Política

Un gobierno del FSLN no tocará remesas


Esteban Solís

El candidato a la Vicepresidencia por la alianza que encabeza el FSLN, Jaime Morales Carazo, dejó claro que un gobierno presidido por Daniel Ortega no tocará un solo dólar de los aproximadamente 850 millones que los nicaragüenses que trabajan en los Estados Unidos envían a sus familiares en este país.
Morales Carazo dijo que los adversarios del FSLN aseguran que una vez en el poder, los del FSLN intervendrán las remesas para cambiar a córdobas los dólares, y de esa manera las familias reciban mucho menos de lo que les envían.
Aclaró que la intención del gobierno de Ortega es “hablar con los intermediarios, para ver cómo se pueden reducir los costos de los envíos o cómo el Estado puede asistir a los que reciben los fondos y a los que los envían para que esa tasa fuese menor”.
Con cifras en mano proporcionadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el candidato Morales Carazo dijo que en promedio, en El Salvador, el costo de las remesas es de 4.24 por ciento en sumas de 200 dólares, mientras que en Nicaragua el promedio se aproxima al siete por ciento.
Añadió que si una persona en los Estados Unidos le envía a su familiar en Nicaragua 200 dólares, hay que pagar 14 dólares, “aunque en cantidades menores, la cifra se incrementa, lo cual no es justo eso es un abuso y atropello”.
Buenas relaciones con empresa privada
Dijo que el Estado no va a intervenir, porque de lo que se trata es de tener el mayor respeto y relaciones excelentes con la empresa privada, que se fortalezca la banca, pero de manera “perversa se ha dicho que el nuevo gobierno quiere el control de todos los que reciben dinero”.
Dijo que aquí hay un banco que desde Costa Rica hace envíos a Nicaragua a más de 20 mil clientes mensuales y no cobra un solo centavo.
Explicó que el negocio consiste en que esa institución bancaria recibe depósitos, que es la compra de la transferencia, los maneja durante una noche o un día, y el negocio es el “palanqueo” de esos fondos.
Morales Carazo censuró la actitud del congresista norteamericano, un diputado entre los 500 que hay en los Estados Unidos, que se montó sobre esa campaña sucia contra el FSLN.
“Lo indigno es que con un chiflido salgan en carrera todos los candidatos a confesarse cómo andan las cosas en Nicaragua, en chismes de comadres; lo que pasa es que no nos hemos quitado el síndrome del servilismo y de sumisión al extranjero, porque se busca la absolución y la unción”, comentó con ironía.