Política

Consejos rozan con más leyes

* Gobierno evita contrabalance crítico, dice Coordinadora Civil

Sergio Aguirre

El coordinador de la Comisión de Gobernabilidad de la Coordinadora Civil, Guillermo Pérez Leiva, señaló que la creación de instancias paralelas definidas por el Decreto Presidencial 03-2007 y la reforma a la Ley 290, Ley de Organización, Competencias y Procedimientos del Poder Ejecutivo, es motivo de alerta en amplios sectores de la sociedad.
Lo más preocupante, indica Pérez Leiva, es que el Gobierno, sin mayores explicaciones, introdujo medidas organizativas que excluyen lo avanzado en la Ley de Participación Ciudadana, Ley de Municipios y la Constitución misma.
El dirigente de la Coordinadora Civil propuso que el modelo de construcción de ciudadanía sea debatido y confeccionado de forma transparente, porque lo visto hasta ahora con la promulgación de dichos decretos y la aprobación de las reformas a la Ley 290, es una violación a la institucionalidad que en la última década se viene fortaleciendo alrededor de la participación ciudadana.

No hay interés en contrabalance
“Nosotros tenemos una Ley de Participación Ciudadana que costó a todos un amplio y duro proceso masivo, en donde se establecen diferentes espacios e instituciones, desde el nivel de municipio hasta el nivel nacional; ese es el resultado de la experiencia histórica que viene acumulando la sociedad civil mediante su participación, no necesariamente la de los partidos políticos”, afirmó Pérez.
Agregó que la Ley de Participación Ciudadana creó un sistema, pero la reforma a la Ley 290 viene a socavar, repetir, duplicar instituciones que ya están establecidas y que están funcionando, y calificó como algo ilógico y sin razón de ser el querer inventar nuevos consejos y nuevos espacios, cuando lo que se trata es de fortalecer los que ya están.
Recordó que todo gobierno necesita de un contrapoder, de un balance de poderes, y donde no exista oposición, ese gobierno deberá ayudar y contribuir a la creación de un pensamiento crítico, “en un modelo de participación ciudadana, donde todos levantarán sus manos, al calor de las emociones, el querer introducir al debate una mezcla de autoritarismo con ‘secretividad’, sería estar en contra y de espalda de lo más avanzado de las tendencias mundiales sobre participación ciudadana”.