Política

Cardenal espera que Roma le escriba


El cardenal Miguel Obando y Bravo confía en una respuesta positiva del papa Joseph Ratzinger para asumir la Presidencia del Consejo Nacional de Reconciliación, pues a su juicio aún hay compromisos que cumplir a los desmovilizados y víctimas de guerra.
“Estamos esperando la respuesta de Roma”, dijo el cardenal Obando luego de recibir al subprocurador de Derechos Humanos, Adolfo Jarquín Ortel, quien llegó a la sede de la Universidad Católica a expresarle su apoyo.
Obando no respondió cuando se le consultó si era cierto que le habían solicitado trasladarse de la Unica a la sede de su congregación salesiana.
El Cardenal aseveró que aún hay mucho trabajo que realizar a favor de discapacitados, huérfanos, viudas y desmovilizados de guerra, a quienes no les han cumplido en la entrega de viviendas, tierras y pensiones.

Minimiza diferencias
Obando minimizó las diferencias en el seno de la Conferencia Episcopal sobre su decisión de aceptar el nombramiento del presidente Daniel Ortega. “Tantas cabezas, tantas maneras de pensar”, dijo.
Por otra parte, afirmó que coincide con lo expresado por el Consejo Directivo de la Universidad Católica, el cual se quejó por una supuesta campaña de desprestigio en su contra, señalando específicamente al diario La Prensa.
Sin embargo, Obando recordó que en los días de guerra, los días de dificultad, le llamaban para buscar su apoyo. “No tengo odio, como sacerdote yo rezo por todos, recuerden que primero fui el comandante Miguel, luego fui de la CIA... lo más importante es servir y no guardar rencor”, afirmó.
Obando dijo no tener mayor relación con La Prensa, aunque insistió en señalar que durante la dictadura de los Somoza y durante el régimen sandinista, “La Prensa no salía de la oficina”. Finalmente rememoró el legado del poeta Pablo Antonio Cuadra (q.e.p.d.), a quien calificó como un “hombre muy sensato, un intelectual de una moral a toda prueba”. Dijo no esperar ninguna paga e instó a servir “en el nombre de Dios”.
Obando también recibió al nuevo embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas Reyes, a quien le otorgó la bendición.