Política

UE: Ley Electoral es bipartidista

* Análisis reafirma control del FSLN y del PLC sobre el CSE, lo que lo hace poco confiable como organismo independiente y apartidista

Ary Pantoja

Una ley electoral “diseñada para dar cabida únicamente a un sistema político bipartidista y a un Consejo Supremo Electoral (CSE) politizado a favor del Frente Sandinista y del Partido Liberal Constitucionalista (PLC)”, son apenas dos de las principales conclusiones que contiene el informe final de observación electoral de 2006 en Nicaragua, que dará a conocer la Unión Europea el próximo viernes en el país.
“El elevado grado de politización del Consejo Supremo Electoral a favor del FSLN y del PLC genera dudas en cuanto a su capacidad de actuación como organismo independiente y libre del control de los partidos políticos”, dice el informe en su punto número cuatro como parte de las conclusiones.
El documento de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) es contundente al referir que precisamente “el elevado grado de politización del CSE” se expresó “en una distribución selectiva, en beneficio del FSLN y el PLC, en algunas zonas del país de las cédulas de identidad y de los documentos supletorios de votación”.
Proceso lento
“La cedulación es un procedimiento lento y complejo que dio lugar a prácticas de discriminación política a favor del FSLN y del PLC, a nivel local, tanto en la fase de solicitud, como de distribución”, reitera en otra parte el documento.
Citando cifras oficiales del CSE, el informe de la MOE-UE indica que al menos 100 mil cédulas de identidad y documentos supletorios no fueron entregados a sus dueños antes de los comicios generales del cinco de noviembre de 2006.
En este sentido, “los problemas no son nuevos y están ligados a las deficiencias estructurales del sistema de registro civil y electoral, incluyendo carencias en la información pública, educación cívica y de una planificación adecuada”, señala el informe.
Politización “pone en duda” capacidad del CSE
El documento reitera que “la politización de la administración electoral pone en duda la capacidad real del CSE para actuar como una institución independiente y eficaz, libre del control de los partidos. Esto se vio reflejado en la escasa transparencia con la que desempeñó sus actividades y en los problemas de comunicación con su estructura subordinada, especialmente en áreas como la información pública, las disputas electorales y el financiamiento de las campañas”.
Pese a los fuertes cuestionamientos, la MOE-UE hace un balance positivo del proceso electoral en su conjunto, al destacar la participación activa de los electores y el civismo con que actuaron al momento de ejercer su derecho al voto.
Campaña deficiente e intromisión externa
El informe también critica el nivel de la campaña electoral desarrollada por los partidos políticos. “La campaña electoral se caracterizó por un limitado grado de debate ideológico y de discusión sobre programas políticos, centrándose en descalificaciones entre candidatos, mensajes de elevada carga emotiva y promesas poco realistas”.
La campaña electoral también “se vio afectada por injerencia y presión externa, contraria al principio de soberanía”.
El informe también alude al sesgo que tomaron los medios de comunicación durante la cobertura del proceso electoral. “Varios medios de comunicación violaron el período de silencio electoral”, señala la MOE-UE.
Finalmente el informe expresa le necesidad de reformas al sistema electoral nicaragüense, sobre todo en lo concerniente a eliminar las trabas jurídicas de la actual legislación en torno al surgimiento de nuevas fuerzas políticas.
“Pensando en un mejor desarrollo de futuras elecciones y la incorporación de partidos políticos emergentes, reformas profundas son necesarias para mejorar el marco legal y fortalecer la capacidad institucional e independencia de la administración electoral”, indica el informe.