Política

Mayangnas ratifican alianza con Ortega


Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
Síndicos y dirigentes territoriales de la mayoría de las 62 comunidades mayangnas (hijos del sol) de la Región Autónoma del Atlántico (Caribe) Norte ratificaron un compromiso de gobernabilidad y de reivindicaciones históricas, suscrito el veinte de octubre en Siuna, con el candidato presidencial por el FSLN, José Daniel Ortega Saavedra.
Entre los puntos firmados destacan: promover desde el Poder Ejecutivo la lucha contra el racismo, discriminación y xenofobia, mediante programas educativos especiales.
Apoyo para impulsar una transparente ejecución y efectivo proceso de demarcación y titulación de los territorios indígenas de la nación mayangna.
Políticas efectivas que garanticen la conservación y protección de los recursos naturales, defensa del medio ambiente y la biodiversidad ecológica en sus territorios.
Respeto al derecho de propiedad intelectual de los pueblos indígenas, promover la interculturalidad, accediendo al desarrollo integral de forma equitativa con la etnia misquita, afrodescendientes y mestizos.
Fortalecer el rescate de la lengua materna y la cultura indígena, así como a la organización Sukawala, sus asociaciones territoriales y organizaciones de mujeres indígenas.
Disputa política por los mayangnas
Dirigentes y síndicos como Aurelia Patterson, Justo Simmons Thomson, Anastacio Thomson Judith y Alberto Dolores Palacios explicaron que los medios de comunicación adversos a Ortega generalizan el rechazo a las aspiraciones presidenciales del secretario general del FSLN de pseudo líderes mayangnas “usados para victimizar y sacar provecho electoral con historias desvirtuadas”.
En ese sentido, demandan el cese a la utilización del pueblo mayangna para contrastar la candidatura presidencial de Ortega, y descalifican las declaraciones de Francisco Rener, recién publicadas, “ya que lo expresado no se ajusta a la verdad y porque el entrevistado estuvo fuera del país en la década de los ochenta”, sostuvo Aurelia Patterson.
Sin embargo, Patterson señaló todo lo contrario, al afirmar que el pueblo mayangna fue víctima de un fuego cruzado y en su momento fue secuestrado por fuerzas de la “contra” y forzado a caminar hacia Honduras, donde los jóvenes fueron armados para pelear contra el gobierno de la revolución.
Mientras tanto, en Nicaragua la juventud mayangna de esa época gozaba de una atención especial, al punto que eran los únicos jóvenes “intocables” para el Servicio Militar Patriótico (SMP) y muchos de ellos fueron enviados a estudiar y hoy son profesionales mayangnas.