Política

Navarro y Quiñónez echan fuego


La pugna entre Wilfredo Navarro y Enrique Quiñónez, diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), se avivó ayer cuando ambos legisladores se criticaron fuertemente señalándose de “perdedor” (Quiñónez) y de “narcisista” (Navarro).
La principal contradicción gira alrededor de la alianza del PLC con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), pues a juicio de Quiñónez, Navarro encabeza una corriente que consiente que dicho partido esté “secuestrado” por los sandinistas.
Habría dos corrientes en el PLC: la liderada por Quiñónez, quien propone acercarse a la ALN, y otra encabezada por Navarro, que prefiere plegarse al FSLN.

Los despidos
Una segunda contradicción entre Quiñónez y Navarro es por el despido de 150 trabajadores del Parlamento. Navarro justificó los despidos, pues aseguró que había diputados que contaban con escoltas, conductor y asesor, cuando ni los miembros de la Directiva los tienen.
Afirmó que había “analfabetas” con salarios de CS$27,000 y empleados con nivel de maestría que ganaban C$10,000. También dijo que hubo abusos en el despido de mujeres embarazadas y sindicalistas. “Los turistas, los fantasmas, los vagos, los ignorantes, en la Asamblea Nacional no tienen cabida”, dijo Navarro.
En cambio, Quiñónez dijo que defenderá a cada uno de sus correligionarios despedidos “arbitrariamente”, y se preguntó si Navarro les pidió su currículo cuando les solicitó su voto y hacer campaña a su favor.

El ego y la racionalidad
Una tercera contradicción entre ambos legisladores pareciera darse por el liderazgo interno en el PLC. Navarro señaló ayer que “Enrique está obnubilado, ha tenido muchos golpes duros. Ha perdido en todo lo que se ha metido... él tiene sus posiciones bien fuertes, bien violentas, yo soy más racional; es diferente mi manera de ser”.
“Los demócratas no somos acomplejados ni narcisistas, al punto que fui el jefe de campaña del doctor José Rizo, y yo nunca he dicho que yo soy la luz, como otros lo han hecho”, respondió Quiñónez.