Política

“No soy de pasarelas políticas”

La cita es en la casa del legendario comandante Edén Pastora. Llega en punto a la hora convenida, pero lo hace en una discreta camioneta pick-up color blanco de una cabina, de donde desciende un policía, luego la candidata, y el conductor se va. “Ese es mi estilo, sencillo, como toda la gente”, explicaría después esta mujer, la única candidata en la justa electoral a cargos presidenciales. Mercedes Tenorio Barahona, rivense de pura cepa, es la compañera de fórmula de Edén Pastora. Ambos escriben un capítulo distinto en la forma de hacer política en Nicaragua. Alrededor de ellos no hay columnas de terror “decibélico” ni mujeres con minisetas o célibes, o gendarmes empujando personas para que no se acerquen a los candidatos.

¿Qué ha significado para usted participar en una campaña electoral de este calibre?
En lo personal ha sido un reto muy importante, un desafío que tomé pensando en la posibilidad de un sueño que he tenido siempre, dar lo mejor de mí para servir a los demás y a mi patria.
He actuado de forma coherente con lo que he dicho y hecho. Desde los 12 años fui cruzrojista, luego socorrista, guardavidas, enfermera y salubrista. Tengo 30 de los 48 años de mi vida trabajando en el campo social. Esta experiencia quizá fue la que me llevó a romper las cadenas y participar en política; antes estaba desesperanzada como muchos nicaragüenses.
Fue equivocado de mi parte no haber participado antes, nunca había votado en los últimos 20 años sencillamente porque no había nadie que me motivara a hacerlo.
Observé que Alternativa por el Cambio es un partido distinto, no hay políticos que devengan salarios, la gente trabaja voluntariamente, y eso me movió incluso a ir elaborando políticas del partido. Hay mucho respeto a las ideas de los demás, hay personas que han participado en diversas denominaciones religiosas y que están acostumbradas a respetar a las personas, no practican el fanatismo violento.
El día que fui electa entre siete mujeres para aspirar a la Vicepresidencia hablé con mis hijos y me di cuenta que la clase política de Nicaragua está acostumbrada a otro estilo de vida que no es el mío, ni lo será. Muchas veces me he sentido como una “pecesita” fuera del agua porque me he dado cuenta que la mayoría de las personas que no tienen recursos, ni siquiera para sobrevivir, observan un aparataje poderoso que hace política, se mueve un montón de intereses, y a golondrinas solas y débiles como nosotros, que estamos aprendiendo a volar, se nos hace muy difícil cambiar las cosas.

¿Qué aspectos positivos o negativos valora usted de esta campaña?
Positivo es que las mujeres podemos tener nuestra propia voz. Soy la única mujer candidata a cargo vicepresidencial. Las candidatas a diputadas, incluso de otros partidos, me han dicho que siga ahí, ‘sos la única mujer que nos representa; soy de otro partido pero me siento representada por vos’.
Otra cosa positiva es que ha permitido que mi familia me apoye; hermanos de otros partidos los han dejado porque creen en mí, conocen mi dedicación y principios, también amistades que me ofrecen su voto. Eso me hace sentir bien.
Negativo es la frustración que produce el hecho de saber que la plata es lo que mueve a las personas, y nosotros somos un partido palmado, hacemos de tripas corazones.
Yo no pertenezco a las pasarelas políticas, la gente me conoce porque he trabajado en 72 municipios de Nicaragua en el campo del desarrollo humano. En la clase política y en los medios de comunicación no se toma en consideración ese nivel de compromiso, esa participación, si no es en la política.
Hemos hecho una campaña no tradicional, con quien tenemos contacto lo hacemos para ofrecerle información y que actúe con una lógica razonada. Las limitaciones han sido muy grandes, nos han excluido; algunos medios de comunicación no nos toman en cuenta porque no tenemos plata, no estamos al lado ni protegidos por los poderes.

¿Por qué tan bajo su perfil en la campaña?
He tratado de utilizar todos los espacios y ha sido fundamental el papel de los medios de comunicación para dar a conocer a la población quiénes somos sus candidatos y candidatas, y para que pueda tener, a través de esta información, una decisión razonada.
No creo que nuestra campaña sea discreta, hemos andado en los barrios, hablamos con la gente, hemos visitado los sectores que consideramos estratégicos para cambiar las cosas. Hemos visitado unos 124 barrios de Managua y 12 departamentos del país, nos hemos repartido el trabajo con Edén.
Si hemos sido discretos es porque no hemos estado en eventos que para mi pensamiento no tienen razón de ser; por ejemplo, andar figurando en las pasarelas, codeándose entre políticos o robar cámaras.

¿Qué sintió en lo personal al sustituir al comandante Edén Pastora cuando éste se enfermó?
La enfermedad de Edén me provocó un gran susto, porque además nunca pensé que asumiría la jefatura de campaña, pensé en su salud, cuando me di cuenta que estaba fuera de peligro me tranquilicé.
He asumido actividades del candidato a la Presidencia y me correspondió participar en reuniones que tuvieron que ver con temas del área social y que yo asumiría desde la Vicepresidencia.

¿A qué atribuye usted que Alternativa por el Cambio nunca pasó del uno por ciento en las preferencias de los votantes?
Hay dos cosas. Primero, hay un interés determinado de las encuestadoras, y en segundo lugar, no entrevistan a las personas más idóneas. Hemos observado en la comunicación directa con las personas otra realidad; nos dicen que no nos preocupemos, que el cinco de noviembre van a votar por nosotros.
La gente sabe que el compromiso de Edén Pastora es muy serio, no se dejará doblar el brazo por ninguna fuerza poderosa, y mi compromiso social es que yo sea coherente con la solución de problemas sociales que son muy graves en Nicaragua.

¿Cómo quedó la agenda de las mujeres en esta campaña?
Las mujeres hemos tenido alguna ganancia, hemos expuesto nuestras necesidades, también aprovechamos la oportunidad para que candidatos y candidatas asuman compromisos para poner el tema de las mujeres en agenda. Los partidos políticos han tomado notas de esas demandas, y en el caso nuestro las hemos tomado en serio. Nuestro partido lleva a muchas candidatas en los primeros lugares. Un 37 por ciento de nuestros candidatos son mujeres.

¿Y el resto de temas sociales fueron abordados o no?
De alguna manera sí han sido tomados en cuenta, pero generalmente por cuatro de los cinco partidos, porque uno de ellos no asiste a esos foros. En el último encuentro he escuchado a mujeres y jóvenes que han planteado sus demandas sobre derechos humanos, y parte de esas preocupaciones están contenidas en nuestra plataforma programática; hay que revisar el marco que rige la igualdad entre hombres y mujeres, aunque contamos con un marco jurídico muy evolucionado lo importante es hacerlo prevalecer, fortalecerlo. Que las políticas públicas relacionadas a la mujer sean efectivas.

Si su partido no gana las elecciones, ¿trabajaría con el futuro gobierno?
Sí, siempre y cuando trabaje dentro de los principios que yo he defendido. He trabajado con organizaciones comunitarias, sociedad civil, organismos internacionales, el Gobierno; 17años con el Ministerio de Salud, Ministerio de la Familia. Es importante que los nicaragüenses trabajemos en función de un objetivo común, no importa el lugar en el que estemos, sino que seamos coherentes.

Es rivense como Violeta Chamorro, que fue presidenta de Nicaragua, ¿se identifica usted con la ex gobernante?
A pesar de ser una mujer, ella no tuvo un enfoque de género y equidad en su gobierno, hizo falta beligerancia en sus asesoras; no hubo un gobierno con rostro humano y de mujer. Su gobierno no se involucró en la solución de los problemas de la mujer. La exclusión social de la mujer en el gobierno de doña Violeta se acentuó.

¿Usted cree en la fortaleza del voto evangélico?
Yo diría que no. Evangélicos y católicos son iguales al resto de la población, tienen distintos intereses, percepciones, no por ser evangélicos están conscientes que nosotros somos la opción. El fenómeno social del voto evangélico es similar al del resto de la población, todos tienen que romper las cadenas del dolor. Muchos partidos hablan en lenguaje bíblico ahora, asumen posiciones que confunden a las personas.

El FSLN, el aborto y las acusaciones
La candidata a la Vicepresidencia por Alternativa por el Cambio no escapa a los señalamientos, y el más grave fue el que le hizo la diputada del FSLN Jacaranda Fernández respecto al uso de una ONG llamada Prenatal.

A Alternativa por el Cambio la han visto como un apéndice del FSLN, usted fue militante de ese partido, Edén Pastora y Orlando Tardencilla son héroes vivientes de las gestas de ese partido. ¿Cómo se siente usted cuando le recuerden este tema?
Es una posición equivocada para desnaturalizar a Alternativa por el Cambio. En este partido estamos personas limpias, no contaminadas con nada que tenga que ver con ese tipo de comportamiento clandestino o de amarre o de negociación. El día que observe este comportamiento en Alternativa por Cambio me voy. Esos ataques han sido utilizados para confundir a las personas que identifican a Alternativa por el Cambio como una posibilidad o una esperanza de cambio en Nicaragua.

¿Por qué se fue del Frente Sandinista?
Me integré en 1975 cuando tenía 12 años, y en ese entonces era la única alternativa, pero a estas alturas ha tenido un proceso de cambios muy negativos que yo no respeto y por eso no estoy en él. Fui dirigente sindical y siempre dije las cosas claras, defendí las posiciones de los trabajadores aun cuando fuera en contra de mi partido, y eso no les gustó y me acusaron hasta de ser agente de la CIA.

A usted también le sacaron algunas cosas de la campaña sucia, ¿qué realmente pasó con la ONG Prenatal?
En 1994, junto a amigos, organicé la ONG Asociación Prevención Prenatal. Todo marchó hasta el año 2004; trabajamos en 14 departamentos, capacitamos a sectores estratégicos en la cultura de la prevención. En diciembre de 2004, el único donante que teníamos nos dijo que para poder conseguir financiamiento para 2005 teníamos que cambiar nuestra razón social, convertirnos en una franquicia internacional, para tener el reconocimiento de una marca y obtener excedentes a través de la comercialización del producto, y rechazamos el condicionamiento, no estábamos dispuestas a cambiar la razón social, entonces se alteró y nos amenazó. Fue a buscar a una de las socias fundadoras, pero que había permanecido aislada, que solamente había dado su firma para la fundación de la ONG, pero después no había participado.
Se trata de la diputada del FSLN Jacaranda Fernández, quien nos visitó y nos reclamó porque supuestamente estábamos dejando ir el financiamiento; le explicamos las razones por las cuales no queríamos cambiar la razón social, entonces planteó que quería seguir siendo de la Directiva, pero eso no fue posible. Eso le provocó molestias y usó sus influencias para desconocer a la nueva Junta Directiva.
Me acusó de muchas cosas y yo estoy dispuesta a ir a la cárcel si es necesario por defender estos principios. Cuando presenté documentos y pruebas, ella desistió de seguir con el caso.

¿Cuál es su posición sobre el aborto terapéutico?
Ésta es una situación terrible, de manipulación, de politiquería barata. Como mujer, como madre, te lo digo que es doloroso. Es triste también que se esté manipulando de uno u otro lado... los políticos, religiosos. Por qué no hablaron de este tema hace algún tiempo atrás. Los hombres están decidiendo un problema de las mujeres; hay un movimiento de mujeres, pero que está politizado. Este tema no debe ser discutido en el contexto electoral.
Por qué los diputados no discuten el tema de la energía, de la pobreza en 53 municipios; entonces, estamos hablando de una manipulación abierta que no permite enfrentar el problema con objetividad.