Política

Despidos salpican a diputados

* El boomerang del clientelismo político explota en sus narices

Consuelo Sandoval y Edgard Barberena
La diputada de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Jamileth Bonilla, denunció ayer que directivos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en la Asamblea Nacional habrían avalado los despidos de los empleados parlamentarios ejecutados por el presidente del Parlamento, René Núñez.
“Diputados de la bancada del PLC nos manifestaron que los despidos de liberales en el Parlamento habían sido con la venia de un directivo liberal en el Parlamento y que otro directivo les había advertido el cuidado de estar atacando al Frente Sandinista cuando se someten iniciativas para quitarles poderes absolutos que tiene el presidente del Parlamento”, reveló Bonilla.
Dijo que sus antiguos correligionarios del PLC le comentaron que la advertencia de no atacar al FSLN, obedeció a que podrían ser sujeto de represalias rojinegras en las negociaciones del combo que incluye la negociación para la elección de tres magistrados judiciales, de los cuales, dos corresponden a los liberales.
Rodríguez se retracta
La versión de Bonilla fue desestimada por los directivos parlamentarios liberales Oscar Moncada y Wilfredo Navarro, así como por el jefe de la bancada liberal, Maximino Rodríguez, quien se retractó de las declaraciones iniciales que ofreció a EL NUEVO DIARIO, acerca de los despidos.
“La Asamblea Nacional está totalmente saturada, es una institución que se puede manejar con 200 trabajadores, y según la información que yo manejo, hay 800, entonces, la Asamblea no tiene vacantes, ni hay más cupos para crear nuevas plazas, y las plazas que hay son meramente técnicas…”, expresó Rodríguez en un claro respaldo tácito a esos despidos.
Moncada y Navarro, segundo vicepresidente y el primer secretario del Parlamento, respectivamente, negaron ayer que su bancada haya avalado los despidos que este martes ejecutó Núñez.
“Eso que mi bancada y la ALN respaldamos los despidos no es cierto”, dijo Moncada, aunque admite que hay supernumerarios porque cuando dirigió el Parlamento eran 200 empleados y ahora existen más de 600.
El harakiri
Contradictoriamente Navarro rechazó que el Parlamento esté despidiendo a parte del personal, explicando que a algunos funcionarios se les venció el período para el que fueron contratados.
“Aquí se metieron más de 180 trabajadores en un año, y no hay despidos masivos. Lo que hay es que los contratos que se vencieron no están siendo renovados, por lo que no hay despidos”, dijo Navarro.
Su colega sandinista, Alba Palacios, negó que la nueva administración esté ejecutando barrida de trabajadores, aduciendo que a todos los empleados que se les separó de sus cargos es porque se les había vencido su contrato.