Política

Montealegre critica a Ortega por negarse a destruir SAM-7

Dijo que si a Ortega le interesase realmente "defender la soberanía", no hubiese permitido que el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad viniese a Managua a decir que "tenemos los mismos enemigos que ellos"

El líder de la oposición, Eduardo Montealegre, criticó este lunes la negativa del presidente Daniel Ortega a destruir los misiles tierra-aire SAM-7 del ejército, con el argumento de que son necesarios para la defensa de la soberanía territorial.
"Creo que Nicaragua no necesita ninguna arma defensiva, (porque) nadie nos está invadiendo", afirmó Eduardo Montealegre, diputado y presidente del Partido Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha), tercera fuerza parlamentaria.
El político consideró que los sectores que desean conservar los misiles son los que piensan que los problemas se resuelven por la vía militar como ocurrió durante la revolución sandinista que Ortega dirigió en medio de una guerra civil, en los años 80.
"En los últimos 16 años nadie ha estado pensando en invasiones en este país, son otros los que se recuerdan del pasado, que creen que todo se resuelve a través del tema militar y por eso quieren tener esos misiles", fustigó Montealegre, quien compitió con Ortega en la pasada contienda presidencial.
Dijo que si a Ortega le interesase realmente "defender la soberanía", no hubiese permitido que el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad viniese a Managua a decir que "tenemos los mismos enemigos que ellos".
"Nosotros no somos enemigos de Israel, nosotros no somos enemigos de los Estados Unidos, ni de las Naciones Unidas (ONU) y que venga alguien de afuera a decirnos eso en nuestra cara, y que el presidente de la República se quede callado, eso (sí) es una violación a nuestra soberanía", indicó.
Montealegre dirige uno de los dos partidos de derecha de oposición en el Congreso nicaragüense, que la semana pasada anunciaron la disposición de apoyar la destrucción de un lote de 651 de los 1.100 misiles SAM-7 que el ejército aún guarda en sus arsenales desde la revolución sandinista.
Ortega consideró "absurdo" deshacerse de los cohetes defensivos, cuando sus vecinos centroamericanos renuevan su flota militar, amparándose en los aviones que Honduras compró a Estados Unidos y a la "poderosa" Guardia Civil que tiene Costa Rica, entre otros.