Política

La campaña del temor se refuerza contra Ortega

La derecha redobla ataques contra el sandinismo a dos semanas de elecciones. Pautas publicitarias y mensajes que instan al miedo dominan las horas de mayor audiencia en los canales nacionales.

Los recuerdos de la guerra que vivió el país durante la revolución sandinista (1979-90) se convirtieron esta semana en el principal eje de ataque de la derecha para evitar que el izquierdista Daniel Ortega retorne al poder en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre.
Soldados que marchan a la guerra, una madre que llora la muerte de su hijo en el frente de batalla, tiendas y supermercados vacíos, son algunas de las imágenes de las pautas publicitarias que intentan revivir las heridas que dejó la revolución que dirigió Ortega, por enfrentarse a Washington.
La paz que tenemos ahora "va a desaparecer como en los años 80 si Ortega gana las elecciones. Ortega cree que Estados Unidos es nuestro principal enemigo, pero no entiende que la pobreza que heredamos de él es nuestro enemigo (...) (Ortega) es un peligro", dice un spot televisivo, con una imagen de fondo del ex gobernante.
La campaña publicitaria arreció esta semana con transmisiones de cuñas radiales y videos televisivos que se multiplican en las horas de mayor audiencia de la noche cuando millones de nicaragüenses se sientan a ver sus telenovelas y noticieros de preferencia.
A ella se suman los constantes llamados del presidente y políticos a no votar por el pasado y de ex funcionarios de Estados Unidos como Oliver North, quien visitó este lunes Managua para pedir a los nicaragüenses que no revivan la "agonía" de la guerra del régimen sandinista.
North coordinó el abastecimiento ilegal de armas a los grupos armados de la Contra que Washington financió para combatir la revolución, que dejó cerca de 50 mil nicaragüenses muertos.
En el centro de la agresiva ofensiva aparece un 'chico bueno', el candidato a la presidencia de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN, derecha), Eduardo Montealegre, pidiendo a los votantes que lo apoyen y "no desperdicien su voto" en los otros candidatos.
"Montealegre es el único que puede derrotar a Ortega", dice la viñeta en la que el candidato, un ex banquero que ocupó altos cargos en el gobierno, aparece saludando a la gente con un rostro fresco y sonriente.
Mensajes de paz y reconciliación
Ortega, quien se postula por cuarta vez a la presidencia con el opositor Frente Sandinista (FSLN, izquierda) trata, por su lado, de contrarrestar la estrategia de la derecha abanderando un mensaje "de paz y reconciliación" y una campaña no confrontativa. Ortega lidera con el 30% la intención de voto para las elecciones, siete puntos más que Montealegre.
La ley establece que un candidato necesita un mínimo del 35% de votos válidos y una diferencia de cinco puntos porcentuales sobre el contrincante del segundo lugar para ganar en primera vuelta. De lo contrario, se convoca un balotaje entre los dos aspirantes más votados.
La campaña del temor dio resultado en las elecciones del 2001, que llevaron a la presidencia a Enrique Bolaños, quien se encontraba por debajo de Ortega antes de los comicios.
Para revertir su preferencia el gobierno ordenó una semana antes de los comicios sacar a los soldados del ejército a las calles vestidos como si fuesen a la guerra, desatando un estado de pánico en la población que empezó a comprar desesperadamente productos en los centros comerciales.
Sin embargo, para el analista político Arturo Cruz, en estas elecciones los nicaragüenses votarán como siempre por el partido de su preferencia, que en Nicaragua se ha repartido en los últimos diez años entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) del ex vicepresidente José Rizo, tercero en las encuestas, y el FSLN de Ortega.