Política

Los desafíos internos de Ortega

Han transcurrido los primeros cinco días del gobierno de Ortega, pegados a la televisión; escuchando prolongados discursos “amanezqueros”, llegadas de dignatarios, saludos, idas y venidas, promesas…, mientras un gabinete de rostros nuevos y antiguos --se supone-- toma la administración de sus respectivas carteras. Se ha nombrado un Consejo de Comunicación integrado --se supone-- por varios personeros, sin embargo la WEB presidencial está vacía; no existe agente oficial, sólo un comunicado u otro que llegan a determinadas personas de los medios de comunicación. Algunos ministros han dado su rostro, pero se disculpan de no hablar con los medios porque aún no dominan su terreno, sin embargo, la titular del Marena, Amanda Lorío, ha comenzado por descalificar a los medios, porque según ella, “son amarillistas” y le tergiversan lo que aún no ha dicho. EL NUEVO DIARIO ofrece tres opiniones sobre los desafíos internos del gobierno de Ortega que comienza esta semana: Georgina Muñoz, de la Coordinadora Civil; Víctor Hugo Tinoco, y Jaime Morales Carazo, Vicepresidente del país, quien deja entrever que ejercerá una Administración distinta de las anteriores. Todo está por verse.

Georgina Muñoz, Coordinadora Civil

Funcionarios profesionales y comprometidos

William Briones
La sociedad civil confía en que el gabinete de Daniel Ortega trabaje en función de mejorar las condiciones de vida de los nicaragüenses.
Georgina Muñoz, enlace nacional de la Coordinadora Civil, dijo esperar que Ortega plantee metas y compromisos realistas, en beneficio de la población.
“Queremos escuchar compromisos concretos de lo que se quiere lograr en cinco años, de acuerdo con los recursos con que se cuenta, la capacidad de negociación con los organismos internacionales y la capacidad de gestión con lo organismos de cooperación”, expresó.
Adelantó que la sociedad civil se mantendrá a la expectativa del desarrollo de la nueva Administración, en materia de recaudación fiscal y distribución de esos recursos a los sectores de salud, educación, vivienda e infraestructura, los que a su consideración son la prioridad de los nicaragüenses
“Hay que recuperar el rol del Estado para que brinde las condiciones básicas, en aras del desarrollo. Mientras no avancemos en ese sentido, vamos a seguir teniendo los mismos índices de pobreza y desempleo”, advirtió.

Profesionalismo y compromiso social
Muñoz se manifestó confiada en que el presidente Daniel Ortega se hará acompañar de un gabinete capaz, que cumpla esas tareas. “Nuestra expectativa es que sean personas con mucho profesionalismo, un gran compromiso social por Nicaragua, para lograr erradicar la pobreza, y, principalmente, que ejerzan el cargo con honestidad, porque el servicio público debe realizarse de forma coherente con la acción”, manifestó.
Aseguró que la sociedad civil desea que el nuevo gabinete se vincule con el desarrollo de amplios sectores de la población, que históricamente han sido marginados de la política pública, que articulen políticas nacionales, sectoriales y locales. “Debe haber capacidad de ahorro, potenciar los pocos recursos del país para llevar a cabo las políticas que se propone el gobierno, y lograr mayor apropiación de amplios sectores de la población”, propuso.
“Hemos conversado con algunos ministros designados, como el de Educación, que es un excelente profesional, un hombre capaz, con mucha habilidad para concertar. También hemos hablado con Ariel Bucardo, un mediano productor que tiene vínculos directo con los diferentes gremios productivos”, anotó.
Destacó que los integrantes del nuevo gabinete, deben tener capacidad, y también el personal que los acompañará.

Fiscalizaremos la gestión
Demandó que éstos apliquen un método de trabajo, que facilite la participación ciudadana, “no sólo de consulta, sino de actuación, que ha faltado en los gobiernos anteriores”.
“Esperamos que los nombrados hagan llegar las diferentes políticas a los territorios, porque hay un cuello de botella. Existe determinado financiamiento presupuestario para algunos proyectos, pero parte de ese dinero, queda sub ejecutado, argumentando falta de capacidad para llegar hasta la población, ahí es donde se ve que un pequeño sector de la población es la beneficiada, y no la mayoría”, alertó.
Anunció que el rol de la sociedad civil continuará siendo monitorear y dar seguimiento a las políticas públicas globales y a su aplicación en el territorio.
“La Coordinadora Civil tiene presencia en todo el país, y desde años anteriores hemos dado seguimiento a la aplicación de políticas públicas en salud, educación, transferencia municipal, producción y medio ambiente. Hay experiencia acumulada, y creo que la mejor labor es la lucha contra la corrupción”, comentó Muñoz.

Ojo con el presupuesto
“Vamos a estar pendientes de lo que pueda pasar con la reestructuración de la deuda interna, de los Cenis y de los Bonos por Indemnización (BPI) --porque a mucha gente se le ha pagado dos o tres veces la misma propiedad--, así como de las condiciones de los organismos financieros internacionales, que ponen una serie de condicionalidades. Una serie de aspectos que restringen el uso del presupuesto”, destacó.
Según la representante de la sociedad civil, el Presupuesto General de la República destina el 21% para gastos en educación, salud e infraestructura, pero, contradictoriamente, el mismo presupuesto destina más del 20% para el pago de la deuda interna. “¿De qué lucha contra la pobreza se está hablando?”, cuestionó.
De ahí que, según Muñoz, los resultados económicos son halagüeños para la macroeconomía, en detrimento del desarrollo en la vida de la población.
“Vamos a estar a la expectativa, porque hay una responsabilidad del gobierno electo para conducir los destinos del país, pero no pueden olvidarse que es la población, que espera cambios, sobre todo de este gobierno (el sandinista), que ya estuvo en los años 80 y mostró determinados avances en el ámbito social”, consideró.

Víctor Hugo Tinoco

“Todo descansará en la habilidad para negociar”

Matilde Córdoba
El diputado del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y ex compañero de Daniel Ortega, Víctor Hugo Tinoco, considera que el gobierno electo tiene muchas oportunidades que, de no aprovecharlas, pueden convertirse en riesgos nocivos para el país.
A juicio de Tinoco, Daniel Ortega tiene dos opciones políticas que adoptar desde la Presidencia de la República: “Amarrarse con él mismo o buscar hablar con otros”.
“Ellos decidirán si seguir negociando con Arnoldo Alemán o negociar con las fuerzas políticas nuevas. El MRS y la ALN representan casi un millón de electores, lo que no es una cosa despreciable. ¿Cuál va a seguir? No sabemos”, expresó Tinoco, quien además da un ejemplo próximo de la nueva tónica de negociación que podría adoptar el nuevo gobierno. “Un ejemplo es la elección de la Junta Directiva del Parlamento, donde el Frente Sandinista no dio signos de acercarse a ALN sino al PLC”.

Riesgos y oportunidades
Uno de los riesgos que podría enfrentar el gobierno entrante es “continuar con el autoritarismo”. Para Tinoco, una prueba del autoritarismo del Frente Sandinista es la aprobación de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, que en su artículo 52 obliga a los ciudadanos a comparecer ante la comisión de la Asamblea Nacional que lo requiera, y en caso de que la persona no asista enfrentarán una acusación por el delito de desacato, pero su dualidad está en que ahora plantea la necesidad de hacer reformas.
Entre las ventajas del gobierno que presidirá Ortega, a juicio de Tinoco Fonseca, está la oportunidad --que el diputado llama habilidad-- de mantener una relación fructífera con la comunidad internacional y el apoyo adicional de gobiernos como el de Venezuela, que pueden “financiar proyectos en salud, educación y crédito para inversión en el campo”.
Pero si ese apoyo, aclara Tinoco, “se toma para romper con la comunidad internacional, sería un desastre, porque es imposible que la ayuda venezolana esté al nivel de los 500 millones de dólares anuales” que dan los países donantes.
El riesgo principal es no tener la capacidad de preservar las buenas relaciones con la comunidad internacional, lo que según Tinoco Fonseca se traduce en problemas económicos. “Así (el gobierno) pierde espacio, ayuda, y la posibilidad de resolver los problemas de la gente”.

Relaciones internacionales
El hecho de que se nombre a Arturo Cruz como el nuevo embajador de Nicaragua en Washington, “indica que Ortega estaría buscando una relación no confrontativa”, considera Tinoco. “Creo que es bueno para el país mantener buenas relaciones con los Estados Unidos”.
Las relaciones con los países europeos “estarán buenas en la medida que exista estabilidad financiera, y estarán determinadas por cómo continuarán los modelos macroeconómicos que existen en la actualidad”.

Morales Carazo a cinco días de la toma de posesión

¿Un Vicepresidente distinto?

Esteban Solís
Como es tradición, nadie se acuerda que el 10 de enero también tomó posesión un vicepresidente llamado Jaime Morales Carazo, un hombre acostumbrado a lo discreto y que será, por primera vez, el Presidente en funciones, a partir del lunes 15, cuando Ortega viaje a Quito a la toma de posesión del presidente electo de Ecuador, Rafael Correa.
Aparentemente, la diferencia la establecerá su conducta pragmática. “Jamás se me ha cruzado por la mente ponerle condiciones al presidente Daniel Ortega. Eso es absurdo, el fracaso que ha habido en nuestro país con el papel de los vicepresidentes es porque o agarran la vara de que creen que van a mandar igual o que van a van a ir serrucho en el poder, lo cual es un disparate absoluto”.
Morales observó que el papel que puede desarrollar el vicepresidente depende del espíritu y la voluntad del presidente en las funciones y las tareas que quiera delegarle y encomendarle.
En ese sentido, matizó, “hay que estar claros: los vicepresidentes no son cogobernantes, no hay división de poderes ni mucho menos. En mi opinión, es un asesor muy cercano al presidente para ayudarle en algunas tareas que le encomiende, pero también si el presidente no requiere la ayuda ni la cooperación del vicepresidente, está en su libertad porque son privilegios presidenciales nombrar a sus colaboradores”.

“Haré lo que me encomiende”
Destacó que tiene las mejores relaciones con Ortega y la mejor buena voluntad de cooperar porque tiene confianza en el líder del FSLN, “sin embargo, él sabrá qué tareas me podrá asignar y cuáles aceptaré, y qué papel me tocará desempeñar en función de lo que él me proponga en el camino, pero hay que darle tiempo al tiempo”.
Morales recordó que aceptó la invitación que le hizo Ortega para que fuera su compañero de fórmula porque vio en el dirigente sandinista un compromiso serio de trabajar por Nicaragua. “Yo acepté únicamente con ese espíritu, no tengo la menor duda de que haya cambiado, aunque tal vez se modifican algunas cosas en el camino, como es natural”.
Reforzó sus argumentos para indicar que no hay ningún compromiso firmado en piedra, “son pláticas que se tuvieron caballerosas, compromisos en buena fe y con la mejor buena intención, sin embargo, el vicepresidente no le pone condiciones al presidente, eso es un absurdo”.