Política

Nicaragua abraza ALBA


Esteban Solís

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo ayer que el siglo XXI debe ser el resurgimiento de América Latina, porque “o se muere el imperio o nos morimos nosotros”. Chávez advirtió a los Estados Unidos que la revolución bolivariana que encabeza es pacífica, pero está armada.
Una vez más satanizó al Fondo Monetario Internacional (FMI), responsabilizándolo de la miseria de millones de seres humanos y de contar con dólares envenenados.
Chávez y Morales, junto al vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, participaron de la firma de adhesión de Nicaragua a la Alternativa Bolivariana para la América (ALBA), un proyecto económico y comercial que fue exaltado por Ortega como un instrumento de Cristo.
El presidente venezolano ofreció instalar una refinería, hacer llegar un gaseoducto por Panama, petroleo para procesar, llenar las necesidades de Nicaragua y hasta para exportar y fue categorico al afirmar que en en este pais, “nunca mas habra problemas de combustible”
“Yes, Sr., yes sr.”(Si señor, sí señor), matizó Chávez en tono de burla, y que son las típicas respuestas de gobiernos sumisos a los Estados Unidos cuando de imposiciones se trata, como las del FMI.

Dólares envenenados
El jefe de Estado venezolano dijo que los dólares del FMI están “envenenados” y que sus políticas son las causas de la tragedia de su pueblo. En ese sentido observó que el modelo impuesto por los Estados Unidos ha sido de saqueo, y lleva a la miseria a millones de seres humanos.
Para Chávez el imperio norteamericano ha sido el más voraz, el más salvaje y genocida que haya conocido la historia por todos los siglos.
En el evento Ortega anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba a todos los niveles, e impuso la orden Augusto C. Sandino en el Grado Batalla de San Jacinto a sus colegas sudamericanos.

Al rescate de la independencia cultural
Informó que enviará a la Asamblea Nacional dos decretos para institucionalizar nuevamente, además de la orden impuesta a ambos dignatarios, la de la Independencia Cultura Rubén Darío, porque los gobiernos anteriores desaparecieron lo de “independencia cultural”.
Antes de que Ortega le colocara a Chávez la medalla que simboliza la orden Sandino, el jefe de Estado venezolano se le cuadró militarmente al mandatario nicaragüense por respeto a su grado honorífico de comandante revolucionario que carga desde hace más de tres décadas.

La presencia de Fidel
Fidel Castro no estuvo ausente en la actividad efectuada en el Teatro Rubén Darío, pues tanto Ortega como Chávez y Morales hicieron referencias constantes a su persona como el guía de las luchas de los pueblos latinoamericanos por su independencia política y emancipación económica.
Chávez pregona que se avecina una nueva oleada de pueblos, “una nueva era de resurrección de nuestros pueblos”. El presidente de Venezuela se ha colocado junto a sus colegas Ortega y Morales, en el centro de esa ola, aunque en el frente esté el rompeolas, los Estados Unidos.