Política

Cerco a Ortega arrincona a periodistas segovianos

* Desaire a comunicadores desluce acto de cierre de campaña

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Un cerrado anillo de escoltas rojinegros, alrededor de la tarima donde Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo se dirigían a la multitud de simpatizantes, no permitió a los corresponsales del diario La Prensa, Canal 2, de dos telenoticieros locales y de EL NUEVO DIARIO realizar el trabajo gráfico de la actividad.
Este corresponsal intentaba ubicarse entre el apretado público que estaba frente a la tarima, cuando dos escoltas con sobrada soberbia no permitieron el paso por una de las esquinas de la plataforma.
Mientras los demás periodistas, por mediación de un alto jefe policial, pretendieron subir por la única escalera de acceso, pero salió a su encuentro la señora Rosario Murillo, jefa de campaña de Ortega, a retrocederlos a empujones, a pesar de la insistencia de los comunicadores de que les permitieran ya sea filmar o tomar las fotos. Fue así que se comprendió la inflexibilidad de los gendarmes, que sustituían a los policías en el resguardo del candidato.
“La tarima no es para los periodistas. Váyanse abajo donde hay espacio”, contestó Murillo, en referencia a la calle, ocupada por la muchedumbre, donde no estaba vacío un metro cuadrado.
La discusión tomaba otro tono, porque los reporteros comenzaron a cuestionar el obstáculo para desarrollar el trabajo periodístico. “Por favor, con chantajes no vamos”, dijo la señora de Ortega, y acto seguido comenzó a empujar a los periodistas.
Malos augurios, piensan los periodistas neosegovianos
Solamente personal de Canal 4 y de la Nueva Radio Ya gozaban de las facilidades de cobertura.
Los periodistas locales, todos afiliados a la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN), ante los obstáculos de la señora Murillo, optaron por una cobertura pasiva sobre el masivo cierre de campaña del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
“Creo que debería de revisar sus políticas de comunicación y atención a los medios, porque es grave, pues censuran la información hacia el resto de población”, valoró Alina Lorío, corresponsal de La Prensa.

Daniel Ortega llama a la unidad post elecciones
Consuelo Sandoval
El candidato presidencial por el Frente Sandinista, Daniel Ortega, negó ayer que su gobierno pretenda confiscar las remesas familiares que envían los nicaragüenses residentes en el exterior; al tiempo que invitó a sus adversarios de todas las agrupaciones políticas a unificar esfuerzos después de las elecciones para sacar a Nicaragua de la pobreza.
“Ochocientos mil nicaragüenses en el exterior, trabajando y mandando sus remesas, las cuales seguirán entrando libremente a este país, mi gobierno las respetará, lo que sí estamos pidiendo a las empresas es que cobren intereses bajos, o que no cobren, porque realmente ellos hacen el negocio”, destacó.
Ortega, que estuvo de gira proselitista por Madriz y Estelí, culpó a las últimas tres administraciones de que en los últimos 16 años hayan gobernado aplicando las recetas del neoliberalismo recomendadas por los organismos financieros internacionales.
Millón y medio de nicas con hambre
Aseguró que la aplicación de ese modelo ha provocado que en estos 16 años hayan 1.5 millones de nicaragüenses padeciendo hambre; otros 4.2 millones de personas viviendo en la pobreza. y agregó que el analfabetismo se ha incrementado en un 35 por ciento, según organismos de las Naciones Unidas.
En ese sentido, Ortega instó a sus adversarios políticos a aunar esfuerzos para sacar a nuestro país de la pobreza.
“Desde ahora invitamos a las familias liberales, de la Resistencia, conservadores, a toda la familia nicaragüense, a unirnos después de la victoria (del FSLN), para que juntos, dejando a un lado rencores y confrontaciones, saquemos a Nicaragua de la pobreza y logremos que no se quede un solo niño sin ir a la escuela”, exhortó.