Política

Ortega sin política exterior clara


Consuelo Sandoval

Ex diplomáticos nacionales coincidieron ayer en que la no designación del nuevo cuerpo diplomático por parte del gobierno del presidente Daniel Ortega, afectará la política exterior de Nicaragua, cuyo eje principal debe ser mantener buenas relaciones con toda la comunidad internacional.
Los ex cancilleres Emilio Álvarez Montalbán, Eduardo Montealegre y el ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco, estiman que de acuerdo con la Ley de Servicio Exterior, los actuales representantes continúan en sus puestos mientras no sean reemplazados por sus sustitutos.
En la página electrónica del Ministerio de Relaciones Exteriores, ni siquiera aparece el currículo del recién nombrado canciller de la República, Samuel Santos, y del vicecanciller, Manuel Coronel Kautz, mucho menos del cuerpo diplomático y resto de autoridades.

Primeras interrogantes
Aunque el pasado lunes Ortega reafirmó su compromiso para continuar las relaciones armoniosas con la comunidad internacional, los ex diplomáticos estiman que debe sentar una posición clara respecto a las declaraciones ofrecidas por su homólogo iraní Mahmud Ahmadinejad, durante su reciente estadía en nuestro país.
“Los dos pueblos tienen intereses comunes, enemigos comunes y retos comunes”, dijo Ahmadinejad, un enemigo declarado de Estados Unidos, cuyo gobierno ha cuestionado la decisión iraní de continuar con su programa nuclear.
“Por eso es que nosotros reclamamos que el presidente de la República aclare si es verdad lo que el presidente de Irán dijo enfrente de él, de que los enemigos de Irán son los enemigos de Nicaragua”, expresó Montealegre.

Malas señales
Tinoco considera que el gobierno ha enviado mensajes oscuros y enigmáticos a la ciudadanía y la comunidad donante, recordando que ante su toma de posesión, “parecía que no debía ser problema mantener relación con los organismos internacionales que son amigos de Estados Unidos y una buena relación de cooperación con Venezuela, pero después del 10 de enero, por los discursos y estas señales que se han visto, da la impresión de que se va a destruir la relación con la comunidad internacional”.
Por su parte, Álvarez opinó que Nicaragua “no puede hacer causa común con un país (Irán) que tiene sus propios problemas y diferendos, y ha sido sancionado por declararse en rebeldía contra las Naciones Unidas, y no podemos estar de acuerdo con alguien que tiene una conducta confrontativa”.