Política

Consejos avanzada de nuevo sistema político

* Vicepresidente de la CSJ asegura que enmiendas van encaminadas a cambiar el sistema de gobierno, pero que debería consultarse a la población

Ary Pantoja

El vicepresidente del Poder Judicial, Rafael Solís, aseguró que las reformas constitucionales que pretenden impulsar algunos diputados en la Asamblea Nacional, podrían ir encaminadas a implantar en Nicaragua un sistema político parlamentario o, al menos, semi parlamentario, dejando al Presidente de la República como una figura “meramente decorativa”.
En tal caso, Solís propuso la realización de un referendo conjunto con las elecciones municipales del próximo año, para consultar a la ciudadanía, y que sean los nicaragüenses quienes decidan con su voto el sistema político que prefieren.
En cualquier caso, el magistrado de tendencia sandinista se mostró a favor de un sistema mixto y cree que la discusión sobre las reformas girará en torno a la participación popular.
“Ni parlamentario ni presidencialista, y a la vez tener algo así como estos consejos de consulta (creados con la reforma a la Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo), que no deben de asustar a la gente, para oír la opinión de la población y, obviamente, la facultad de legislar siempre la va a tener la Asamblea”, dijo.
Reformar Poderes
Para Solís, otra variante de las enmiendas está dirigida a modificar las facultades y funciones de los poderes del Estado, y no cree que sean con el fin de restringir a la ciudadanía.
“Las reformas propuestas a la Constitución Política tienen que ver con los poderes del Estado. No creo que la parte dogmática de la Constitución, donde están todos los derechos y garantías, se vaya a tocar; me parece que no es el caso. Sí me parece que la reforma tiene que ver más con las facultades y formas de elegir a los miembros de los diferentes poderes del Estado y otras instituciones”, señaló.
Solís considera que con las reformas, no sólo se reducirá el número de magistrados tanto en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), como en el Consejo Supremo Electoral (CSE), así como la cantidad de miembros de la Contraloría General de la República; sino también se disminuirá el período para el que serán nombrados.
En este punto, Solís se opuso a una reducción en la cantidad de magistrados. No obstante, se manifestó a favor de la separación jurisdiccional de la CSJ, es decir, convertir la actual Sala Constitucional en una Corte Constitucional autónoma del resto de las salas (Penal, Civil y Contencioso Administrativo), que componen la CSJ, y trasladar un número determinado de magistrados a dicha instancia.
En opinión de Solís, una Constituyente resultaría muy cara en las actuales circunstancias del país, y dijo que lo mejor es quedarse con las reformas a la Constitución vigente.