Política

¿Quién protege a Sevilla Somoza?

* No votó contra el Holocausto y hasta ahora se habla tímidamente de que lo sustituirá el ex diplomático Aldo Díaz Lacayo

Consuelo Sandoval

Después de transcurridos mes y medio de gestión de la Administración del presidente Daniel Ortega, aún se mantiene a Eduardo José Sevilla Somoza desempeñándose como embajador de Nicaragua ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), con sede en Nueva York, Estados Unidos.
Sevilla Somoza, nombrado en el cargo en la administración de Enrique Bolaños, es hijo del cuñado de Anastasio Somoza Debayle, Guillermo Sevilla Sacasa, y de la hermana del dictador, Lilliam Somoza. Sevilla Sacasa fue, por casi cuarenta años, embajador de los Somoza en Estados Unidos, donde ostentó el título de Decano del Cuerpo Diplomático en Washington. Con Ortega, Sevilla Somoza parece seguir los pasos de su padre.
Sevilla Somoza fue embajador en Taiwan, Argentina y permanece en las Naciones Unidas, nombrado por el entonces presidente Arnoldo Alemán y ratificado en ese último cargo por su sucesor Enrique Bolaños y aún no ha sido removido por Ortega.
Sin embargo, en círculos diplomáticos trascendió ayer que el mandatario habría designado al analista, historiador y ex embajador de Nicaragua en Venezuela, Aldo Díaz Lacayo, en sustitución de Sevilla Somoza, aunque también se le mencionaba en un cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Removerán a Sevilla Somoza?
Una de las principales motivaciones de Ortega para remover al diplomático es atribuida a la votación desfavorable de Nicaragua en la ONU a suscribir un reconocimiento internacional a las víctimas del Holocausto, presuntamente por presiones de Irán.
Esa votación de Nicaragua tuvo que revertirse mediante una comunicación que remitió el gobierno a la presidenta de la Asamblea General, Jequesa Haya Rashed Al Khalifa, en la que se reconoció que “el Holocausto constituye un hecho histórico, de trascendencia universal y que la comunidad internacional lleva la profunda responsabilidad de asegurar a las generaciones futuras, que la lección del Holocausto jamás sea olvidada, a fin que nunca más se repita”.

Otros cambios
La fuente diplomática también señaló que el abogado y actual asesor jurídico de la Contraloría, Ramón Enrique Leets Castillo, habría sido nombrado embajador de Nicaragua en Venezuela en sustitución de Edgar Manuel Escobar Fornos. Leets fue también Juez Segundo del Crimen en Managua.
Otro de los potenciales candidatos a integrar el cuerpo diplomático nicaragüense es el ex auditor militar del Ejército, general retirado Denis Moncada Colindres, quien presuntamente fue designado embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), con sede en Washington.
Moncada, que se desempeñó como jefe de Auditoría del Ejército, Agregado Militar, Naval y Aéreo de Nicaragua en México y Estados Unidos, sustituiría en el cargo a Lila María Bolaños Chamorro, nieta del ex presidente Bolaños.
Ortega confirmó oficialmente a Piero Coen Montealegre como embajador de Nicaragua en Italia y concurrente en Chipre, Hungría, Austria y República Helénica (Grecia), con sede en Roma, según el acuerdo presidencial del 20 de febrero de 2007, publicado en La Gaceta número 36, del 20 de febrero.
Coen sustituye en Roma a Armando Luna Silva, a quien se le canceló su nombramiento como embajador de Nicaragua en Italia, Malta y El Vaticano.
Luna Silva cobró notoriedad a comienzos del gobierno de Bolaños, al atribuírsele una conspiración junto a otros funcionarios de su gobierno, para cabildear en la Santa Sede a favor de que el papa Juan Pablo II aceptara la renuncia al cardenal Miguel Obando.