Política

Representante del FMI preocupado


El representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Humberto Arbulú, expresó su preocupación por los comentarios del presidente Ortega, quien dijo que las políticas para paliar la pobreza que los organismos internacionales como el FMI han impuesto en Nicaragua durante los últimos 16 años, fracasaron.
Luego que el presidente saludara al cuerpo diplomático, Arbulú dijo ante los medios de comunicación que todo comentario de Ortega le preocupaba, porque “es el Presidente de la República, y es el presidente de un país que es accionista del Fondo”. La opinión de Ortega, prosiguió Arbulú, “debe ser tomada en cuenta y estudiada”.
“Por supuesto que me preocupa”, dijo Arbulú, quien prefirió no decir algo más, ya que es preciso “ver el contexto en el que fue dicho (el comentario del presidente Ortega)”. Igual opinó sobre el decreto que baja los salarios de los funcionarios del Ejecutivo, pues “no ha visto el decreto, y le gustaría verlo porque la idea es buena, pero hay que estudiarla”.
Mucha flexibilidad
Según el representante del FMI, las negociaciones sobre el programa entre este organismo y Nicaragua empezarán cuando el gobierno lo decida. El FMI aún no ha visto el programa del nuevo gobierno, pero expresó que existe la posibilidad de que el FMI sea flexible con los programas económicos que se implementarán en el país.
“No hemos visto el programa, ciertamente lo tenemos que ver con toda la flexibilidad que sea necesaria”, expresó Arbulú, quien además agregó que no es este organismo el que obliga al Estado a asumir deudas por salarios de más de cuarenta mil dólares mensuales para empleados nacionales y extranjeros, como expresó el presidente Ortega la semana pasada. “El FMI no da asesorías. Nosotros no cobramos por asistencia técnica, éstas son siempre gratis”, dijo.
El diputado sandinista José Figueroa dijo ayer a EL NUEVO DIARIO que estos salarios son cargados a la deuda externa de Nicaragua y no se reflejan en el Presupuesto de la República.

El BID no decide sobre salarios
La representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mirna Liévanos, justificó el pago de altos salarios a funcionarios de esa institución, argumentando que las políticas salariales las definía el gobierno de Nicaragua y no el BID.
“Los funcionarios o staff del BID, parten de la política salarial de la institución y no tienen que ver con el endeudamiento ni los recursos de ningún Estado. El BID provee los recursos para los proyectos, pero las reglas del juego son puestas por el gobierno”, dijo Liévanos.