Política

Arturo Cruz ya es embajador en Washington

Nicaragua apuesta por "tensiones manejables" con Washington asegura Cruz. La Casa Blanca dio el visto bueno a su nombramiento.

El país apuesta por mantener "tensiones manejables" con Washington y no "contradicciones fatales", dijo hoy el nuevo embajador de Managua en EEUU, Arturo Cruz Sequeira.
Tras ser juramentado en su cargo por el canciller, Samuel Santos, el diplomático declaró que su "expectativa es de que cualquier contradicción que pueda existir entre los Estados Unidos y Nicaragua, que la volvamos una tensión manejable".
"Esa será mi tarea fundamental: manejar posibles contradicciones y hacerlas tensiones fluidas y manejables", definió.
Cruz, hijo de Arturo Cruz Porras, miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (1979-1984), que derrocó con las armas a la dictadura de Somoza, comentó que las relaciones entre ambos países "ha tenido sus subes y sus bajas".
"La relación histórica entre Nicaragua y Estados Unidos ha sido una relación que ha tenido sus subes y sus bajas, con sus bemoles, y en cierto momento lo que hemos tenido no solamente han sido bemoles, sino que hasta contradicciones fatales", agregó.
El diplomático, que estudió Historia Moderna en la Universidad de Oxford, anotó que la agenda con EEUU es "compleja" y "muy densa", ya que hay "temas de todo tipo".
En ese sentido mencionó temas relativos a la inversión extranjera directa, al comercio, a la seguridad nacional, de los cuales auguró manejará "con la destreza y fluidez necesaria".
También mencionó el interés de los ciudadanos estadounidenses en resolver la situación de sus propiedades en Nicaragua, los litigios, el programa de asistencia Cuenta Reto del Milenio, y el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica con EEUU, conocido como Cafta.
"También tendremos que ver el tema de los (misiles antiaéreos, conocidos como) Sam-7", agregó.
Sobre el tema de los misiles Sam-7, que Washington ha pedido su destrucción total, Cruz reiteró la posición de Ortega, que es un asunto que "tiene que ver con temas de soberanía, con el contexto regional, con la institucionalidad propia nuestra y con los principios básicos de la reciprocidad".
Cuando se preguntó si ese tema, que ha suscitado el primer roce de Ortega con Washington, se trata de una "tensión manejable" o una "contradicción fatal", el diplomático consideró "que es un tema manejable".
Pidió discutir el tema de los misiles dentro de las iniciativas de paz regional y el balance razonable de fuerzas, tomando en cuenta, sin embargo, las leyes y a la Asamblea Nacional.
"Si le damos el espíritu de normalidad que corresponde (al tema de los misiles), no veo porque no va a ser manejable", agregó. Dijo que hasta hoy la relación con EEUU "es bastante fluida, tendremos nuestra diferencia, pero son diferencias manejables".
Resaltó que la Casa Blanca le dio el beneplácito en tan solo tres semanas, lo cual consideró "una de las muestras de que hay la mejor de las voluntades para que esa relación sea fluida".
"No hay ninguna señal de preocupación y vamos a mantener relaciones fluidas con el gobierno de Estados Unidos. Esa es la expectativa de nuestro presidente y pueden estar tranquilos", reiteró.
Informó de que Ortega lo instruyó a "fomentar esas relaciones" con el gobierno de George W. Bush. Managua y Washington fueron enconados rivales durante el primer gobierno sandinista (1979-1990), en medio de la Guerra Fría.
EEUU financió a la "Contra" para derrocar con las armas a los sandinistas en una guerra civil que dejó miles de muertos.