Política

Arnoldo Alemán se volvió evangélico

* Atrás quedó la religión católica y los obispos que tan férreamente lo defendieron * Un cambio inversamente proporcional al del cardenal Miguel Obando

William Briones

Arnoldo Alemán, de acuerdo con el periódico cristiano El Heraldo, recién cumplió un año de congregarse en la Iglesia Fraternidad Santa, evidenciando un alejamiento de la Iglesia Católica, de la que algunos de cuyos obispos fueron sus más férreos defensores.
“Tomé mi decisión por Cristo. Levanté mi mano y hoy estoy rendido a Jesús”, explicó Alemán, quien asegura que ya no reza, como lo acostumbran los católicos, sino que ora.
Reconoce que muchos no creerán en su conversión, “pero mi testimonio y calidad de vida les demostrará qué está haciendo Jesús en mí y mi familia”, aseguró.
El anuncio fue recibido con cautela por el diputado Mariano Suárez, el voto 47, quien hizo posible el desafuero de Alemán, para que enfrentara judicialmente las acusaciones por fraude, malversación y lavado de dinero del Estado.
“Sólo Dios cambia al hombre. Lo felicito si busca a Dios de corazón, porque significa un gran paso. Ojalá sea de buena fe y no de hipocresía, sino Dios lo va a castigar”, comentó.
“Debe pedir perdón”
Sin embargo, Suárez dijo no creer en esa conversión. “Alemán tiene todo el derecho de aceptar a Jesucristo, pero no le creo mucho, en todo caso, la Biblia dice que por sus frutos los conoceréis, así que debe dar muestras de cambio”, retó.
Para el legislador, una forma de eso sería pedirle perdón al pueblo por los abusos cometidos contra los nicaragüenses, aunque dice estar consciente que para la gente es difícil perdonar.
En su testimonio de fe, Alemán dice confiar que Jesús no lo abandona ni un segundo. Relató que durante su reciente enfermedad, cuando se especuló que tenía cáncer, superó el mal con oración.
“Me agarré de mi Señor, le rogaba y oraba con autoridad. Daba órdenes con mi voz y mente. Decía cosas como éstas: ‘células malignas, les ordeno que se vayan, que se deshagan en el nombre de Jesús’. Finalmente tuve la victoria final y Jesús me sanó”, relató el hermano Alemán a El Heraldo.