.
Nicaragua alega que su territorio comienza en el paralelo 17, por lo que habría una zona reclamada por ambos Estados.
En otro orden, Ortega y su homólogo hondureño, Manuel Zelaya Rosales, expresaron su voluntad de resolver las diferencias por la vía del diálogo.
Con abrazo y estrechón de manos los mandatarios convergieron en Guyana con motivo de su participación en la XIX Cumbre del Grupo de Río.
El mandatario Ortega, durante su intervención ante sus homólogos del continente, se quejó por el supuesto armamentismo de Honduras y reiteró la petición de que el país se deshaga de los aviones F-5.
Los gobiernos de ambas naciones se han enfrascado en una discusión en torno al tema del armamento de sus ejércitos. Honduras ha respondido por la vía diplomática que Nicaragua debe primero destruir los misiles Sam-7 que posee el ejército sandinista.
La polémica surgió cuando el presidente Ortega declaró que no destruiría los misiles porque los otros países de Centroamérica no están cumpliendo con un plan para establecer un balance razonable de fuerzas militares en la región, aprobado en 1987.

“F-5 son defensivos”
Ortega reiteró en la Cumbre de Río que Honduras posee una flota de once aviones de guerra en buenas condiciones y se preguntó ¿para qué quiere un país un avión de combate? y ¿qué sentido tiene tener ese tipo de aviones?
“Nuestros pueblos son pobres y no podemos darnos el lujo de sostener armas tan caras”, dijo. En torno a los misiles Sam-7, dio a entender que son armas vencidas que ya no tienen utilidad alguna.
El presidente Zelaya respondió que los aviones F-5, que posee Honduras desde hace unos 20 años, son defensivos. “Nuestro ejército es pequeño y está dedicado a actividades de medio ambiente, a fortalecer la seguridad del país y al mismo tiempo salvaguardar nuestras fronteras”.
Zelaya agregó que “los ambientes bélicos en Centroamérica son innecesarios”. Si en el pasado se resolvieron las diferencias, se derrotó a las dictaduras ideológicas y el colonialismo por medio de tratados de paz, ¿por qué no hacerlo ahora?
“No hay ningún ambiente bélico ni de confrontación, los ejércitos de Centroamérica mantienen excelentes relaciones”, subrayó Zelaya, quien considera que la región debe dedicarse al desarrollo social y aprovechar los tratados de libre comercio con otras naciones.
Además, aseguró que en los próximos días se reunirá con Ortega en la frontera de ambas naciones.
“En el próximo mes nos vamos a reunir en la frontera para hablar de estos problemas y que las diferencias queden borradas. Ortega es un gladiador”, afirmó el presidente de Honduras, en alusión a la lucha que el gobernante nicaragüense ha protagonizado en su país.