Política

Elecciones, un “ritual perverso”

* Periodistas deben ser creadores de opinión pública * Propaganda electoral se convierte en un contaminante del ambiente

Ary Pantoja

Como un “ritual perverso” en el que se ven inmersos tanto ciudadanos como periodistas y medios de comunicación, calificó el proceso electoral el director de EL NUEVO DIARIO, doctor Danilo Aguirre, durante el foro denominado “Rol de los medios de comunicación en los procesos electorales”.
“El periodismo se ha dejado conducir por la agenda de la clase política y ha abandonado su función de crear opinión pública acerca del fondo de estas elecciones”, expresó Aguirre en parte de su intervención en el evento auspiciado por la Fundación Konrad Adenauer.
“Estas convocatorias (a elecciones) cada cinco años son un ritual perverso. Perverso porque llega un momento en que la ciudadanía se satura de los mensajes de los candidatos”, expresó.
A juicio de Aguirre, “la gente no halla la hora en que se termine (la propaganda electoral de los partidos políticos), porque las exhibiciones que dan (los candidatos) prometiendo y ofreciendo toda clase de venturas para el pueblo nicaragüense, la gente las toma con la natural reserva de lo que ha ocurrido durante todos los períodos electorales anteriores”.
El rol del periodista en ese ritual
Aguirre señaló que el papel del periodista en cada proceso electoral debe ser “crear opinión pública alrededor de que la sociedad debe estimar que es la depositaria de la soberanía del poder y que no entrega un cheque en blanco”.
Agregó que esta delegación del poder en una persona, representada en el candidato, debe conllevar el compromiso de contar como sociedad con instituciones democráticas “que le permitan controlar el uso del poder”.
“Mientras Nicaragua sea un país más desinstitucionalizado, más controlado por el partidismo de los funcionarios de las instituciones, los gobernantes que vamos a elegir van a actuar de acuerdo con sus características personales, con discrecionalidad; otros con autoritarismo y otros con proclividad hacia las posiciones dictatoriales”, dijo.
Propaganda electoral contaminante
Por su parte, el fundador de la Escuela de Periodismo y ex vicerrector de la Universidad Centroamericana (UCA), Enrique Alvarado, coincidió con Aguirre respecto a la saturación de los medios de comunicación con propaganda política electoral, a la que llamó “un contaminante”.
A juicio de Alvarado, la excesiva propaganda en los medios televisivos y en las calles de las ciudades termina teniendo un efecto contrario al que pretende el candidato.
En su exposición, Alvarado dijo que la propaganda tiene un límite en el cual logra el objetivo deseado, es decir, atraer la simpatía de la ciudadanía hacia el candidato. “Cuando se pasa ese límite, entonces el efecto se vuelve negativo y, en lugar de tener simpatía, el candidato puede provocar el rechazo de la población hacia él”.
Para Alvarado es un principio falso creer que entre más propaganda, más se logrará la simpatía del votante.