Política

Wilfredo Navarro y Quiñónez se hacen cucharitas


Esteban Solís

Siguen las diferencias entre los diputados liberales y correligionarios Enrique Quiñónez y Wilfredo Navarro. Ayer, durante un seminario al que concurrieron ambos, evitaron aparecer juntos ante los medios de comunicación y cada uno por su lado, emitió declaraciones que dejan en claro que la pugna por posiciones de liderazgo va para largo.
Aunque los dos intentaron llevar el problema al terreno laboral en relación a los despidos en la Asamblea Nacional, en donde Quiñónez aparece como el abanderado de los trabajadores y Navarro como el “malo” de la película por supuestamente avalar las cesantías, cada uno desenvainó contra el otro.
Navarro volvió a descargar contra su correligionario, a quien considera una persona violenta y fogosa, y por el contrario, él se define como un ser racional que “piensa antes de decir las cosas” y no debate posiciones personales ante los medios de comunicación, error que a su juicio ha cometido Quiñónez a causa de sus posiciones a veces caprichosas.
Disparos tocan
la lealtad
El primer vicepresidente del PLC observa que si bien es cierto respeta al diputado Quiñónez, “en los partidos políticos más que la amistad está la lealtad y la responsabilidad”. ¿Qué quiso decir Navarro con esta expresión supuestamente dirigida contra Quiñónez?
Navarro, Primer Secretario de la mesa directiva del Parlamento, aclaró que a la fecha un poco más de 20 personas, de las casi 130 despedidas a principios de año, han sido reenganchadas en sus puestos de trabajo.
Piensa que la incomodidad de su colega también obedece a que aparentemente ha perdido algunas comodidades en su condición de legislador e insiste en que hay que recontratar a los trabajadores a los que se les venció la plaza.

Quiñónez arremete
Cuando se le preguntó a Quiñónez si ya había hecho las paces con Navarro, respondió: “Yo no sé a qué se le llama paces, pero yo dejé claro que cuando se eligió la directiva, quería estabilidad laboral, y voy a defender a los trabajadores”.