Política

“Rasgo común a nueva izquierda, intolerancia con prensa libre”

* Mecanismos de control van de recorte de publicidad estatal a censura, pasando por hermetismo informativo * Entrevistas y leyes de acceso a la información no pasan por Chávez, Morales y Kirchner

Un fantasma recorre el continente americano. Las amenazas a la libertad de prensa. Desde la Patagonia hasta Ciudad Juárez, desde Managua hasta Caracas, las relaciones de los medios de prensa con los nuevos gobiernos de izquierda y derecha, se han llenado de tensiones y temores.
Así lo revela un análisis presentado el domingo en Nueva York sobre las amenazas a la libertad de prensa, auspiciado por el Centro Internacional para la Protección de los Periodistas (CIPJ), el cual contiene una síntesis por país.
El año pasado representó un verdadero giro en la política latinoamericana y en los modos de control a los medios de prensa.
¿Qué comparten en común Evo Morales, Hugo Chávez y Néstor Kirchner? “Los nuevos líderes, algunos marcadamente antiestadounidenses, son una confusa mezcla de izquierdistas, populitas, socialdemócratas y progresistas liberales”, comenta Carlos Lauría, coordinador de programas de CPIJ. “Todos comparten algo”, agrega, “la intolerancia ante una prensa crítica”.

De la censura al control de la publicidad
Según el Comité, las tácticas utilizadas para amordazar a la prensa van desde la auditoría de impuestos, restricción de la publicidad gubernamental hasta la intervención en los contenidos.
En la Argentina de Néstor Kirchner, por ejemplo, el presupuesto de publicidad (US$ 52 millones de dólares) se administra “sin claros resguardos” de que se ejecuta bajo la filosofía de premio y castigo. De hecho, fue utilizado en ese vía. También se les ha negado el acceso a los periodistas a eventos oficiales y a la información. Y algunos altos funcionarios realizan llamadas hostiles a los reporteros, quienes han recibido también anónimas amenazas de muerte.
Editorial Perfil denunció que se le discriminó en la distribución publicitaria y que a sus periodistas se les negaba el acceso a la información. También se cancelaron programas críticos en medios estatales.
Asimismo, Kirchner dijo que la prensa era “perversa” y carecía de “calidad intelectual” cuando ésta se opuso a un proyecto de ley que le permitiría al presidente hacer cambios en los presupuestos de publicidad sin autorización del Congreso.
“En tres años de gobierno jamás dio una conferencia de prensa, se instauró un sistema de telefonazos a periodistas para quejarse por sus notas y el vocero presidencial no da noticias”, se queja el reconocido periodista de investigación, Daniel Santero, en un reciente artículo periodístico.

Poder popular y mediático
En Venezuela, dice el informe de CIPJ, algunos periodistas han sido catalogados como “enemigos del pueblo”. En el 2005, durante la administración del presidente venezolano Hugo Chávez, se introdujo la figura del desacato en el Código Penal y bajo el paraguas de la nueva Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, se le ha cancelado la licencia a una estación de oposición. Esta ley también regula el ejercicio periodístico. Chávez ha acusado a buena parte de los medios de “golpistas” y “fascistas”. Por su lado, ha apoyado a una red de radios comunitarias y la expansión de un canal estatal a toda América Latina, Telesur, que se sumó a Vive y Venezolana de Televisión.
El informe fue descalificado en Venezuela por el ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, William Lara, quien afirmó que se trataba de un “refrito de la cantaleta antigubernamental propagada por el oposicionismo desde sus televisoras, emisoras de radio y periódicos”. Así consta en la Agencia Bolivariana de Noticias. El informe calificó de “dictador demócrata” a Chávez por intentar amordazar a los medios no afines, por medio de subterfugios legales.

Alambre de púas
“El ejercicio del derecho constitucional de expresar la opinión está rodeado de alambres de púas: juicios, amenazas, la posibilidad de ataques físicos”, afirmó Teodoro Petkoff, consultado por la publicación noticias 24, que también elaboró un reportaje sobre la relación de Chávez con la prensa.
Jorge Aguirre, fotógrafo de El Mundo de Caracas, murió en el ejercicio de su labor en el 2006 durante unos conflictos callejeros. Logró tomarle una fotografía a su asesino cuando éste huía en una motocicleta. Boris Lenis Blanco, un ex policía, fue identificado como el autor material y es procesado. Otro reportero, Jesús Rafael Flores, fue asesinado a mediados de agosto del año pasado.
En tanto, el presidente Evo Morales de Bolivia tampoco convive en un lecho de rosas con los medios de prensa. “El mayor enemigo del gobierno es la prensa”, declaró Morales en septiembre. Chávez financiará una docena de radios comunitarias en Bolivia. De Morales se asegura que este año lanzará su versión del programa Aló Presidente a imagen y semejanza del presidente Chávez.