Política

Alvarado o la tenacidad de una ambición


Transcurría abril del año 2006 y José Antonio Alvarado se enfrentaba a la difícil disyuntiva de convertirse en candidato a la vicepresidencia, de segundón, de Eduardo Montealegre o regresar al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), al que criticaba agriamente porque en el año 2000 el entonces presidente, Arnoldo Alemán, ordenó a su ministro de Gobernación, René Herrera, anular la recuperación de su nacionalidad nicaragüense.
La decisión de Alemán impidió a Alvarado en el año 2001 nominarse como aspirante presidencial de una coalición formada por su partido Liberal Democrático (PLD) y el Partido Conservador, que presidía su compañero de fórmula Noel Vidaurre en las elecciones del año 2001. Este último también renunciaría posteriormente a sus aspiraciones.
Alvarado, ex ministro de Salud del presidente Enrique Bolaños, se sumó a la oficialista Alianza por la República (APRE) y compitió en elecciones internas por la nominación oficial presidencial, agrupación política que se adhirió a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) que encabeza Eduardo Montealegre.
Al final, Alvarado tomó la opción de regresar a su antiguo partido, para ser yunta con José Rizo y, por ende, el candidato a la Vicepresidencia, pero sin poder evitar la sombra de Alemán.
Disintieron del pacto, pero…
¿No es un peso para su fórmula que ustedes vengan de la sombra de Alemán?
Yo no vengo de la sombra de Alemán, José tampoco. Los dos fuimos disidentes en su momento y somos disidentes contra cualquier tipo de corrupción o pacto. La primera persona que levantó su voz en contra del pacto, siendo Secretario Nacional del PLC y ministro de Defensa, fui yo.
Hay unos candidatos que andan en marchas en contra del pacto y que jamás levantaron su voz en contra del pacto. Estuvieron acomodaditos en ministerios y funciones cuando eso estaba sucediendo. Ahora porque está de moda, pero cuando se tuvo que hacer este servidor lo hizo.
Mi hermano José Rizo que está tan firmemente comprometido en contra del pacto es el promotor de la ley de referéndum. De manera que a la misma bancada que antes había aprobado las reformas se le pidió que peleara por el referéndum, para que se deshaga el pacto. El pueblo tiene derecho a que se le escuche y nosotros tenemos obligación de escucharlo. Además, el pueblo tiene derecho a decidir.
El partido que representa no se ha caracterizado por esta lógica que usted explica, pues más bien dejó una imagen mala de sus representantes, ¿cómo van a cambiar esa imagen ante el pueblo de Nicaragua?
Se necesitan dos para bailar un tango. Se necesita liderazgos desde adentro que promuevan esa apertura, esa paz, y se necesita armonizar con los demás. Debés verlos como parte de la solución. Cuando hay conflictos internos se hace muy difícil construirlos de esa forma, pero la voluntad existe porque es propio del liberalismo buscar la armonía.
Lección aprendida
Usted estuvo en el PLC, salió, regresó. ¿Se siente reivindicado?
Me he convencido de que las luchas de los partidos se hacen desde adentro. Personalmente mantengo los mismos valores y principios por los cuales luché cuando salí.
Tiene años de estarse preparando para la Presidencia, pero va como vicepresidente, ¿cómo se siente?
-Sos simpatiquísima con eso que tengo años de prepararme para la Presidencia. Yo tengo años de prepararme para servir, para contribuir a mi país.
Hablemos de igualdad y seguridad alimentaria, ¿cuándo Nicaragua será autosostenible alimenticiamente? Empieza a exportar
Estamos exportando, pero también estamos exportando gente. Desde 1980 el país exporta a nuestra gente. Pero los niveles de exportación de hoy todavía no han alcanzado los niveles del 1978, 1979 y menos en términos per cápita. Menos en términos reales, por los valores de los productos.
Creo que podemos asegurar el crédito para el pequeño productor del campo que está encaminado a tener esa seguridad alimentaria. Antes, los dos créditos más apetecidos eran el de la yunta de bueyes y de la vaquita lechera. Creo que hay que buscar instrumentos, como pequeñas granjas avícolas, para el grupo familiar que da sostenibilidad a la seguridad alimentaria.
¿Están considerando más carreras técnicas para los jóvenes?
No sólo carreras técnicas. El 80 por ciento de los muchachos que egresan de las universidades no consiguen empleo, y del 20 por ciento que consiguen la mayoría no es en el rubro que estudiaron. Aquí tenemos que hacer una reingeniería completa para darle a los jóvenes mejores oportunidades. Siempre en los empleos piden funcionarios con años de experiencia y los jóvenes no la tienen. La única forma es darle su internado, para su experiencia.
¿Con el gobierno?
Y la empresa privada. Promover una relación íntima entre universidad y sector público. En el sector público se utilizan muchísimos consultores de toda índole. El tema que vos querrás ya fue estudiado en 20 ó 30 estudios. Lo que hay que hacer es actualizarlos con muchachos de los últimos años de la carrera. Poner profesores guías que tengan niveles de experiencia, en vez de gastar tanto en consultorías.
Hablemos de equidad.
Es la palabra clave. Nosotros los liberales sentimos ese tema de la igualdad de oportunidades en participación. Nosotros vivimos en un país sin igualdad. No podemos decir que hay equidad con la mujer, el campesinado, el Atlántico (Caribe) y el Pacifico, para los jóvenes, en la distribución del ingreso. Queremos redefinir nuestro criterio como nación, pero con visión de largo plazo para crear una nueva ingeniería participativa.
Usted ha sido hábil en carteras como Educación y Salud, ¿cuánto le sirve como gobernante para las relaciones con sus adversarios políticos en la Asamblea?
Más que habilidad es tener la tolerancia para aprender que todos podemos aportar. Que lo fundamental es hacer equipo y tener amor para construir cosas positivas para los demás. Mencionaste dos ministerios difíciles como Salud y Educación --Gobernación fue menos y menos Defensa, aunque fueron ministerios de mucha relevancia--yo no tuve huelgas. Cuando recibí Educación eran huelgas todos los días. Yo no tuve. Logramos hacer el Plan Nacional de Educación. Hacés equipo, tolerancia. Le pedís a Dios que te ilumine, que te dé sabiduría para oír a los demás.
¿Qué áreas del gobierno atenderá como Vicepresidente?
Sé que voy a estar viendo muy de cerca el área social, porque cuando hablás de salud, de niños, del campesinado, de pequeños productores, ahí está mi corazón. Te mentiría si te digo otra cosa. Vos me hablás de banqueros y de esos grandes empresarios… no sé quiénes son, porque los veo en los periódicos, pero apenas los conozco.
¿Tienen ustedes algún concepto de identidad de país?
Para mí ese tema se llama cultura, que es el origen y destino de toda nación. Es la ruta que todos debemos mantener como una guía de nuestra identidad. En un mundo globalizado y globalizante donde se rompen barreras en todo aspecto, la única identidad que permanece es la identidad cultural. Tenemos que invertir más en nuestra cultura. Tenemos tanta riqueza, tanto potencial, que es una vergüenza que no podamos hacer más como Estado y nación.
¿Cómo darle optimismo, esperanza, elevar la autoestima del nicaragüense?
Toda esa visión de darle optimismo, esperanza, está vinculada con una visión de nación. Si nosotros sabemos que tenemos un futuro, que podemos construir un futuro mejor, que como nación podemos caminar, entonces, es razón para el optimismo. Pero si andamos dando tumbos y del timbo al tambo, de crisis en crisis y te cubre la pobreza, ya la gente no cree en nadie, duda de todos, ya no piensa en el mañana. Eso hay que cambiarlo. Y lo cambiás con salud, con educación, con prosperidad.
Si al final de un año la gente no te dice que está mejor y que hay cambios, el gobierno fracasó. Aquí desde el primer año la gente tiene que decirte que se siente mejor y ver todos los cambios y la dirección que llevamos. Vamos bien. Pero si te dicen que no has despegado nunca despegó, ¡Menos aterriza! Hay una presión inmensa porque hay necesidades. Algo como un plan Marshall, desde el punto de vista emotivo del patriotismo, de contagiar a la gente con una epidemia de amor, de nacionalismo, de optimismo, es necesario.

Lo inevitable
El doctor José Antonio Alvarado es muy dado a responder con entusiasmo cada pregunta, pero cuando de Alemán se trata, se cuida y casi siempre responde lo mismo. Es muy diplomático y comedido, pero el tema es inevitable y, de ganar, lo será con mayor vehemencia.
¿Cómo lidiarán con todos esos diputados que no escogieron ustedes, que fueron impuestos por Alemán?
José Rizo y José Antonio Alvarado creen en el trabajo de equipo. Somos de equipo. Creemos también en la persuasión. Tenemos una visión, vamos a compartirla y estoy seguro de que ¡ya hay muchísimos! La prueba es que de la bancada entera creo que sólo uno se opuso inicialmente al tema del referéndum, que es un tema difícil, porque a cortos meses después que se había aprobado lo otro, ¡aquí estamos!
¿Qué hará Alemán mientras tanto?
En su casa.
¿No tiene que ver con ustedes?
En lo más mínimo. Ayer le decía a alguien que fuera a preguntarle a él, a su familia, a sus abogados. Aquí es Rizo y Alvarado y estamos de lleno en nuestra campaña. Vamos a trabajar de cerca con nuestros diputados. Sin lugar a dudas, él tiene mucha influencia partidaria, como la tiene Ortega en su partido, y otras personas en sus organizaciones a las que pertenecen. Pero no quiere decir que Rizo y Alvarado no la tengan y otras personas del partido no la tengan. Y yo creo que haciendo equipo tenemos la capacidad de hacer las transformaciones que el partido necesita y Nicaragua requiere.

(*) Elecciones 2006, libro en preparación