Política

EU no se traga al Ejército Nacional


Consuelo Sandoval

La insistencia de Estados Unidos para que Nicaragua destruya los 1,051 misiles tierra aire, conocidos como
Sam-7, obedece a la desconfianza que personeros norteamericanos tienen en el Ejército Nacional, opinó el general retirado Hugo Torres.
“¿Por qué sólo el énfasis en el caso de Nicaragua?, hay un elemento de desconfianza política en algunos sectores más atrasados e ideologizados de la Administración Bush, que no terminan de aceptar al Ejército de Nicaragua como una institución profesional debidamente fortalecida en términos institucionales”, fustigó Torres.
En ese sentido, Torres no comprende la desconfianza norteamericana hacia el Ejército, pese a que se integró a la unidad centroamericana de salvamento, búsqueda y rescate del consejo de las fuerzas armadas de Centroamérica y se valora la creación de una fuerza para la lucha contra actividades terroristas y el narcotráfico.

Critica a Bolaños
El ex militar criticó al ex presidente Enrique Bolaños por ceder a las presiones norteamericanas para ordenar la destrucción de más de mil cohetes, y aseguró que jamás se ha cumplido el concepto del balance razonable de fuerzas por parte del resto de países de la región.
“Desgraciadamente el gobierno del presidente Bolaños de manera oficiosa y demasiado complaciente para mi gusto, cedió ante la presión de un gobierno extranjero y corrió a destruir una gran cantidad de cohetes para congraciarse con los intereses de ese gobierno”, reprochó.
Agregó que Honduras ha incrementado su ejército en más de cuatro mil efectivos y recibirá aviones norteamericanos ligeros que podrían servir en combate porque pueden ser artillados, mientras los otros países han venido fortaleciendo a sus fuerzas armadas.

Rebate a analista
El ex jefe de la Dirección de Información para la Defensa (DID) del Ejército, rebatió los argumentos del ex director de Políticas de Defensa del Ministerio de Defensa, Carlos Arroyo Borge, quien cuestionó la capacidad defensiva de esos cohetes porque son armas antiaéreas con alcance efectivo de 1,000 a 1,500 metros de altura para neutralizar aviones de combate.
Garantizó que los cohetes C2M y C3M, conocidos como Sam-7, según la denominación norteamericana, tienen un alcance mínimo de 2,500 y 3,000 metros de altura, respectivamente.

Son efectivos
“Esa es una altura importante para un avión del área centroamericana, entonces, el avión tiene que realizar determinado tipo de maniobra para poder asegurar el blanco, y ponerse al alcance de este tipo de armamento antiaéreo, es allí en donde está su efectividad y en la destreza con que se ha manejado este tipo de armamento, claro que son efectivos”, aseguró el militar retirado.
Torres garantizó que estos artefactos no han caído en desuso, aunque no descartó que existan algunos dañados.
“Desde el momento en que la comandancia del Ejército asegura que están en buen estado, pues hay que creerles, porque son los especialistas en este tipo de cosas, además que están en condiciones de almacenamiento apropiadas que requieren determinadas condiciones de temperatura, grado de humedad y embalaje, y eso se está cumpliendo estrictamente, según las normas de la logística del Ejército de Nicaragua”, manifestó.