Política

ALN cierra sin pena ni gloria

* Cura desoye posición de algunos jerarcas de la Iglesia y se mete fuerte contra Ortega * Reitera que generará empleo para evitar el éxodo de trabajadores

Róger Olivas

CHINANDEGA
Con derroche de pólvora, globos y la cumbia chinandegana, miles de simpatizantes de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) participaron en el cierre de campaña nacional realizado en el boulevard Coen de esta ciudad, donde el candidato a la presidencia por ese partido, Eduardo Montealegre, dijo que 35 mil fiscales están listos para defender el voto el próximo cinco de noviembre.
Con su tradicional camisa roja y pantalón azulón, y acompañado de sus aliados, Montealegre instó a los miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) a votar por su candidatura para derrotar el pacto Alemán-Ortega, que ha traído corrupción y miseria.
“Confío en la sabiduría de los nicaragüenses, y el próximo domingo que estén solos en las urnas no van a desperdiciar su voto”, dijo el candidato presidencial de ALN, quien desmintió su retiro de la campaña electoral.
Gancho al hígado
Agregó que llegó la hora de hacer la última rebelión contra Arnoldo Alemán, y sus deseos pactictas de entregarle el poder a Daniel Ortega, a quien le conectará un gancho al hígado en los comicios del próximo domingo.
Dijo que si gana la Presidencia gobernará para todos, generando miles de empleos para que las mujeres eduquen a sus hijos y acabar con el éxodo hacia Costa Rica y los Estados Unidos de Norteamérica.
“Nos han difamado y calumniado, pero no nos vamos a detener ni doblegar. Que no hagan cartas ni calumnien porque vamos a llegar hasta el final a ganar, y no me voy a retirar”, insistió Montealegre, en clara alusión a la cúpula del PLC.
Sacerdote fustiga la noche oscura
El sacerdote Enrique Martínez expresó ante los miles de seguidores de ALN que Nicaragua está por decidir entre el pasado, al cual calificó de vergonzoso e inmoral en alusión al FSLN, y por el futuro democrático de respeto a las personas.
El religioso dijo que “no quiere volver a ver la noche oscura, en la cual 50 mil jóvenes ofrendaron su vida estérilmente, en algunos casos, porque el fruto de su sacrificio sirvió para que actualmente otros amasen grandes fortunas.
Instó a votar por el futuro, “para que reine la paz y la felicidad entre los nicaragüenses”.