Política

Una novela sobre las miserias de la revolución


Chano Marqueta es un reportero que se mueve como pez en el agua entre las intrigas del poder y difunde sus exclusivas en su programa La boca asesina. El comandante Ernesto, al igual que el desalmado Popeye de la novela “Santuario” de William Faulkner, sufre de impotencia frente al cuerpo desnudo de una mujer, lo que no le impide convertirse en un seductor diestro en algunas técnicas amatorias.
Calixto Porras tiene una difícil misión militar que cumplir: entregar los cadáveres de 22 jóvenes muertos en un desigual combate con la Contra.
Éstos son algunos de los personajes que anidan en la obra “El Arcángel”, la primera novela del reconocido periodista Guillermo Cortés Domínguez, que será presentada el próximo martes veinte de febrero en el Salón Azul del Palacio Nacional de la Cultura, con los comentarios del doctor Alejandro Serrano Caldera y de Julio Valle Castillo.
Novela histórica
“El Arcángel es una novela de carácter histórico sobre la doble moral durante la Revolución Sandinista, que se desarrolla a través de la historia de dos entrañables amigos originarios de Jinotega, jóvenes trompetistas del Conservatorio Nacional de Música convocados al Servicio Militar”, comentó el autor.
Otros dos periodistas son personajes claves de la historia, resalta Cortés Domínguez, ex corresponsal de guerra en los años ochenta, coautor de “En el ojo del huracán” y de “Lucha por el poder”.
El sueño de Martiniano Florián en el que aparecía el Arcángel Gabriel con su trompeta, pero duplicado en dos arcángeles, sirve de hilo conductor de una novela que retrata la doble moral de toda una época, un tema con mucha relevancia en la Nicaragua actual.
“A lo largo de la novela hay dos elementos omnipresentes. Por un lado, un ambiente musical, nombres de los principales músicos de Nicaragua y el mundo, la vida trágica de varios compositores clásicos; y, por otro lado, está la presencia de Jinotega, con su ciudad bajo la niebla descrita a inicios del libro, tal como la vio Sandino en los años veinte del siglo pasado, con sus montañas escenarios de guerra, su agualoja y sus comidas”, resaltó Cortés Domínguez.
“Síntesis representativa”
Serrano Caldera comentó que la novela es “un aporte a la literatura nacional y es una reflexión sobre la época de los años ochenta, en donde él destaca lo positivo y negativo, más que a través de un juicio político o un análisis del Estado o del poder; a través de la conducta de sus personajes que sin duda alguna recogen conductas dominantes de esa época”.
“Enfoca la vida de los movilizados en el Servicio Militar, la lucha y el drama de la guerra, los heroísmos y mezquindades de la vida humana; en la guerra y en la ciudad, poniendo de manifiesto las cualidades, defectos y conductas reprobables que de alguna forma caracterizan el período, es una síntesis representativa de la época”, añadió el filósofo nicaragüense.