Política

Unidad liberal, un globo en medio de espinas

¿Serán capaces las distintas corrientes liberales de presentar una sola marca a corto o mediano plazo al electorado nicaragüense, a sus bases y a sus simpatizantes? Por lo menos, los liberales aglutinados en las dos corrientes de mayor peso político han emprendido una compleja jornada en busca de la unidad, la que hasta hoy parece ser más personal o romántica. Sin embargo, hay muchas voces, todas también con un peso político dentro de sus respectivas organizaciones, que recomiendan ese camino lleno de grandes obstáculos y en ocasiones parecen insalvables. En el presente trabajo, dos liberales de ALN y dos del PLC hablan de sus perspectivas, sin embargo, expresan sus temores y realidades. Mientras, “Alemán nos quiere envolver”, como dice Eliseo Núñez, mientras Wilfredo Navarro, del PLC, observa bastante inmadurez en ALN

Esteban Solís

Este viernes, la cabeza más visible de ALN, Eduardo Montealegre, reaccionó categórico al afirmar que la unidad del PLC y ALN no puede desaparecer a ALN. “No bajaré la cabeza ante aquellos que quieren chantajearnos culpándonos de haber dividido el voto democrático”, expresó el ex candidato presidencial de esa alianza ante una asamblea de simpatizantes.
En este proceso también se encuentran quienes parecen haber “perdonado” agravios en aras de esa tan ansiada unidad, no solamente de la familia liberal, sino de las denominadas fuerzas democráticas que los lleve a una gran alianza contra el “enemigo” común, el FSLN.

Eliseo Núñez
“PLC quiere envolvernos”
Eliseo Núñez Morales, directivo nacional de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen), es quizás uno de los más escépticos de que se pueda lograr a un corto o mediano plazo la unificación del liberalismo partiendo del hecho de la propuesta que supuestamente con ese fin, ha lanzado el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), arrogándose el derecho, como él señala, de ser la raíz del liberalismo, y los demás deben adherirse a sus planteamientos o reglas del juego para comenzar en serio a platicar sobre todo de aquello que los une y los divide.
“La verdad de las cosas es que ellos, el PLC, existen después del 90, y si nos tienen alguna ventaja es de diez o quince años, no más que eso, porque no son el partido centenario, tiene más años de existencia el Partido Liberal Independiente (PLI)”, dice al comentar la propuesta hecha pública por el ex presidente Arnoldo Alemán, líder del PLC.
Añade que “lo que está diciendo Alemán es, ven a mi hacienda que vamos a hacer una elección para ver quién presidirá esa hacienda y donde van a votar todos mis trabajadores, y el sábado por la mañana antes de pagar planilla”. Esa es la propuesta, nada seria.
En ese sentido, Núñez Morales respondió que la ALN ha hecho una propuesta lo suficientemente seria que lleva dos componentes: trabajar de manera conjunta en una agenda legislativa para que el 62 por ciento que votó en contra de Daniel Ortega sienta que está representado en el Parlamento y que ese gobierno tiene un contrapeso, y elaborar una hoja de ruta que incluye la elaboración de nuevos estatutos.
Unidad de corrientes
El político va al meollo del asunto cuando plantea que hay que crear un partido por corriente, que cada quién mantenga su integridad estructural, que sea algo como un “holding”, una corporación donde se junten las fuerzas políticas para que cada quién presente candidatos a cargos de elección popular.
“Esto es un asunto que debe ser consensuado entre los dos, no se trata de que nos digan, vengan a meterse a nuestras directivas, nosotros tenemos una propuesta siempre y cuando ellos mantengan su estructura intacta y también nosotros, se trata de regular la existencia de las corrientes dentro del partido, y esto no lo impide ninguna ley y tampoco existe”.
En Honduras el Partido Liberal emplea el sistema por corriente, está la de los Reina y de los Flores Facusé, y ambas tienen sus espacios en la estructura nacional.
¿Pero hay quienes en la ALN y en el mismo PLC apuntan con el índice a Arnoldo Alemán como la muralla insalvable para la unidad?
La respuesta de Núñez Morales lleva una tremenda dosis de ironía y posiblemente una verdad a medias. “El obstáculo es subjetivo, el día que Alemán decida dejar de ser sandinista y volver a ser liberal, no hay problema con él, pero mientras quiera seguir siendo del partido sandinista y dirigir un partido liberal, nosotros vamos a tener problemas con Arnoldo”.

Wilfredo Navarro, Primer Vicepresidente del PLC
“En ALN hay mucha inmadurez política”
“El problema es de personas, más que de instituciones, de ideología y de pensamiento. Eduardo Montealegre utiliza ahora los mismos argumentos de Alemán, que había una persecución política y que se le está injuriando y calumniando, eso llama la atención”, señala.
“En ese contexto, dice, al líder de la ALN le hace falta mucho tacto y mucha madurez, porque en política, los agravios no se toman tan a pecho. Durante la campaña, Montealegre ofendió a nuestro candidato, al doctor José Rizo, y éste no se molestó, por eso la posición de Montealegre es que sigue pensando que él es el bueno cuando sigue pesando sobre su persona el tema de los Cenis.
Creemos que eso debe dejarse a un lado y para hablar de unidad, hay que referirse a principios con visión de futuro y dejar de ver el retrovisor, ese fue el error del ex presidente Enrique Bolaños y por eso se estrelló”.
Navarro plantea que el PLC va más allá de una simple alianza coyuntural porque la unidad de las fuerzas democráticas es una necesidad o hay sandinismo para rato.
Dice que la idea es juntar fuerzas no para destruirse como liberales, sino para impulsar un proyecto para arrebatarle el poder al FSLN.
¿Se ven dos bloques dentro del PLC, los que quieren seguir pactando con el FSLN y los que aparentemente están preocupados por la unidad?
“Yo creo que esa es una posición maniquea e insulsa de la gente de la ALN, porque aquí no hay buenos ni malos, sino tonalidades grises, porque el PLC ha hecho alianzas coyunturales con el FSLN, como lo hizo recientemente ALN, que votó con el FSLN a favor de la Ley Marco y la Ley 290”, recuerda.
Para Navarro, allí está la falta de madurez de la ALN. No obstante, admite que el FSLN es una realidad política y es gobierno. Según el dirigente del PLC, “la ALN tiene una doble moral, critica las negociaciones del PLC y el FSLN, pero ellos van a buscar a los sandinistas a sus casas para ofrecerle sus votos y buscar protección jurídica en determinado momento, por eso decimos que nos sinceremos y busquemos una alianza no de cara a una agenda parlamentaria, no en torno a un tema electoral, sino avanzar para consolidar la unidad en un solo partido y esto deben entenderlo Alemán, Montealegre, todos, porque las personas pasan y las instituciones quedan”.

Jamileth Bonilla
“Proceso llevará varios años”
Jamileth Bonilla considera que el proceso de unidad llevará algunos años, lo más próximo es la alianza para las municipales.
La diputada de la ALN ha sido una de las impulsoras de un proyecto unitario de la familia liberal al margen de la estructura oficial porque a iniciativa propia, ha comenzado pláticas de acercamiento con el PLC, con el también diputado Enrique Quiñónez.
Como ella misma admite, ha doblado la página y las ofensas de las que fue víctima por parte de sus antiguos correligionarios, entre ellos el mismo Quiñónez.
“Las ofensas han quedado atrás, es el momento de ver hacia adelante, porque como dicen sus colegas en la ALN y fuera de la ALN, el peligro que se corre es tener al FSLN para rato en el poder, si los liberales y los demócratas siguen divididos”, opina.
Bonilla advierte que el camino de la unidad es duro y largo, incluso, piensa que si los esfuerzos se mantienen, así como el interés del grupo que comanda Enrique Quiñónez por el lado del PLC, para buscar la unidad de esa familia política y se arranca con un acuerdo mutuo de consensuar una agenda legislativa, de hacer reformas profundas a los estatutos partidarios para optar a cargos de elección interna y popular, quizás para los comicios presidenciales de 2011 vayan unidos. Antes, solamente y con mucho tesón, sin ambiciones personales y sin ánimos de sobresalir políticamente, es factible una alianza electoral con candidatos de ambas partes, para las elecciones municipales.

Enrique Quiñónez
“Yo no pido permiso, porque a mí nadie me lo pide”
El diputado Enrique Quiñónez, extrañamente, es uno de los promotores, dentro del PLC, de las conversaciones con la ALN, al margen de un mandato de su partido. Defiende su iniciativa a su estilo. “A mí nadie me pide permiso cuando van a las casas de los del FSLN a hablar, entonces por qué debo pedir permiso cuando hablo con una liberal y que forma parte de las fuerzas democráticas”.
Quiñónez resume su iniciativa en la reciprocidad. Desde el momento en que Montealegre pidió disculpas al PLC y nuestros dirigentes sí se sintieron ofendidos por sus expresiones durante la campaña electoral, creo que hay condiciones para hablar.
El directivo nacional del PLC aceptó esas disculpas, las devolvió y creyó oportuno que había llegado la oportunidad de limar asperezas.
Quiñónez deja claro que no dirige el grupo liberal del PLC que se ha sentado en la misma mesa a comer del mismo plato con otro grupo de liberales de la ALN, y que tampoco nadie los lidera, sino que es una iniciativa compartida.
“Estos encuentros tienen el propósito de sanar heridas, de buscar el consenso porque nosotros mismos nos hemos empantanado, porque de lo contrario, el FSLN seguirá, en río revuelto, sacando provecho de la pesca”, razona.
La otra vía, la institucional, la que ya dio como resultado un primer encuentro entre los presidentes del PLC y la ALN, no demerita el otro esfuerzo, el que ha emprendido el mismo Quiñónez con su contraparte y que encabeza Jamileth Bonilla.
En la mira de las elecciones municipales
Cree que es posible ponerse de acuerdo en una agenda legislativa que allane el camino para al menos, ir en una alianza en las elecciones municipales de 2008.
Incluso, llama la atención que en las reuniones que ha promovido con el sector de la ALN hay directivos nacionales por ambas partes. “Además, somos los más preocupados por la unidad y no vamos a esperar que de repente, de la parte institucional, surja un mal análisis que impida que nosotros, en el terreno, busquemos la unidad”.
Un logro que a corto plazo se ha visto y que destaca el diputado Quiñónez es que “va creciendo la conciencia por la unidad del liberalismo, porque comenzamos dos o tres, y en la última reunión estuvimos cinco de cada lado y estaban presidentes de comisiones legislativas, lo que le da más notoriedad a esos encuentros y ya hemos contactado a más colegas para reunirnos en los próximos días”.
Una cosa deja bien clara Quiñónez y es que no tiene por qué ocultar nada a la estructura oficial del PLC tras recordar que en el último encuentro con la ALN, había tres miembros del ejecutivo nacional del PLC y cuatro presidentes de comisiones parlamentarias. “Yo he dejado claro que a mí nadie en el PLC me pide permiso para platicar con el FSLN, y los he visto sentados con los sandinistas y mucho menos me dan explicaciones, de la misma manera yo no tengo por qué pedir permiso para sentarme con demócratas y más bien, somos consecuentes con nuestras bases que quieren vernos unidos, pero si me preguntan en el PLC sobre estas reuniones, que no han sido escondidas, con todo gusto yo le doy explicaciones”.