Política

“Subvaluación de activos, coimas y mordidas”

* Como agravante, no mejoran servicios ni reducen tarifas * Piensa que al FMI debe preocuparle el fracaso de “sus políticas impuestas” a Nicaragua

Esteban Solís

En sintonía con el presidente Daniel Ortega, el vicepresidente Jaime Morales dijo ayer a EL NUEVO DIARIO, que la privatización de algunos servicios básicos ha sido fértil para la corrupción en América Latina, donde Nicaragua no es la excepción.
Sin señalar ni responsabilizar a nadie, Morales aseguró que durante ese proceso se cometieron grandes abusos en el país, al subvaluar los activos de las empresas, sin descartar “comisiones, coimas y mordidas”, entre otras irregularidades.
Ortega anunció el viernes al cuerpo diplomático que su Administración revisará la privatización de servicios básicos, porque ahí se anidó el germen de la corrupción.
Morales anotó que con la privatización, “no hubo mejoría de servicios ni reducciones en las tarifas”. Dijo que en una serie de contratos y convenios contraídos en materias de energía eléctrica y de otra naturaleza, son evidentes las irregularidades y requieren ser revisadas.
Observó que las comunicaciones adolecen de terribles defectos, y señaló el caso de las tarjetas para su celular. “Si no se utiliza en el tiempo que dice la empresa, se pierde, a pesar que el usuario pagó por adelantado el servicio. Eso es estafa, robo”, acusó.

Las preocupaciones del FMI
Morales comentó que algunas empresas fueron arrendadas en vez de venderse, con el objetivo de beneficiar a los intermediarios, “no señalo a nadie en particular, pero son cosas que incluso comentan algunos representantes de organismos internacionales”, añadió. No obstante, consideró que la revisión de estos casos debe hacerse ajustada a la ley, “porque no se trata de persecución política o cacería de brujas”.
No obstante, advirtió a quienes hayan cometido delito durante ese proceso, deben corregirlo o será penalizado. Morales considera que para este proceso será determinante la labor de auditores, Contraloría y Fiscalía. Precisó que las percepciones apuntan a la existencia de muchas irregularidades, “pero mientras esto no se confirme, todo está en el limbo”, reconoció.
Según el vicepresidente, con la revisión de las privatizaciones, el Ejecutivo pretende disponer de más recursos para combatir la pobreza y el desempleo, por lo que confía que “en eso, nadie podrá cuestionar las intenciones y la voluntad del gobierno de ir en ese sentido”.
Consideró infundada la preocupación del representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Humberto Arbulú, porque los comentarios del presidente Ortega son una realidad sentida en toda América Latina.
Por el contrario, piensa que a ese organismo debe preocuparle que muchas de las políticas impuestas a nuestros países, sin considerar las asimetrías entre las naciones, “no produjeron los resultados que, asumo, creyeron que iban a lograr”. Para Morales, el mensaje de Ortega es claro: revisemos estas cosas y negociemos con el FMI un nuevo programa.